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	<title>Taciturno</title>
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	<description>Sitio con art&#237;culos y documentos sobre ciencias sociales, pol&#237;tica y filosof&#237;a</description>
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		<title>Taciturno</title>
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		<title>La historia no est&#225; al lado de nadie</title>
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		<dc:creator>Immanuel Wallerstein</dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique23">Imperialismo</category>


		<description>Entrevista a Immanuel Wallerstein por Barbara Coolen de la Revista Cooperaci&#243;n Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda (Mayo 2002). &lt;br /&gt;Immanuel Wallertein aparenta ser bastante joven para tener 71 a&#241;os. El norteamericano, que lo mencionaron en el pasado como el nuevo Marx, habla apasionadamente y con grandes gestos. Su relato es igualmente amplio. &#201;l pasa con grandes saltos por 5 siglos de historia, del norte al sur y de regreso; de Holanda a Porto Alegre en Brasil. Ah&#237;, (...)


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&lt;a href="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique23" rel="directory"&gt;Imperialismo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Entrevista a Immanuel Wallerstein por Barbara Coolen de la Revista Cooperaci&#243;n Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda (Mayo 2002).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Immanuel Wallertein aparenta ser bastante joven para tener 71 a&#241;os. El norteamericano, que lo mencionaron en el pasado como el nuevo Marx, habla apasionadamente y con grandes gestos. Su relato es igualmente amplio. &#201;l pasa con grandes saltos por 5 siglos de historia, del norte al sur y de regreso; de Holanda a Porto Alegre en Brasil. Ah&#237;, Wallerstein particip&#243; en febrero pasado, en el foro mundial social contra los efectos negativos de la globalizaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Usted califica la globalizaci&#243;n como un tema de moda, por qu&#233;?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Porque no hay nada nuevo bajo el sol, globalizaci&#243;n es tan vieja como el capitalismo mismo. El material de construcci&#243;n para los barcos que salieron en el siglo XVII de los astilleros de Amsterdam fueron tra&#237;dos de lejos y de cualquier parte. Igualmente sus trabajadores. La producci&#243;n y el comercio que sobrepasa los l&#237;mites de pa&#237;ses no es nada nuevo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se describe la globalizaci&#243;n como algo positivo e inevitable, en realidad se la prescribe de esta manera. Tienes que abrir tus fronteras porque eso es mejor para todos. Sin embargo, hay mucha hipocres&#237;a en esta discusi&#243;n. La UE est&#225; en favor de fronteras abiertas pero no en el caso de productos agr&#237;colas. Los EEUU quiere que Francia abra sus fronteras para la industria cinematogr&#225;fica norteamericana pero, su propia frontera est&#225; cerrada para el textil del tercer mundo o para el hierro.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Globalizaci&#243;n es parte del capitalismo para usted. En otras partes, usted sostiene que el capitalismo est&#225; casi muerto, &#191;por qu&#233;?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El capitalismo se va hundir por su propio &#233;xito. El capitalismo comienza y termina con la acumulaci&#243;n infinita de capital. El capitalista junta capital para que pueda ganar m&#225;s capital para a su vez pueda juntar m&#225;s capital. Si lo miras desde afuera, es en realidad un sistema loco: no tiene una funci&#243;n fuera de su propia fuerza de empuje, tiene que seguir movi&#233;ndose para adelante. Por primera vez en 500 a&#241;os veo ahora obst&#225;culos reales para el avance de la acumulaci&#243;n del capital. Se ha llegado a los l&#237;mites, el sustento que lo alimenta se ha agotado.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;C&#243;mo es eso?&#191;qu&#233; alimenta al capitalismo?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Para la acumulaci&#243;n de capital se necesita ganancia: la diferencia entre costo y precio de venta. El precio de los productos puede empujarse s&#243;lo hasta una determinada altura, m&#225;s utilidad despu&#233;s s&#243;lo puede venir de bajar los costos de producci&#243;n. Los costos principales son: salarios, materia prima e impuestos y estos costos han aumentado enormemente durante los &#250;ltimos 200-300 a&#241;os y siguen aumentando.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Eso es inevitable?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;S&#237;, al final s&#237;. El trabajo se organiza finalmente, siempre y en todo lugar, para lograr un sueldo mayor. Esto tiene como consecuencia que las empresas en este momento, busquen salir y trasladar la producci&#243;n a pa&#237;ses con sueldos bajos. En esos pa&#237;ses se puede obtener m&#225;s utilidad por el simple hecho que la gente est&#225; dispuesta de hacer el mismo trabajo por menos sueldo. Visto desde la historia, estas son las personas que se han trasladado recientemente del &#225;rea rural a los centros urbanos. Ellos se ubican en los barrios populares/marginales de las grandes urbes y para ellos significa un sueldo bajo que de todas formas es un aumento en su ingreso. Ellos felices y el capitalista feliz.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Esto suena positivo&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;S&#237;, pero 25 a&#241;os despu&#233;s los migrantes tienen una situaci&#243;n mejor, est&#225;n acostumbrados a su vida en la ciudad y comienzan a organizarse. Exigen mejores condiciones de trabajo. Otros 25 a&#241;os m&#225;s tarde, los sueldos o salarios han aumentado tanto que el capitalista huye de nuevo. As&#237; puedes seguir la historia del sistema mundial desde hace 400 a&#241;os, mediante el movimiento del capital que se desplaza; este proceso exige un flujo permanente de trabajadores baratos. Estos humanos llegan a faltar o terminan de existir o ya no hay, el mundo se urbaniza en un ritmo incre&#237;blemente r&#225;pido. Los EEUU y Europa ya no tienen una poblaci&#243;n rural significativa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Pero, los pobres urbanos tambi&#233;n necesitan ingresos aunque sean m&#237;nimos...&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por supuesto, pero &#191;por qu&#233; un africano o asi&#225;tico o sudamericano se muda del &#225;rea rural a estos barrios marginales terribles?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Porque de hecho &#233;l est&#225; all&#237; mejor, lo que significa que all&#237;, de alguna manera, tiene un ingreso mayor; &#233;ste proviene de la econom&#237;a informal y este fen&#243;meno tambi&#233;n es el mismo desde hace 500 a&#241;os.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Esto significa que la econom&#237;a informal &#191;es capaz de alimentar a todos?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No, esta gente vive en condiciones terribles pero eso no quita importancia al hecho que su sueldo m&#237;nimo es m&#225;s alto que hace 50 a&#241;os. La segunda preocupaci&#243;n del capitalista es c&#243;mo mantener el precio de los insumos b&#225;sicos, bajos. Suena raro, pero esto se logra con no pagar tus cuentas. P.e. no pagas por el reemplazo de los recursos naturales o por la limpieza de la contaminaci&#243;n del agua que tu mismo contaminas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Y qui&#233;n asume todo eso?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Bueno, alguien: la sociedad, el estado y el gobierno. El estado puede proporcionar montones de dinero para eso, lo que aumenta los impuestos. Por otro lado, no tiene mucho sentido si las empresas siguen haciendo lo que hicieron. Un gobierno podr&#237;a decidir que las empresas paguen estos costos, lo cual se llama institucionalizaci&#243;n de los costos. Aunque las empresas lleven su grito al cielo, eso ocurre cada vez m&#225;s. Pero este proceso tiene l&#237;mites. Llegar&#225; un d&#237;a en que no hay &#225;rboles para talar o r&#237;os para contaminar. Y una tercera limitaci&#243;n o freno a las ganancias son los impuestos. Estos han aumentado gigantezcamente. Los capitalistas se quejan siempre sobre este punto y en parte tiene raz&#243;n .&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Y por qu&#233; los impuestos han aumentado tanto?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esto se debe a la democratizaci&#243;n del mundo. La gente exige 3 cosas de su gobierno: educaci&#243;n para sus ni&#241;os, facilidades para la salud, una cierta garant&#237;a para un ingreso de por vida. Todo eso cuesta dinero, cada vez m&#225;s personas exigen eso. Y las expectativas est&#225;n tambi&#233;n cada vez m&#225;s altas. Hace 100 a&#241;os, la gente estaba contenta con la escuela primaria, hace 50 contentos con el colegio secundario y ahora todos quieren enviar sus ni&#241;os a la Universidad. Eso no s&#243;lo ocurre en Holanda, tambi&#233;n en la China o la India. Esos con los costos que se ampl&#237;an r&#225;pidamente y que tienen que ser pagados con impuestos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Estos costos tambi&#233;n pueden bajar como hemos visto en los a&#241;os 80.&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por supuesto, los capitalista lucha tambi&#233;n. Eso es precisamente de lo que se trata con el neoliberalismo: mantener bajos los sueldos, costos e impuestos. Eso es exactamente lo que hicieron Margaret Tatcher y Ronald Regan y lo que est&#225; haciendo Bush ahora y tambi&#233;n muchos pa&#237;ses europeos. Pero si analizas la realidad detr&#225;s de la ret&#243;rica puedes ver que ellos no pueden bajar los costos tanto como quisieran. Pol&#237;ticamente no pueden hacer eso. Aunque los neoliberales m&#225;s cabernarios en el poder lo desearan, tienen l&#237;mites pol&#237;ticos. Mucho de esos costos bajaron en los a&#241;os 80 pero no tanto como han aumentado en el periodo del 45 al 75.