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Entrevista a Miguel Benasayag: Posmodernidad?

8 de noviembre de 2007, por Fernando Urribarri

• F .U: ¿Cuál es tu visión del fenómeno de "la
Posmodernidad"?

• M.B: Lo primero que yo diría al respecto es que ésta parte de una constatación verdadera. Gente como Lyotard o Derrida han tenido el coraje intelectual de ser los primeros en enunciar desde la filosofía, la Crisis de los Fundamentos de lo que ellos llaman la Modernidad. Así, desarrollan dentro del discurso filosófico algo que ya había sucedido.Es de una constatación après- coup.

• FU: Para vos la Posmodernidad sería tanto una situación de la realidad, histórica-social, como su correlato de tipo teóricofilosófico, discursivo, que reflexiona sobre esa realidad...

• M.B: Exactamente. Por empezar está la Ruptura, que no es ni posmoderna ni moderna: esta Crisis de los Fundamentos. Ellos han sabido nombrarla, en un momento de chatura, como un elemento central para poder pensar hoy en día y, ciertamente, para poder seguir pensando hay que poder pensar esta ruptura.

• F.U. ¿Qué es lo que nombrás como "ruptura"?

• M.B: Aquí, en la interpretación, tenemos diferencias. Lo que a mí me parece fundamental, cuando uno habla de Posmodernidad, es la necesidad de diferenciar el enunciado de un hecho del "hecho mismo". Porque el hecho mismo es lo que Hilbert va a formular en el Congreso de Matemáticos de 1904 en Parías, con estas mismas palabras: la Crisis de los Fundamentos de la Lógica. Se trata del cuestionamiento del "referente" desde la lingüística y desde la lógica, es decir: a qué hace referencia el significante. Se trata de la polisemia de las palabras.
También juegan un papel decisivo en esta Crisis de los Fundamentos los desarrollos de Einstein y de Freud, escencialmente la noción de pulsión de muerte, la idea de que en el hombre no sólo hay tendencia al bienestar o al desarrollo. Es también esta situación, estos nuevos "descubrimientos" y problemas, lo que lleva a Fregue a proponer como "solución" la creación de un metalenguaje; es decir, un sistema totalizante lógico-formal en el cual pueda establecerse una relación biunívoca cosa-palabra.
En la década del ’80 la humanidad se encontraba en su Saber "al borde de un vacío". Esto puede ilustrarse con la anécdota de la correspondencia entre Bertrand Russel y Fregue, en la que B. R. leenvía una carta planteándole su famosa "Paradoja del Barbero" y F. le contesta: "usted me ha tirado abajo todo, pero yo le prometo que en mi próximo libro le daré una respuesta". Nunca hubo próximo libro y la humanidad se encuentra ahí...

• F.U: Qué quiere decir "ahí" —no a nivel del pensamiento, sino— históricamente?

• M.B: Hay una especie de saber por la experiencia en que la humanidad sabe, por ejemplo, que el sistema cerrado fregueano (llámese stalinismo, o estado de bienestar del pueblo a pesar del pueblo, etc.), "no va". Sabe que hay algo que falla ahí en la totalización. La humanidad se encuentra, entonces al borde de un vacío. Y esto genera dos tipos de respuestas: la reacción minimalista —posmoderna— que dice que todo proyecto es imposible, que lo único posible es lo que hay y que por la Crisis de los Fundamentos nada puede afirmarse en sí —no hay verdad— por lo que debe establecerse alguna biunivocidad arbitraria para definir las cosas. Por ejemplo dicen: nosotros no sabemos qué es la libertad, entonces vamos a nombrar libertad a "esto" y así sabremos qué es la libertad; libertad es lo que nosotros definimos como libertad. Esta biunivocidad, esta reducción fregueana, es el mecanismo sofistico de la posmodernidad. Que por otra parte es el modo mismo de funcionamiento del parlamento burgués.
Por otro lado se encuentra la otra reacción, masiva, que da mucho más miedo: el patinaje hacia lo irracional. Si la razón falló, ahora se trata del integrismo, el fundamentalismo, refugio peligrosísimo al que la posmodernidad le abre la puerta.

• F.U: ¿Cómo caracterizaría el discurso Posmoderno?