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;El sistema capitalista &#191;no comprueba durante 500 a&#241;os que es capaz y suficientemente flexible para superar los obst&#225;culos?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Efectivamente se ha probado milagrosamente flexible pero hay que analizar los mecanismo que lo hace tan flexible y esos mecanismos tienen sus l&#237;mites estructurales. El traslado de la producci&#243;n hacia pa&#237;ses de salarios bajos, la internacionalizaci&#243;n de costos e impuestos ya no tienen mucha elasticidad (ya no pueden dar mucho m&#225;s).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, no veo c&#243;mo dentro de 50 a&#241;os llegaremos al final del sistema mundial capitalista.&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No tienes que tomar el lapso de tiempo demasiado literalmente, lo que es importante es que el sistema tiene l&#237;mites, termina o es limitado. Estamos en una fase transitoria, un periodo de gran caos y disgustos. Tienes que ver los cambios econ&#243;micos super-r&#225;pidos, la inseguridad pol&#237;tica y el aumento espectacular de la violencia, fijate no m&#225;s en el 11 de setiembre.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Usted considera que los ataque terroristas &#191;son una prueba real del estado final del sistema mundial capitalista?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;S&#237;, lo que prueba es la incapacidad para mantener un orden mundial si una mayor&#237;a de poblaciones no acepta este orden como leg&#237;timo. Un orden mundial no se puede mantener con s&#243;lo la violencia, algo que Machiavello ya sab&#237;a hace muchos siglos. Otro ejemplo de la insatisfacci&#243;n humana es la criminalidad en centros urbanos. Tengo suficiente a&#241;os para poder recordar como la criminalidad aument&#243; durante los &#250;ltimos decenios en Amsterdam, New York y las metr&#243;polis africanas. Cuando viv&#237; en los a&#241;os 60 en &#193;frica, la gente no se preocupaba por sus seguridad personal. Esto ha cambiado radicalmente. Este cambio no es casual. No es por gusto que la violencia aumenta en todos los lugares del mundo. El capitalismo polariza, ese es su fundamento. No es que la gente se ha vuelto m&#225;s mala.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Qu&#233; ha cambiado?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Exist&#237;a el optimismo impl&#237;cito de que el estado pod&#237;a garantizar un futuro mejor; esto fue predicado y cre&#237;do. Si la gente est&#225; convencida que el sistema los va a mejorar poco a poco, que sus hijos van a tener una situaci&#243;n mejor, est&#225;n dispuestos a aceptar much&#237;simas cosas desagradables en la vida cotidiana. Esta confianza en el futuro ha desaparecido. El colapso del comunismo es uno de los factores causantes. En realidad este hecho iba a ser el golpe mortal para el capitalismo. Con la ca&#237;da del Muro desapareci&#243; la creencia que el sistema podr&#237;a ser cambiado desde adentro y que en el horizonte se pod&#237;a vislumbrar un mundo mejor. Una de las consecuencias es que el Estado perdi&#243; su legitimidad, eso es un desastre para los capitalistas. Un Estado fuerte es crucial para ellos porque les posibilita los semi monopolios que son los verdaderos proporcionadores de la ganancia. Tambi&#233;n un Estado fuerte sabe c&#243;mo mantener a la gente en calma con mecanismos como represi&#243;n, concesiones, educaci&#243;n, salud y garant&#237;a de ingreso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;C&#243;mo es que el debilitamiento del Estado aporta a la eventual cercana implosi&#243;n del sistema mundial?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El anti-estatismo que es creciente, causa comportamientos de miedo y caos. Nos hemos demorado un par de cientos de a&#241;os para crear un rol del Estado como ente que mantiene el orden. Ahora, la gente toma este rol nuevamente en manos propias. No creen m&#225;s que el Estado hace bien su trabajo, ellos desconf&#237;an de su capacidad o peor, de sus intensiones. Eso hace que la gente est&#233; mucho menos dispuesta para pagar impuestos o para votar en elecciones. Con eso, erosionan m&#225;s a&#250;n la capacidad del Estado, que a su vez da&#241;a la confianza; en resumen, un espiral descendiente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Por otro lado uno puede ver que en muchas regiones en el mundo hay mejoras durate los &#250;ltimos decenios, p.e. en Asia.&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este mundo conoce tres categor&#237;as de personas. La primera categor&#237;a, que no es mayor que 1% est&#225;n extremadamente bien. Luego, viene un m&#225;s o menos 19% que est&#225;n regular. Esos 2 grupos han visto crecer enormemente su ingreso durante los &#250;ltimos 200 a&#241;os. A ellos se refieren los defensores de la globalizaci&#243;n; pero la globalizaci&#243;n ha ofrecido al otro 80% de la poblaci&#243;n mundial, nada o nulo, por el contrario, ellos est&#225;n cada vez peor. Si tu dices que la gente en Asia est&#225; mejor, te refieres al porcentaje en la segunda categor&#237;a; este grupo ha crecido de 3 hasta quiz&#225;s 7%. Esto se puede ver claramente en la ciudades. Lo que tu no ves es a la gente a la que les va cada vez peor.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;La cooperaci&#243;n para el desarrollo &#191;puede significar algo para ellos?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desarrollo es un t&#233;rmino enga&#241;oso; significar&#237;a en realidad que mediante pol&#237;ticas puedes desarrollar pa&#237;ses. Sin embargo, desarrollo no es una cuesti&#243;n de un buen conjunto de medidas. Todos los pa&#237;ses forman parte del mismo sistema mundial y dentro de este sistema no hay espacio de desarrollo para todos. Si miramos los &#250;ltimos 400 a&#241;os, podemos ver que independientemente de los criterios que puedes usar, el porcentaje de personas a las que les va bien ha quedado pr&#225;cticamente igual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;En resumen, los pobres del mundo &#191;pueden vislumbrar un futuro mejor si el capitalismo se derrumba como usted predice?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La esperanza es un concepto muy peligroso, a todo el mundo le gusta la esperanza, m&#225;s que todo a las personas que no la tienen. El tipo de sistema que vamos a tener dentro de 50 a&#241;os depende de innumerables decisiones inc&#243;gnitas. El resultado no es predecible.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Pero &#191;cu&#225;les son la opciones?. Sobre eso usted tendr&#237;a que decir algo, usted no se ocupa s&#243;lo de la historia sino tambi&#233;n del estudio de lo que vendr&#225;.&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Bueno, podr&#237;a ser un sistema m&#225;s igualitario y democr&#225;tico. O justamente un sistema mucho m&#225;s jer&#225;rquico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Eso no da algo tangible &#191;qu&#233; podemos hacer para que la opci&#243;n uno gane?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Yo prefiero no dar respuestas sobre estrategias pol&#237;ticas, la influencia pol&#237;tica es de todas maneras bastante limitada dentro de este sistema. Los &#250;ltimos 200 a&#241;os muchas personas han hecho bastante trabajo en ese sentido con muy pocos resultados. Yo espero que el sistema futuro est&#233; determinado por los, o &#233;l, que sabe movilizar la mayor cantidad de personas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Esto implica &#191;la coalici&#243;n del arco iris de Porto Alegre?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Eso no se excluye. Esa alianza suelta, de diferentes agrupamientos, le falta por lo pronto las caracter&#237;sticas que hicieron fallar a la izquierda antigua. La gente de Porto Alegre no tienen ganas para tomar el poder del Estado con el objetivo de cambiar el mundo. La coalici&#243;n tampoco busca el centralismo y no excluye a opiniones diferentes. Esto es una ganancia comparada con los grupos opositores antiguos. Pero si van a lograr algo, no lo s&#233;; es un asunto riesgoso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Y &#191;por qu&#233; con riesgo?&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Las elites dominantes van a hacer todo lo posible para asegurar que no cambie nada. Ellas pueden inclusive usar las ideas progresistas de derechos humanos y lealtad. Tenemos que estar muy alertas y pesar sus palabras constantemente para encontrar las intensiones reales y sus consecuencias. Dentro del caos que va a venir, la intervenci&#243;n humana es potencialmente m&#225;s efectiva que antes. Si el sistema tambalea, un peque&#241;o empujoncito puede causar un terremoto. Todo es posible, inclusive avances o evoluci&#243;n o mejoras pueden ocurrir. La historia est&#225; al lado de nadie.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;NOTA: Si desea seguir la trayectoria de sus opiniones puede ingresar a la direcci&#243;n:
http://fbc.binghamton.edu/spcmpg.htm&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#169; 2002 - 2010 Derechos Reservados - La Casa del Corregidor&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Conocimiento, verdad y poder</title>
		<link>http://www.taciturno.be/spip.php?article117</link>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mar&#237;a Paulos</dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique8">Michel Foucault</category>


		<description>LEGITIMACI&#211;N DEL DISCURSO Y LA PR&#193;CTICA ANTROPOL&#211;GICA COMO EL MODO CIENT&#205;FICO-VERDADERO DE HABLAR DEL OTRO Y LA SOCIEDAD. &lt;br /&gt;&quot;La relaci&#243;n del sujeto con el objeto, la relaci&#243;n de conocer tiene una historia.&quot; &lt;br /&gt;M. Foucault. &lt;br /&gt;Inici&#233; esta monograf&#237;a retomando libremente y a modo de reflexi&#243;n m&#225;s que de an&#225;lisis los textos de la unidad tres: &quot;Magia, Ciencia y Religi&#243;n. Proceso de legitimaci&#243;n de la ciencia como &#250;nica detentadora de conocimiento verdadero&quot; de nuestro seminario. Espero no se pretenda rigurosidad a (...)


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&lt;a href="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique8" rel="directory"&gt;Michel Foucault&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;LEGITIMACI&#211;N DEL DISCURSO Y LA PR&#193;CTICA ANTROPOL&#211;GICA COMO EL MODO CIENT&#205;FICO-VERDADERO DE HABLAR DEL OTRO Y LA SOCIEDAD.&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&quot;La relaci&#243;n del sujeto con el objeto, la relaci&#243;n de conocer tiene una historia.&quot;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;M. Foucault.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Inici&#233; esta monograf&#237;a retomando libremente y a modo de reflexi&#243;n m&#225;s que de an&#225;lisis los textos de la unidad tres: &quot;Magia, Ciencia y Religi&#243;n. Proceso de legitimaci&#243;n de la ciencia como &#250;nica detentadora de conocimiento verdadero&quot; de nuestro seminario. Espero no se pretenda rigurosidad a la hora de referencias, basta con decir que use &#237;ntegramente los textos de la unidad excepto el de Bacon. En el momento de la cursada, cuando me toc&#243; tratar esta unidad recuerdo que quedaron en mi mente dos sensaciones que me sirvieron hoy como gu&#237;a. La primera (partiendo de la propuesta de Foucault sobre historizar el camino de la ciencia y las disciplinas para ver de que manera se constituyen determinados dominios de saber o como determinados discursos se erigen en &quot;verdaderos&quot; por sobre los otros) fue la sensaci&#243;n de que discut&#237;amos dando por supuesto que este proceso de legitimaci&#243;n de la ciencia hab&#237;a existido, hab&#237;a tenido un inicio y un final (cuando la ciencia monopoliza y domina el saber valido y &quot;verdadero&quot;) y este estado de cosas se hab&#237;a definido de una vez y para siempre. Me result&#243; ambiguo ya que si bien entiendo que los que est&#225;bamos discutiendo en el grupo (por nuestra formaci&#243;n en ciencias sociales) entend&#237;amos que los procesos por los que algunos discursos se levantan dominantes sobre otros y algunas disciplinas se erigen en portavoces privilegiados y &#250;nicos de determinadas realidades es un proceso que no termina sino que continua indefinidamente en las pr&#225;cticas de los sujetos, los que est&#225;bamos all&#237; no nos hac&#237;amos parte integrante y conformadora de este proceso. No hac&#237;amos presente que la misma discusi&#243;n que ten&#237;amos en el &#225;mbito de la UBA era una forma de dar lugar a ese proceso de legitimaci&#243;n de algunos discursos por sobre otros. S&#233; que no es una novedad esto, pero me result&#243; necesario ahondar y profundizar en el tema a fin de realmente poder, a mi trabajo en ciencias sociales, iluminarle un poco las implicancias pol&#237;ticas e ideol&#243;gicas que la misma praxis genera. Es decir ir un poco mas all&#225; de rasgarme las vestiduras por la prepotencia del discurso cient&#237;fico, acad&#233;mico del que formo parte a fin de relativizar mis practicas para que contribuyan a generar una mas equilibrada forma de relaci&#243;n entre las manera diversas de conocer que los sujetos construimos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La segunda idea que me qued&#243; rondando, anida dentro de lo expuesto anteriormente. En el grupo tratamos mucho la discusi&#243;n cl&#225;sica de antropolog&#237;a sobre el pensamiento salvaje versus el pensamiento cient&#237;fico. Lo retomamos de manera anecd&#243;tica, consider&#225;ndola una discusi&#243;n caduca superada por los ideales post-evolucionistas, relativistas y posmodernos. Sin embargo nuevamente me plante&#233; cuan cerrada y terminada estaba esa discusi&#243;n dentro de la antropolog&#237;a. &#191;La hab&#237;amos terminado o simplemente cambiamos un poco los t&#233;rminos para referirnos a los salvajes y maquillamos un poco los supuestos objetivos de la discusi&#243;n? Me sirvi&#243; pensar la actualidad de esas distinciones y discusiones en la antropolog&#237;a actual como un buen ejemplo para entender como hoy, continuamos el proceso de recreaci&#243;n constante del discurso cient&#237;fico como &#250;nico verdadero. Tambi&#233;n para ilustrar c&#243;mo dentro de nuestra disciplina la pr&#225;ctica profesional conduce a que la antropolog&#237;a se erija en la detentadora leg&#237;tima de la voz para hablar con &quot;verdad&quot; sobre el otro y sobre la cultura.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Foucault en los dos textos propuestos para la unidad plantea desde diferentes perspectivas pensar al sujeto y a su pr&#225;ctica de conocimiento hist&#243;ricamente, socialmente. Describiendo la especificidad del trabajo que &#233;l propone para la arqueolog&#237;a nos distingue algunos conceptos como, saber, ciencia, formaci&#243;n discursiva, positividad, disciplina, todos elementos constitutivos del proceso por el que el los sujetos transitan la relaci&#243;n con el objeto y las disciplinas, ciencias y saberes se constituyen agrupando, proponiendo, aunando, redistribuyendo, conocimiento, verdad y validez de acuerdo a realidades coyunturales determinadas hist&#243;ricamente. Conceptos que nos sirven como herramientas para pensar el camino que transita hoy la antropolog&#237;a (y muchas otras disciplinas) dentro de las pr&#225;cticas sociales en general.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este hincapi&#233; puesto en la dimensi&#243;n hist&#243;rica y social del conocimiento es posible porque Foucault se aleja del tradicional planteo epistemol&#243;gico que corre sobre el eje &quot;conciencia-conocimiento-ciencia&quot;. Este eje es descripto como sesgado por sincr&#243;nico, ahist&#243;rico y cargado con el interrogante metaf&#237;sico que ya tra&#237;an las teor&#237;as tanto kantianas como cartesianas: &#191;El conocimiento donde surge? &#191;Como lo adquiere el sujeto? Dej&#225;ndonos a dios como respuesta.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La arqueolog&#237;a recorre en cambio el eje &quot;practica discursiva-saber-ciencia&quot; incorporando la dimensi&#243;n hist&#243;rica del proceso y por hist&#243;rica, social y no individual. Propuesta que pone en cuesti&#243;n la idea cl&#225;sica de un sujeto trascendental en el que el conocimiento y la verdad hacen eclosi&#243;n, para historizar al sujeto y mostrar la &quot;verdad&quot; y el conocimiento, como productos tambi&#233;n hist&#243;ricos. Con la arqueolog&#237;a no plantea el conocimiento como origen sino como invenci&#243;n que es como decir construcci&#243;n. Propone mostrar como las pr&#225;cticas sociales engendran dominios de saber que, adem&#225;s de conceptos, objetos, m&#233;todos, etc. pueden conformar tambi&#233;n sujetos nuevos y sujetos de conocimiento nuevos, la subjetividad es hist&#243;rica. Y en la idea global del conocimiento que Foucault nos propone discutiendo con la filosof&#237;a cl&#225;sica es posible plantear a la antropolog&#237;a como un discurso mas dentro de muchos otros que hablan acerca del &quot;otro&quot; y de la cultura. Permite actualizar la visi&#243;n para imaginar el terreno conflictivo donde las pr&#225;cticas discursivas y las pr&#225;cticas sociales fueron configurando poco a poco el perfil de una disciplina como la antropolog&#237;a. Pensar en todo el saber relativo a explicar e interpretar la cultura (algo que todos los grupos sociales han hecho y hacen) y que no fue formalizado ni tuvo lugar en las disciplinas decimon&#243;nicas enroladas en la ciencia positiva (sociolog&#237;a, antropolog&#237;a). Permite imaginar aunque no reconstruir para los modestos alcances de esta monograf&#237;a, el lento y conflictivo proceso por el que se aunaron conceptos, otros se dejaron fuera, se formalizaron criterios y teor&#237;as que condujeron a una disciplina, a una pr&#225;ctica profesional como la antropolog&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Utilizada y utilizable, seg&#250;n Foucault la pr&#225;ctica discursiva es el conjunto de frases, palabras, enunciados, practicas, conceptos referidos a un saber. Dicho saber se agrupa en pr&#225;cticas discursivas que pueden o no dar lugar a una ciencia, saber y pr&#225;ctica discursiva se constituyen mutuamente y es su car&#225;cter social lo que explica sus propiedades de apropiaci&#243;n y de utilizaci&#243;n por parte de los sujetos. El sujeto adquiere el conocimiento, lo manipula, es subordinado, dependiente, lo aprende y lo ense&#241;a y con esto otro punto de los textos de la unidad 3 que da lugar a ver la practica concreta de los sujetos como parte activa en la historia del conocimiento. En los planteos de Foucault este le da a los discursos las propiedades estrat&#233;gicas de un juego. Y hoy como antrop&#243;logos tambi&#233;n estamos inmersos activamente en la distribuci&#243;n asim&#233;trica y conflictiva de saber, de validez, de verdad por medio de las pr&#225;cticas y de los discursos. Dando forma en la actualidad a la &quot;cient&#237;fica&quot; manera de hablar del otro y de la sociedad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Siguiendo con Foucault, como dec&#237;amos, el saber puede o no formar una ciencia pero en este posibilidad entra en juego la positividad como conjunto de criterios que dan cuenta de de los agrupamientos, elecciones te&#243;ricas, y que sacan al saber de su pura heterogeneidad d&#225;ndole una coherencia. Sobre un fondo de saber y con material de las pr&#225;cticas discursivas puede o no emerger un terreno de cientificidad con su sistem&#225;tica propia. Ahora, &#191;C&#243;mo