• M.B: El discurso posmodemo se estructura dentro de todas las xigencias formales de la Modernidad. O sea: universalidad, otalización, historicismo, determinismo. El discurso posmoderno, por jemplo, enunciando el Fin de la Historia queda dentro de una lógica historicista.

• F.U: Como Fukuyama, supone una creencia...

• M.B: Exacto, supone una creencia en que hubo una historia determinada, en el sentido hegeliano- marxista puro, en una razón en a historia, en una aufhebung. Entonces, simplemente ellos "bajan" la exigencia y dicen: el fin de la historia no era el comunismo científico ino este capitalismo tecnocrático. Aquí es donde había que llegar.
Entonces ellos, con un discurso nihilista, ontologizan la realidad, la anuncian como lo que Es, como el develamiento del Ser. O es lo que es porque Debía Ser desde la noche de los tiempos. En este sentido son totalmente modernos, modernos pesimistas.

• F.U: ¿Cuáles serían entonces las tesis centrales?

• M.B: Primero, el Fin de la Historia. Segundo, el Relativismo Cultural. Sostenido por algunos como por ejemplo Alain Touraine. El relativismo cultural plantea que todas las culturas son equivalentes.Es un producto lógico del Fin de la Historia en tanto genera la polisemia absoluta cuya consecuencia, es el relativismo y el establecimiento de biunivocidades arbitrarias. Es decir, como nada me autoriza a establecer que "x" es más verdadero que "y" relativismo entonces "x" sólo puede pensarse en relación a sí misma o a lo sumo a otros términos que yo defina. Esta maniobra es políticamente visible: la pobreza de América Latina es sólo cuestión de América Latina, entonces, no hay responsabilidades ni culpas posibles. Esto es fundamental porque si hay culpa de algo responsabilidad—puede aparecer un nuevo sentido: el sentido de la justicia, el sentido de una lucha.

• FU: Fundamentalmente desaparece la noción de conflicto.

• M.B: Exacto. Porque todo equivale.

• FU: Lo que subyace aquí es la cuestión de la verdad...

• M.B: Sí porque si nosotros llegamos a1 "Mundo que Es", no puede haber una verdad más allá, no puede haber una lucha más allá.

• FU: Además, la idea misma de verdad desaparece por su universalización: si todo es verdadero, nada es verdadero.

• M.B: Así es, el relativismo de que todo es verdadero porque es esta polisemia es consecuencia de plantear el fin de la historia. Es un nuevo Universalismo, sólo que pesimista, derrotista, reaccionario.

• FU: Respecto del ontologismo: si el Ser no es el Ser Verdadero, como, Por ejemplo en Heidegger ¿cuál sería el fundamento del "Ser que es lo que Es"?

• M.B: Ellos esquivarían la pregunta; no se lo plantean así, niegan la cuestión. Los posmodernos adhieren a la posición de Gianni Vattimo quien realiza un sofismo increíble que constituye la "nihilización" de Heidegger. G. V dice que "el olvido del Ser" es en realidad "el olvido de la Nada", que "el olvido es el olvido del olvido" pero que no hay Ser. Ellos dicen, esquematizándolo, que en el "punto omega" (fin de la historia) no hay una plenitud de Ser sino un vaciamiento de Ser;no es una aparición del Ser sino el momento en que el ser desaparece...

• FU: Esto es justamente la base del "pensamiento débil", que implica no pensar más en términos de verdad sino de veracidad...

• M.B: Claro, el "punto omega" nada puede hacer límite, nadie puede tener más verdad, que el otro, no hay contradicciones. Hay sólo conflictos intrasistémicos —como diría Popper— que son autorregulables. A1 criterio de verdad se lo reemplaza, como vos decías, por el de veracidad: este tiene como límite los estrictos límites del sistema; elimina del campo de lo racional todo lo que no sea autorrefutable. Se excluye —con Popper— todo lo que corresponda a una función de la verdad, de la ruptura, de la contradicción, de lo radicalmente nuevo.

• F.U: Este deslizamiento hacia la veracidad implica un régimen de legitimación en términos de consenso.

• M.B: Sí, por eso la fascinación por los mass-mediático. La legitimación es el criterio de veracidad como consecuencia de la serialidad de pueblos y de individuos. En el punto "omega" toda opinión se equivale; ésta es la "polisemia posmoderna". Esta serialización, entonces, atiende únicamente a lo cuantitativo. Nosotros decimos que esto no es la Posmodernidad como un criterio racional de veracidad sino que es la mercancía hablando. Esta serialidad es una especie de spinozismo de supermercado. Nosotros le contestamos que esto es una ideología de Amo. Por eso ellos hablan del "fin de las ideologías", a lo que contestamos que nunca estamos más hundidos en la ideología que cuando nos consideramos a- ideológicos. Lyotard, por ejemplo, dice: el capitalismo es ontológico. Entonces en el relativismo de la veracidad y la serialidad se combina con el parlamentarismo.

• F.U: Todo esto obliga a una doble contestación, tanto filosófica como político- práctica.

• M.B: Esto está ligado a la matriz lógica de esta época: esta reacción de decepción con respecto a la Razón. Nosotros constituimos "Malgre Tout" como una exigencia para pensar esta crisis, para pensar la ruptura a fondo. Una exigencia de ver en esta crisis cuáles son las pistas —que existen desde principio de siglo para pensar en términos racionales esta "post- ruptura". Y dentro de estos elementos racionales, pensar cuáles serían las figuras de la libertad, de la justicia, de la política; las posibilidades de la política como transformadora, pensada a partir de una nueva matriz lógica. Hay que darse cuenta que el ser humano es tal, en cuánto sujeto de deseo y sujeto de proyecto. Entonces, proyecto y deseo pueden estructurarse de forma radicalmente distinta en esta nueva etapa. Nuestra tarea es empezar, primero, a buscar las pistas de esta nueva etapa, —la lógica paradojal, el reconocimiento de que los hombres no quieren forzosamente su bien, etc— y luego, como dentro de este nuevo zócalo lógico, ver qué política de liberación le corresponde.

¿QUIÉN ES QUIÉN?

• F.U: Castoriadis...

• M.B: Ha caído en una cierta facilidad intelectual y ha renegado de compromisos propios. Ha abandonado la noción de solidaridad por incompatibilidad con las lógicas disponibles, en lugar de profundizar, de avanzar en la investigación lógica.

• F.U: Lyotard...

• M.B: Es el caso de una honestidad intelectual traicionada. En el ’60, denunciaba la ruptura. Hoy, ha caído también en la adhesión a lo que existe; renuncia hasta su enemigo de ayer: el capitalismo.

• F.U: Vattimo...

• M.B: Es muy inteligente, muy ágil. Es la imagen del sofista actual.Logra "explicar" que Heidegger era un gran nihilista con lo que demuestra, en realidad, que es un gran sofista.

• F.U: Pierre Bourdieu...

• M.B: Es distinto. Es un pensador interesante, kantiano. Cuando él explica el "hábitus", está aplicando las categorías filosóficas kantianas a lo social.

• F.U: Sí, pero no como Lyotard...

• M.B: Es que los neokantianos traicionan a Kant, y los posmodernos son neokantianos. Ellos abandonan la “cosa en sí†, quedándose en el "para- sí".

• F.U: Alain Badiou...

• M.B: Creo que "El Ser y El Evento" de A.B. es la "Crítica de la Razón Pura" o "La Lógica" de nuestra época. Badiou ha vuelto posible el pensamiento. Digamos que él es la "ruptura".

• F.U: Edgard Morin...

• M.B: Su revista “Argument†fue excepcional; fue el primero en nombrar la ruptura. Pero es un ideólogo, un “papá†de la Posmodemidad.

• F.U: Baudrifard...

• M.B: Un ensayista inteligente.

• F.U: ¿Qué opina de la definición de Miller acerca de que "el psicoanálisis es solidario con el mercado"?

• M.B: Creo que es una definición ideológica. En contra de Miller hay que decir que uno no cree que haya una sociedad que corresponda —por escencia o estructura— al Ser del ser humano. Por eso pueden proyectarse sociedades diferentes.

• F.U: Los sistémicos...

• M.B: Son un poco la caricatura de la ontologización de lo que "es". Todo "es" y ellos se ocupan de ajustarlo, de regularlo, para que funcione el sistema. Son algo así como los "hermanos tontos" de la familia reaccionaria: son como los plomeros de lo que "es’ ; su éxito es el síntoma de esta crisis del pensamiento.