pasa? &#191;C&#243;mo pas&#243; en antropolog&#237;a? &#191;A que obedece? Si bien no pretendo aqu&#237; semejantes respuestas, ya me parece suficiente el abrir las preguntas, creo que permiten ampliar nuestras perspectivas acerca de c&#243;mo llevamos a cabo nuestro trabajo dentro de la disciplina. En toda formaci&#243;n discursiva se articula coyuntural e hist&#243;ricamente una forma espec&#237;fica de relaci&#243;n entre ciencia y saber lo que da lugar a pensar como la ciencia se inscribe en un saber, y como las disciplinas emergen de entre un mont&#243;n de cosas heterog&#233;neas mas o menos referidas a un objeto. &#191;C&#243;mo de entre todo lo referido al hombre y su cultura se formaliz&#243; una disciplina como la antropolog&#237;a? &#191;Por qu&#233; el &quot;yo estuve ah&#237;&quot; del trabajo de campo tuvo tanta trascendencia en antropolog&#237;a? &#191;Que otras metodolog&#237;as quedaron afuera? Las preguntas son demasiadas. En esta emergencia es donde se delinea la dimensi&#243;n ideol&#243;gica que va m&#225;s all&#225; de la utilizaci&#243;n de la ciencia. Los mecanismos y criterios por los que la ciencia se escande del saber, como formaliza algunas cosas, toma otras, excluyes muchas, redistribuye y leg&#237;tima otra parte, dejan lugar al juego de la ideolog&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo la ideolog&#237;a como parte constitutiva de cualquier formaci&#243;n discursiva (de la antropolog&#237;a o de la ciencia por ejemplo) no es suficiente para tachar de contradicci&#243;n o ausencia de objetividad o de veracidad a un discurso o un saber. Las mismas contradicciones o falsedades son pautas de ideolog&#237;a e incluso se superen con trabajo te&#243;rico o nuevas metodolog&#237;as no por ello es menos ideol&#243;gica una disciplina aun cuando sea rigurosa y objetiva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Seg&#250;n lo planteado y sin duda no es novedoso pero si esclarecedor, la ideolog&#237;a es parte constitutiva de todas las pr&#225;cticas discursivas presentes y pasadas en el mismo juego de estos saberes por producir conocimiento. No existe asepsia suficiente a fin de neutralizar sus efectos. Y siguiendo este planteo es que veo epistemol&#243;gica y pol&#237;ticamente mas productivo y equilibrado no el renegar de la pr&#225;ctica cient&#237;fica occidental con su larga historia de dominaci&#243;n sino estudiar sus formas de desarrollo y su historia. La ciencia es un discurso y una pr&#225;ctica tan ideol&#243;gica y susceptible de manipulaci&#243;n como cualquier otra. Aunque no niego sus nefastas consecuencias de dominaci&#243;n y aniquilamiento de la diversidad cultural humana (siempre en aras de su productividad econ&#243;mica y su efectividad t&#233;cnica) creo que con una pr&#225;ctica cient&#237;fica cr&#237;tica hacia los propios fundamentos epistemol&#243;gicos y ante todo hist&#243;ricos es posible una relativizaci&#243;n de la &quot;verdad&quot; cient&#237;fica y una reducci&#243;n de la prepotencia de &#233;sta. As&#237; como tambi&#233;n una apertura hacia diferentes y diversas formas de conocimiento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La propuesta de Foucault retoma a Nietzsche planteando en oposici&#243;n a la filosof&#237;a cl&#225;sica. Una lucha de poderes, un conjunto de relaciones conflictivas entre los hombres, y como reflejo o epifen&#243;meno surge el conocimiento. Pero aunque conocimiento y mundo por conocer, se relacionen conflictiva y epifenom&#233;nicamente, de todos modos su relaci&#243;n es arbitraria y heterog&#233;nea. Discute nuevamente con los cl&#225;sicos ya que (usando los t&#233;rminos de Kant): las condiciones de experiencia y las condiciones del objeto son totalmente heterog&#233;neas para Foucault-Nietzsche, cuando el mismo Kant ve&#237;a all&#237; identidad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Para Nietzsche el conocimiento es siempre violencia, dominaci&#243;n sobre lo por conocer, condici&#243;n que conduce a ver un sujeto de conocimiento inserto en relaciones de poder, subordinaci&#243;n y dominaci&#243;n. El individuo pasa a ser &quot;sujeto&quot; sujeto dominado o dominador, no soberano ahist&#243;rico y metaf&#237;sico como en la filosof&#237;a cl&#225;sica. Y con este planteo la &#250;nica manera de conocer es mantener el objeto a distancia, no identificarse sino separarse, diferenciarse por la risa o la cr&#237;tica. Es s&#243;lo desde la distancia o diferencia donde pude surgir lo &quot;por conocer&quot;, lo otro. La diferencia es relaci&#243;n (de poder&#191;?) y es la condici&#243;n propuesta como procedimiento para producir conocimiento. Una de las implicancias de concebir el conocer, desde la violencia, la distancia o la dominaci&#243;n supone que no hay conocimiento en si. Siempre se pregunta o se conoce, desde alg&#250;n lado (&#191;Era en estos textos lo del car&#225;cter perspectivo del conocimiento?), es decir desde alguna perspectiva en cambio la unidad-identidad cl&#225;sica no permite el interrogante sino la inmovilidad. En la ruptura, en la violencia esta la diferencia y la &#250;nica posibilidad de conocer. Por esto el conocimiento es siempre un desconocimiento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El conocimiento es, para Foucault, un efecto o acontecimiento, no una facultad. Es un resultado hist&#243;rico puntual de un momento dado y de condiciones que no son del orden del conocimiento. Y como producto de un momento dado, creo que el discurso cient&#237;fico, la pr&#225;ctica cient&#237;fica, antropol&#243;gica, es eficaz, creativo, eficiente y productivo en muchos &#225;mbitos. Como postura epistemol&#243;gica medianamente cr&#237;tica no quiero caer en despotricar contra la ciencia ingenuamente imaginando que una vez eliminada se terminar&#237;a la dominaci&#243;n. Como sujeto, formado dentro y con el discurso dominante y de pretensiones hegem&#243;nicas, pretendo hacer presentes las condiciones hist&#243;ricas en las que estamos inmersos (con nuestras pr&#225;cticas y teor&#237;as) como una vuelta al dialogo y a la construcci&#243;n cient&#237;fica relativizando su &quot;verdad&quot; y su &quot;eficacia&quot;. La elecci&#243;n, la discriminaci&#243;n, la perspectiva es la &#250;nica posibilidad de conocer, la capacidad de aprehender radica en la perspectiva desde la que aprehendo, es por esto que reivindico la ciencia pero no en su sentido positivista y dominador sino volviendo a ella desde la critica a la propia forma en que se constituy&#243;, lo que permite una mirada tanto de lo propio como de lo &quot;otro&quot;, mas equilibrada, menos prejuiciosa. Sin duda tiene el costo de asumir que la perspectiva propia es una entre muchas, lo que la hace un poco m&#225;s incierta pero es el costo de asumirnos sujetos hist&#243;ricos determinados socialmente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como ejemplo dentro de la antropolog&#237;a existe una larga discusi&#243;n, que vio m&#225;s o menos su final en la d&#233;cada del 60 o 70, acerca del conocimiento primitivo, el pensamiento salvaje etc. Discusi&#243;n que pone en primer plano c&#243;mo un mont&#243;n de saberes relativos a la cultura y a la sociedad son subestimados por la disciplina antropol&#243;gica en raz&#243;n de no cumplir con los criterios de formalizaci&#243;n de la ciencia positiva. Pone en evidencia como las interpretaciones que muchos sujetos y culturas hacen de su propia realidad social quedan desestimadas como falsas, incorrectas o no verdaderas. No pretendo un recorrido exhaustivo por la historia de la teor&#237;a antropol&#243;gica sino una ilustraci&#243;n pasando anecd&#243;ticamente por el estado de la discusi&#243;n en Malinowski, Levi Staruss y los estudios culturales de los 80 que tan de moda estuvieron en Argentina en los &#250;ltimos 10 a&#241;os.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Malinowski afirma que tanto occidentales como primitivos comparten una racionalidad y procesos intelectuales id&#233;nticos a la hora de constituir conocimiento sobre la realidad material y natural. Asume en contra de la opini&#243;n generalizada en la antropolog&#237;a de la &#233;poca, que los salvajes tienen una actitud cient&#237;fica y que separan claramente el &#225;mbito sagrado-m&#237;tico-religioso del practico-material-t&#233;cnico-cient&#237;fico. Malinowski llena al concepto &quot;actitud cient&#237;fica&quot; de los par&#225;metros positivistas que asocian la ciencia con la t&#233;cnica, la eficacia y el pragmatismo en el dominio del mundo natural basado en la experimentaci&#243;n y la observaci&#243;n. Describe la experiencia del entorno que vive el primitivo, como una realidad objetiva que es err&#243;neamente captada por los salvajes de una manera subjetiva y te&#241;ida por sus clasificaciones culturales, por misticismos, mitos y supersticiones. Con mecanismos t&#237;picos del discurso cient&#237;fico para validar argumentos, cita autoridades como Frazer y sus estudios antropol&#243;gicos, de alguna manera con un recurso circular, en tanto que sostiene la veracidad de sus palabras apelando a la veracidad no demasiado probada de las palabras de otro (por otro lado es pr&#225;ctica bastante alejada del ideal positivista de la experimentaci&#243;n). Con Frazer refuerza el argumento del inter&#233;s pragm&#225;tico como objetivo fundamental de las especulaciones primitivas queriendo equiparar el objetivo del saber primitivo con el cient&#237;fico. Si bien asume tambi&#233;n con Frazer que en el mundo primitivo los rituales, la fe, el misticismo, la experiencia m&#225;gica son parte integrante de las relaciones que los sujetos establecen para dominar la naturaleza argumenta que son &#225;mbitos perfectamente delimitados y separados para el primitivo. Con esta idea se permite elevar el status del saber primitivo, grosso modo, al de la ciencia positiva quit&#225;ndole a este todo lo considerado superstici&#243;n. Ahora &#191;Esta la ciencia tan exenta de fe, supersticiones y rituales? &#191;Siempre sus m&#233;todos son objetivos y rigurosos? &#191;Siempre el inter&#233;s es pragm&#225;tico? Todas preguntas que matizan la posici&#243;n de superioridad que adjudica a la ciencia el discurso de Malinowski.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Citando nuevamente a autoridades antropol&#243;gicas plantea que el hombre tanto en la ciencia como en la magia o la religi&#243;n, es un sujeto de conocimiento con un mismo objetivo aunque los procedimientos difieren. Uno conoce por la raz&#243;n, el otro por la tradici&#243;n y el misticismo. &#191;Es la ciencia impermeable a la tradici&#243;n? De todos modos Malinowski sostiene la existencia de una realidad externa objetiva, pasible de aprehenderse, obviamente por medio de la raz&#243;n y la observaci&#243;n. Camino transitado solo correctamente por la ciencia. Malinowski cita a Levy Bruhl que tiene una propuesta evolucionista, as&#237; como a otras autoridades que adhieren y que discuten las tesis.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es en el mismo modo de presentar argumentos de Malinowski donde da lugar a los mecanismos de validaci&#243;n y legitimaci&#243;n del discurso cient&#237;fico. Es decir, citando nombres y autoridades parece darse por sentado la importancia o verdad de las ideas propuestas. Admite en el primitivo, actitudes emp&#237;ricas y l&#243;gicas asimilables a las del hombre de ciencia, pero se trata a la ciencia como categor&#237;a o facultad de la que el individuo puede carecer o ser portador no como un producto-instituci&#243;n hist&#243;rico del que se puede formar parte o estar excluido. Malinowski postula como supuesto y premisa que el conocimiento cient&#237;fico esta separado absolutamente de la fe, el ritual, y la superstici&#243;n mientras que para los primitivos no es tan f&#225;cil ver esta separaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Para contestar y tomar posici&#243;n en estas cuestiones propone analizar material etnogr&#225;fico por &#233;l recogido. Aqu&#237; se presenta de nuevo una forma de validar el argumento con la premisa positivista de la observaci&#243;n objetiva que en antropolog&#237;a se sintetiza en el &quot;yo estuve ah&#237;&quot; de los textos etnogr&#225;ficos. A partir de material recogido desde la experiencia del mismo Malinowski en Melanesia se consolida el m&#233;todo cient&#237;fico y &quot;objetivo&quot;. Describe y ejemplifica conductas enteramente racionales en los nativos de Melanesia que aunque incluyen asuntos rituales y religiosos no se confunden con la experiencia y la efectividad del saber practico. Esta idea abona su tesis acerca de que el saber primitivo aunque matizado de misticismo es tan pragm&#225;tico y racional como el saber cient&#237;fico. La postura de Malinowski, tanto en su contenido formal como en los m&#233;todos y formas de producir conocimiento dan cuenta de los mecanismos de la ciencia para separarse de muchas otras pr&#225;cticas y saberes y para erigirse en el discurso verdadero y correspondiente a la realidad. Acompa&#241;ado por un poder&#237;o econ&#243;mico, pol&#237;tico y militar el discurso cient&#237;fico antropol&#243;gico con su bagaje de origen imperialista aparece en Malinowski afirmando formalmente y con consecuencias concretas que el saber primitivo si bien bastante bien encaminado y &#250;til de todos modos esta te&#241;ido por las negativas influencias de la superstici&#243;n y la tradici&#243;n y no llega ni en aciertos ni en complejidad y desarrollo a la verdad cient&#237;fica. Los par&#225;metros que utilizan tanto Malinowski como otros de su &#233;poca para afirmar esto son absolutamente etnoc&#233;ntricos y el mismo m&#233;todo de investigaci&#243;n, argumentaci&#243;n y validaci&#243;n solo permite por su l&#243;gica intr&#237;nseca y por su contexto hist&#243;rico afirmar la supremac&#237;a del &quot;conocer&quot; cient&#237;fico por sobre cualquier otro conocer.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otro lado la discusi&#243;n unas d&#233;cadas m&#225;s tarde la tomo de Levi Strauss. En su libro &quot;El pensamiento Salvaje&quot; propone ahondar en la discusi&#243;n acerca del conocimiento y las diferentes culturas. El intento de Levi Strauss amen de estructuralista, pretende ser relativista. Ejemplifica la riqueza de los sistemas de pensamiento y la capacidad de abstracci&#243;n en diferentes culturas comentando sobre sus lenguajes. La riqueza de conceptos, la profusi&#243;n de palabras para referirse a la realidad en los diferentes lenguajes primitivos y tambi&#233;n en los civilizados habla para el autor sobre una capacidad de pensamiento y abstracci&#243;n muy grande. Es decir la proliferaci&#243;n de conceptos corresponde a una atenci&#243;n mas sostenida sobre lo real contribuyendo a un pensamiento complejo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al igual que Malinowski repasa las posturas de algunos autores en antropolog&#237;a y en especial de los que afirmaron alguna vez que los primitivos o salvajes no conocen nada o que solo conocen de acuerdo a lo que es &#250;til sin tener una inquietud intelectual mayor. Nuevamente al igual que Malinowski, Levi Strauss entiende que ciencia y conocimiento primitivo suponen acciones intelectuales comparables es una intenci&#243;n relativista. Levi Strauss cita numerosas autoridades en ciencia (Aparece de nuevo este modo de afirmar el propio argumento), siempre voces occidentales. Las citas van dirigidas a plantear que tanto en el saber primitivo como en la ciencia occidental prim&#243; una necesidad intelectual universal en los sujetos, una curiosidad que deriv&#243; en conocer cosas primero y que finalmente despu&#233;s de conocidas resultaron &#250;tiles.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta necesidad intelectual es la necesidad de ordenar por sobre el caos de la experiencia. Cualquier orden es superior a caos por definici&#243;n. Levi Strauss universaliza la naturaleza humana en la exigencia de dar orden al universo, un orden que de acuerdo a sus resultados t&#233;cnicos ser&#237;a m&#225;s o menos eficaz y m&#225;s o menos verdadero de acuerdo a sus resultados t&#233;cnicos, econ&#243;micos etc. Propone un relativismo que a&#250;na los esfuerzos intelectuales del hombre de ciencia y del salvaje por ejemplo buscando la l&#243;gica subyacente que explica los saberes de cada grupo cultural, dice &quot;No importa si el pico del p&#225;jaro cura el dolor de muelas sino seg&#250;n que criterio pico y diente pueden ir juntos&quot; y es esa l&#243;gica subyacente un comienzo de orden en el universo. Propone con el nombre de paradoja neol&#237;tica que si bien la ciencia tiene pocos siglos como tal, el esp&#237;ritu de observaci&#243;n, experimentaci&#243;n y conocimiento, la practica misma tiene milenios en el hombre y en la cultura. Aunque Levi Strauss parece ver la dimensi&#243;n hist&#243;rica de la ciencia de todos modos no pone en cuesti&#243;n los criterios que conducir&#237;an a su parecer al el conocimiento &quot;verdadero&quot; (experimentaci&#243;n, observaci&#243;n). Lo complejo del planteo para m&#237; es que aunque Levi Strauss desde la paradoja neol&#237;tica asume un largo camino para el pensamiento &quot;cient&#237;fico&quot; igual ve a la ciencia de hoy como algo sui generis que un d&#237;a lleg&#243; sin explicitar las relaciones con el conocimiento en general y con otras muchos otros saberes. Se repiten las formas y los contenidos que explican porque la antropolog&#237;a se erige en discurso &#250;nico verdadero mas all&#225; de proclamar la igualdad intelectual con los &quot;salvajes&quot; nosotros tenemos &quot;la ciencia verdadera&quot; y los otros tienen unos ensayos simp&#225;ticos pero que se quedan en el camino.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Con el posmodernismo de los 80 y los estudios culturales, en antropolog&#237;a se puso un poco de moda en los ultimos 10 a&#241;os toda una suerte de estudios etnogr&#225;ficos de car&#225;cter descriptivista con el objetivo de ilustrar los mundos de significaci&#243;n de diferentes grupos rescatando sus singularidades. Es as&#237; como proliferan cantidades de trabajos sobre la identidad del villero, tribus urbanas, la identidad de los punk, la identidad de los transexuales, etc. La discusi&#243;n acerca del pensamiento salvaje y el pensamiento cient&#237;fico se consider&#243; en este marco como superada bajo el auge de los principios relativistas. Un ejemplo son todos estos trabajos mencionados que desde el rescate de la singularidad proponen que todos los mundos de significaci&#243;n de los sujetos y todas sus diversas formas de conocer son tan v&#225;lidas unas como otras y que interpretar y dar a conocer estas realidades era el trabajo antropol&#243;gico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo entiendo que este planteo esencializa a los sujetos olvidando que son sujetos hist&#243;ricos, que cambian y ante todo que interpretan su propia realidad. Ve a la identidad como una totalidad cerrada sui generis y surgida por generaci&#243;n espont&#225;nea y creativa de los integrantes de cada grupo en particular olvidando que la identidad es una relaci&#243;n que solo puedo ser con la diferencia y que los diferentes grupos sociales, humanos, se relacionan entre si situados hist&#243;ricamente. Proponer la identidad como anecd&#243;tico-folcl&#243;rica, olvidar que la identidad se conforma en relaci&#243;n, y en relaci&#243;n de poder espec&#237;ficamente, conduce a no ver ni poder criticar o cambiar las instancias de dominaci&#243;n, explotaci&#243;n, hegemon&#237;a, subordinaci&#243;n de unos grupos por otros. Con otro nombre y otras ingenuas intenciones actualizamos en nuestra pr&#225;ctica profesional los t&#233;rminos de la discusi&#243;n pensamiento salvaje versus pensamiento cient&#237;fico. Estudiamos como antrop&#243;logos al otro, al nativo, primitivo, villero, punk, transexual d&#225;ndoles el lugar que alguna vez tuvieron los nativos melanesios para Malinowski. Argumentando que las diferencias son siempre v&#225;lidas y bienvenidas construimos un discurso superficial que no ve que aunque creativas y v&#225;lidas estas diferencias son tambi&#233;n el producto hist&#243;rico de relaciones de poder econ&#243;mico, pol&#237;tico, de g&#233;nero y dem&#225;s del que formamos parte con nuestra pr&#225;ctica profesional.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Malinowski, B., Ciencia, magia y religi&#243;n, Buenos Aires, Planeta Agostini, 1993, pp. 7 &#8211; 38.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Levi-Strauss, C., El pensamiento salvaje, M&#233;xico, FCE, 1997, Cap. I: &quot;La ciencia de lo concreto&quot;, pp. 11 - 59&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Foucault, M., La arqueolog&#237;a del saber, M&#233;xico, Siglo XXI, 1999, &quot;Introducci&#243;n&quot;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La arqueolog&#237;a del saber, M&#233;xico, Siglo XXI, 1999, &quot;Ciencia y saber&quot;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La verdad y las formas jur&#237;dicas, Barcelona, Gedisa, 1989, pp. 13 - 33.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Mar&#237;a Paulos&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Seminario 2do. Cuatrimestre 2006.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Monograf&#237;a final, Febrero 2007.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El coraje.</title>
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		<dc:creator>Rapha&#235;l Enthoven</dc:creator>

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		<description>Dejemos a los cobardes justificarse; el coraje se impone por si mismo, sin calculo. Es un acto realizado, una sabidur&#237;a irreflexiva. &lt;br /&gt;Al principio es el coraje. Contrariamente a la cobard&#237;a que tiene siempre excelentes razones, el coraje es sin precedentes, la decisi&#243;n radical de no vivir de rodillas es una sabidur&#237;a imprudente: nada explica ni permite prever el gesto sobrenatural de superar su miedo, de comer remolachas, saltar en paraca&#237;das, de golpear a Goliat, ocultar Jud&#237;os, en una (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Dejemos a los cobardes justificarse; el coraje se impone por si mismo, sin calculo. Es un acto realizado, una sabidur&#237;a irreflexiva.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al principio es el coraje. Contrariamente a la cobard&#237;a que tiene siempre excelentes razones, el coraje es sin precedentes, la decisi&#243;n radical de no vivir de rodillas es una sabidur&#237;a imprudente: nada explica ni permite prever el gesto sobrenatural de superar su miedo, de comer remolachas, saltar en paraca&#237;das, de golpear a Goliat, ocultar Jud&#237;os, en una palabra, de enfrentarse cuando todo lleva a mirar para otro lado.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ser valiente, es actuar como tal, oponer a la tentaci&#243;n (culpable y tan comprensible) de curvarse, el F&#237;at inaugural de una voluntad sin causa. Ya que el coraje no tiene causa, origen, solo ocasiones.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Y no hay coraje propiamente dicho, sino solamente actos valientes que nada justifica, cuya naturaleza com&#250;n s&#243;lo aparece retrospectivamente. El valor es una gracia inexplicable y s&#250;bita, el renacimiento de uno mismo y del mundo donde la denegaci&#243;n se esfuma ante la iniciativa: &#8220;victoria sobre la lentitud y el terror, rectificada ca&#237;da, g&#233;otropismo transformado en a&#233;rea levitaci&#243;n, fuga transformada en asalto, el coraje es protesta en contra del movimiento de inercia natural, por el gesto absurdo y peligroso del sacrificio. &#187;, escrib&#237;a a Jank&#233;l&#233;vitch. El miedo es el presentimiento de lo real, el valor es su aceptaci&#243;n espont&#225;nea.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A este respecto, como lo ignoran los que lo reducen al orgullo, el valor no es soluble en el c&#225;lculo. La protecci&#243;n de Troya no basta para justificar el sacrificio de Hector.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Aunque la esperanza de curarse aumenta el valor de soportar una quimioterapia, aunque el brillo del d&#237;a que se vislumbra bajo la puerta da al enfermo la fuerza de esperar que vengan por fin a ayudarlo, aunque, como dijo Gary, &#8220; la vida pide est&#237;mulos&#8221;, en materia de valor, la intenci&#243;n es secundaria.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;S&#243;crates no tiene que demostrar la inmortalidad del alma (lo que por otra parte no logra) para tomarse la cicuta sin quejarse: el sentimiento de correr el &#8220; buen riesgo&#8221; basta a su determinaci&#243;n. &#8220; Somos tan presuntuosos, destaca Pascal, que querr&#237;amos ser conocidos de toda la tierra e incluso por gente que vendr&#225; cuando no estemos ya &#8221; &#191; y entonces? los procesos de intenci&#243;n tienen p&#225;lida figura ante la eficacia del valor. &#191;Qu&#233; Importan los laureles? no es porque Aquiles espere la gloria que es valiente, sino que es porque es valiente que una gloria eterna est&#225; a su alcance.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La posible representaci&#243;n heroica que el valiente puede tener de s&#237; mismo no es ni suficiente, ni incluso necesaria para el coraje. Reducirla a la buena conciencia o a la vanidad, es tomar los hechos por la causa. Para Cynthia Fleury, &#8220; el valor es sin victoria si no sobre s&#237; mismo&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si le courage admet la peur comme la joie reconnait l'amertume, c'est qu'avant d'&#234;tre amour-propre, le courage est amour de soi. Preuve en est que, m&#234;me si le courage est de choisir (c'est-&#224;-dire de renoncer), le courage n'est jamais triste.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si el coraje admite el miedo como la alegr&#237;a reconoce la amargura, es que antes de ser amor propio, el coraje es amor de si. Prueba es que, aunque el coraje es elegir (es decir, de renunciar), el coraje no es jamas triste.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al igual que no se hace jam&#225;s bastante el bien, pero si demasiado el mal, &#8220; ser valiente&#8221; no es serlo de una vez por todas. Jank&#233;l&#233;vitch continua: &#171; el coraje es la paciente continuaci&#243;n del principio; la valiente fidelidad prologa el momento inchoatif [que indica la progresi&#243;n de una acci&#243;n, Nota] m&#225;s all&#225; del principio propiamente dicho. &#187; Ya que el principio no es m&#225;s que un comienzo, y lo que est&#225; en juego en el coraje es ser fiel constantemente a su car&#225;cter inaugural. Tener valor es una cosa, no perderlo es otra. El coraje no es una esencia sino un rasgo, es decir, una esencia constantemente en peligro.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El coraje es una dieta, una audaz negaci&#243;n de la desesperaci&#243;n que mantiene el deseo, obstruye sin descanso la tentaci&#243;n de no pensar m&#225;s que en s&#237; mismo. Hay el coraje de lanzarse al agua y el de nadar a contracorriente, el valor de resistir al enemigo y el de asumir el ejercicio del poder despu&#233;s de la victoria, el valor de poner fin a sus d&#237;as y el valor de seguir viviendo cuando todo nos disuade. No hay m&#225;s coraje, en verdad, que el coraje de vivir a pesar de la inmensa presencia de la existencia y de todos los motivos de terminar con ella. Tener coraje, es aprender a morir.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt; &lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Art&#237;culo publicado en PHILOSOPHIE MAG N&#176;41&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Cambio estrat&#233;gico en Oriente Medio</title>
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		<dc:date>2010-05-23T21:34:12Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Thierry Meyssan </dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique23">Imperialismo</category>


		<description>El fracaso de la remodelaci&#243;n del Gran Medio Oriente ha dejado el campo libre a una nueva alianza, el tri&#225;ngulo Teher&#225;n-Damasco-Ankara. La naturaleza aborrece el vac&#237;o, Mosc&#250; llena el espacio dejado por Washington. El viento ha cambiado y sopla fuerte. En pocos meses, es todo el equilibrio regional que ha sido cambiado. &lt;br /&gt;El equilibrio de Oriente Medio ha cambiado completamente en los &#250;ltimos meses. En primer lugar, las capacidades y las posiciones de varios actores han cambiado. - Las fuerzas (...)


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;El fracaso de la remodelaci&#243;n del Gran Medio Oriente ha dejado el campo libre a una nueva alianza, el tri&#225;ngulo Teher&#225;n-Damasco-Ankara. La naturaleza aborrece el vac&#237;o, Mosc&#250; llena el espacio dejado por Washington. El viento ha cambiado y sopla fuerte. En pocos meses, es todo el equilibrio regional que ha sido cambiado.&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;span class='spip_document_145 spip_documents spip_documents_center' &gt;
&lt;img src='http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L303xH227/2098854-2913901-c978f.jpg' width='303' height='227' alt=&quot;La nueva situaci&#243;n en el Oriente Medio: tri&#225;ngulo Turqu&#237;a-Ir&#225;n-Siria (de izquierda a derecha, los presidentes Gul, Ahmadinejad y Assad).&quot; title=&quot;La nueva situaci&#243;n en el Oriente Medio: tri&#225;ngulo Turqu&#237;a-Ir&#225;n-Siria (de izquierda a derecha, los presidentes Gul, Ahmadinejad y Assad).&quot; style='height:227px;width:303px;' class='' /&gt;&lt;/span&gt;
El equilibrio de Oriente Medio ha cambiado completamente en los &#250;ltimos meses. En primer lugar, las capacidades y las posiciones de varios actores han cambiado. - Las fuerzas armadas israel&#237;es, que hab&#237;an encadenado una victoria tras otra desde hace d&#233;cadas, ya no son capaces de controlar el campo. Durante su ofensiva contra el L&#237;bano (2006) y en contra de Gaza (2008), mostr&#243; que han aumentado su poder destructivo, pero no logran alcanzar los objetivos que se establecen, en este caso, destruir a Hezbollah y Hamas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Adem&#225;s, su arsenal, suministrados, tanto como sea necesario, por los Estados Unidos non garant&#237;zan m&#225;s ya su dominio. Sus carros de combate se han convertido en vulnerables a los RPG rusos, cuando ellos eran el instrumento central de su guerra rel&#225;mpago. Su marina est&#225; amenazada por los misiles tierra-mar suministrado a Hezbol&#225; por parte de China y ahora equipados con el sistema anti-jamming que no ten&#237;an en 2006. Por &#250;ltimo, su dominio a&#233;rea no durar&#225; mucho tiempo con la proliferaci&#243;n de los rusos S-300, que est&#225;n en curso de se entrega en la regi&#243;n. - La cuasi-independencia del Kurdist&#225;n iraqu&#237;, organizado por los Estados Unidos, el desarrollo econ&#243;mico de este cuasi-Estado bajo tutela de Israel, y el apoyo demasiado visible de los EE.UU. a los separatistas kurdos del PKK, han obligado a los militares turcos a un giro completo. La Alianza Atl&#225;ntica ya no aparece como el garante de la integridad territorial de Turqu&#237;a, e Israel se convierte en un enemigo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;span class='spip_document_146 spip_documents spip_documents_center' &gt;
&lt;img src='http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L400xH300/1-1732-f6b1a.jpg' width='400' height='300' alt=&quot;El 23 de febrero de 2010, Bashar al-Assad cumple con los requerimientos de Hillary Clinton y Barack Obama desaf&#237;a a recibir Hassan Nasrallah y Mahmoud Ahmadinejad.&quot; title=&quot;El 23 de febrero de 2010, Bashar al-Assad cumple con los requerimientos de Hillary Clinton y Barack Obama desaf&#237;a a recibir Hassan Nasrallah y Mahmoud Ahmadinejad.&quot; style='height:300px;width:400px;' class='' /&gt;&lt;/span&gt;Si Ankara cuida sus relaciones con Washington, el tono no para de subir con Tel Aviv desde el altercado entre Recip Erdogan y Shimon Peres en Davos, al incidente diplom&#225;tico relacionado con la serie televisiva El Valle de los Lobos. - El caos en Irak y la creaci&#243;n del cuasi-estado de Kurdist&#225;n han obligado a los estados ribere&#241;os a trabajar juntos para protegerse de la contaminaci&#243;n. Sobre todo porque Washington ha tratado de desestabilizar a todos para mantenerlos al margen en Irak. As&#237;, los Estados Unidos e Israel han apoyado secretamente separatistas kurdos en Turqu&#237;a (PKK), las de Ir&#225;n (Pejak) y las de Siria.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por lo tanto, el eje Ir&#225;n-Siria ha sido sustituido por un tri&#225;ngulo Ir&#225;n-Siria-Turqu&#237;a. Este tiene una legitimidad hist&#243;rica &#250;nica. Desde la Revoluci&#243;n Isl&#225;mica, Ir&#225;n es el l&#237;der de los chi&#237;tas. Despu&#233;s de la destrucci&#243;n de los Baas iraqu&#237;es por Paul Bremmer, Siria se convirti&#243; en el l&#237;der indiscutible del campo laico. Por &#250;ltimo, Turqu&#237;a, heredero del califato, es la cuna de los sunitas. En conjunto, estos estados cubren casi todo el campo de la pol&#237;tica del Medio Oriente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta alianza termin&#243; el cap&#237;tulo de divide et impera (divide y vencer&#225;s), que las potencias coloniales hab&#237;an logrado aplicar para dominar la vasta regi&#243;n. Es particularmente el fin de la Fitna, es decir, la guerra civil entre sunitas y chi&#237;tas musulmanes. Incluso el rey Abdullah de Arabia Saudita hab&#237;a invitado al presidente Ahmadinejad a hacer juntos la peregrinaci&#243;n a La Meca, del cual es el custodio. Pero Turqu&#237;a es el heredero de los otomanos, y como tal, representa el sunismo hist&#243;rico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Adem&#225;s, para Ankara, el nuevo tri&#225;ngulo ampl&#237;a un horizonte bloqueado por los retrasos interminables de la Uni&#243;n Europea.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; La de-baasisation de Irak, es decir, la temporada de caza abierta contra los ex oficiales ejecutivo del pa&#237;s, ha causado un &#233;xodo masivo. En seis a&#241;os, m&#225;s de un mill&#243;n de iraqu&#237;es han sido acogidos en Siria. Esta hospitalidad &#225;rabe incluye el acceso gratuito a escuelas y universidades, as&#237; como al conjunto del sistema de salud. Inicialmente, esta vasta ola de inmigraci&#243;n ha causado una grave crisis econ&#243;mica en el pa&#237;s, pero una vez digerido, proporciona ejecutivos altamente calificados y un nuevo dinamismo. - Los trastornos organizados por los Estados Unidos en Yemen obligaron a la familia real saudita a apoyar la pol&#237;tica del rey Abdhallah de apaciguamiento con Siria e Ir&#225;n. En consecuencia, el clan libano-saudi Hariri ha estado obligado a conciliarse con el presidente Bashar al-Assad y de reconocer la legitimidad del armamento de la Resistencia libanesa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como consecuencia, los resultados ambiguos de elecciones fraudulentas - ganadas en votos por la coalici&#243;n encabezada por el general Aoun y Hezbol&#225;, pero ganadas en esca&#241;os por la coalisi&#243;n pro-estadounidense formada alrededor del clan Hariri y la extrema derecha cristiana- ha cambiado su significado y allan&#243; el camino para un gobierno de unidad nacional. Mientras que los jefes de guerra como el socialista Walid Jumblatt operaba un virage de 180 grados para alinearse en la direcci&#243;n del viento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, esta tendencia es fr&#225;gil, Washington tiene quiz&#225; la posibilidad de desestabilizar la nueva Troika.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, varios intentos de derrocamiento de Bashar al-Assad por generales corruptos han sido anulados antes de que puedan pasar al acto.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los m&#250;ltiples ataques orquestados por la CIA en las provincias no persas de Ir&#225;n no han dado la se&#241;al de revueltas separatistas. Mientras que la revoluci&#243;n de color, organizado por la CIA y el MI6 durante las elecciones presidenciales, ha sido ahogado por una marea humana. Para decenas de miles de manifestantes contestatarios en la parte norte de Teher&#225;n, ha respondido una demostraci&#243;n masiva de 5 millones de personas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por &#250;ltimo, Washington parece incapaz de hacer uso nuevamente de Gladio para establecer una dictadura militar en Turqu&#237;a. Por un lado, porque la nueva generaci&#243;n de generales turcos no es m&#225;s un refuerzo al kemalismo y en segundo lugar porque el gobierno dem&#243;crata musulm&#225;n AKP ha tratado de desmantelar el Ergenekon (versi&#243;n actual Gladio turco). Washington y Tel Aviv tambi&#233;n pueden montar archivos mentirosos para justificar la acci&#243;n militar.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;As&#237;, sugirieron que desde 2007 Israel ha descubierto y bombardeado un centro militar de investigaci&#243;n nuclear en Siria y que Ir&#225;n llevar&#237;a un amplio programa de naturaleza similar. M&#225;s recientemente, las mismas potencias han acusado a Siria de haber llevado Scud al L&#237;bano.
&lt;span class='spip_document_147 spip_documents spip_documents_center' &gt;
&lt;img src='http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L400xH300/1-1734-fd919.jpg' width='400' height='300' alt=&quot;En octubre de 2009, Turqu&#237;a y Armenia, por fin, establecer relaciones diplom&#225;ticas. L'espace caucasien s'ouvre pour Ankara. La regi&#243;n del C&#225;ucaso se abre a Ankara. (de gauche &#224; droite les pr&#233;sidents turc et arm&#233;nien, Gul et Sargsyan). (De izquierda a derecha los presidentes de Turqu&#237;a y Armenia, Gul y Sargsyan).&quot; title=&quot;En octubre de 2009, Turqu&#237;a y Armenia, por fin, establecer relaciones diplom&#225;ticas. L'espace caucasien s'ouvre pour Ankara. La regi&#243;n del C&#225;ucaso se abre a Ankara. (de gauche &#224; droite les pr&#233;sidents turc et arm&#233;nien, Gul et Sargsyan). (De izquierda a derecha los presidentes de Turqu&#237;a y Armenia, Gul y Sargsyan).&quot; style='height:300px;width:400px;' class='' /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, estas acusaciones no resisten m&#225;s un an&#225;lisis que la de los emitidos por el Secretario de Estado Colin Powell ante las Naciones Unidas del Consejo de Seguridad sobre las supuestas armas iraqu&#237;es de destrucci&#243;n masiva. Las diversas inspecciones de la AIEA han puesto de manifiesto solo actividades civiles, y la fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el L&#237;bano ha negado la presencia de misiles Scud en el pa&#237;s.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La aparici&#243;n de Rusia&lt;/h3&gt;
&lt;dl class='spip_document_148 spip_documents spip_documents_center' &gt;
&lt;dt&gt;&lt;img src='http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L400xH300/1-1735-9e3d8.jpg' width='400' height='300' alt='JPG - 26.1 KB' style='height:300px;width:400px;' class='' /&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;dt class='spip_doc_titre' style='width:350px;'&gt;&lt;strong&gt;Les pr&#233;sidents russe et turc, Dmitry Medvedev et Abdullah Gul. Les ennemis de la Guerre froide deviennent partenaires pour stabiliser &#171; le Proche-Orient et le Caucase &#187;&lt;/strong&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;/dl&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La decreciente influencia de los Estados Unidos es tan palpable que el general David Petraeus, comandante del Comando Central, ha desatado las alarmas en Washington. En su opini&#243;n, el juego desempe&#241;ado por los israel&#237;es no s&#243;lo en Palestina, pero sobre todo en Irak, ha precintado el proyecto de los EE.UU. en la regi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otra parte, el estancamiento de los soldados en Irak y Afganist&#225;n lo hizo rehenes de Turqu&#237;a, Siria e Ir&#225;n, s&#243;los capaces de pacificar a la poblaci&#243;n rebelde.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En un cambio de papeles, el aliado estrat&#233;gico del Pent&#225;gono se ha convertido en un lastre, mientras que sus enemigos regionales son sus escudos. Observando el fracaso de Estados Unidos en su remodelaci&#243;n del Gran Medio Oriente, Mosc&#250; se ha reposicionado en el escenario regional luego del viaje de Dmitry Medvedev a Damasco y Ankara.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En cuanto al conflicto con Israel, Rusia ha reafirmado que la soluci&#243;n pol&#237;tica debe basarse en las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas (incluido el derecho inalienable al retorno de los palestinos) y los principios de la Conferencia de Madrid (la restituci&#243;n de los territorios ocupados, incluida Jerusal&#233;n oriental y los Altos del Gol&#225;n a cambio de un tratado de paz).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En outre, Dmitry Medvedev a confirm&#233; la pr&#233;f&#233;rence russe pour la solution &#224; deux Etats. Adem&#225;s, Dmitry Medvedev, confirm&#243; la preferencia de Rusia para la soluci&#243;n de dos estados. Dada la presencia de un mill&#243;n de ex-sovi&#233;ticos en Israel, Mosc&#250; quiere evitar un &#233;xodo previsible en caso de ca&#237;da del r&#233;gimen sionista. En este contexto,espera la reconciliaci&#243;n entre Al Fatah y Hamas, y se ha reunido con Jaled Mashal, el l&#237;der pol&#237;tico de la resistencia palestina, a pesar de que se le llama un &quot;terrorista&quot; por Estados Unidos. De hecho, es un paso importante en Rusia: el presidente Medevedev se hab&#237;a negado tres veces a recibir Meshaal de pasada por Mosc&#250;, esta vez tuvo una entrevista con &#233;l y quien adem&#225;s esta a Damasco. En esta ocasi&#243;n, el presidente de Rusia destac&#243; la creciente urgencia de la situaci&#243;n humanitaria en Gaza y deplor&#243; la indiferencia de Washington para resolver esta tragedia.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por &#250;ltimo, refiri&#233;ndose a las amenazas israel&#237;es de bombardear los convoyes de armas desde Siria al L&#237;bano, advirti&#243; a Tel Aviv en contra de una escalada de la tensi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Rusia apoya la reconciliaci&#243;n pol&#237;tica y el progreso econ&#243;mico entre Ir&#225;n, Siria y Turqu&#237;a. Los tres l&#237;deres en el Oriente Medio ha entrado en una fase de intensa cooperaci&#243;n. En cuesti&#243;n de meses, han abierto sus fronteras y liberalizado su comercio a un ritmo r&#225;pido. Sus econom&#237;as que se vieron bloqueadas por a&#241;os de guerra han sido de repente aireadas. Rusia no tiene intenci&#243;n de mantenerse alejado de esta nueva &#225;rea de la prosperidad. Inmediatamente, Ankara y Mosc&#250; han derogado la necesidad de visados para sus ciudadanos. As&#237;, un turco puede entrar sin formalidad en Rusia, luego que a&#250;n no se autoriza ni en EE.UU. ni en la UE, mientras que Turqu&#237;a es miembro de la OTAN y candidato a la UE.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Mosc&#250; ha creado organismos permanentes de consulta de alto nivel, en el plano diplom&#225;tico y econ&#243;mico, con Damasco y con Ankara, que contrastan con la pol&#237;tica de los Estados Unidos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A principios de este a&#241;o, la secretaria de Estado de los Estados Unidos , Hillary Clinton, hab&#237;a ordenado a Siria a distanciarse de la Resistencia. Por toda respuesta, el presidente Bashar al-Assad se mostr&#243; de inmediato junto a su hom&#243;logo iran&#237;, Mahmoud Ahmadinejad y el secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, e ir&#243;nicamente hab&#237;a firmado un documento llamado &quot;Tratado de la distancia reducida&quot;. La reuni&#243;n hab&#237;a sido improvisada de manera que Jaled Mashal no hab&#237;a tenido tiempo de ir, pero Hamas estaba involucrado en el proceso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Llevando a cabo sus amenazas, el Presidente Barack Obama ha respondido con la renovaci&#243;n por dos a&#241;os las sanciones econ&#243;micas contra Siria. Rosatom y Atomstroyexport, que terminan la construcci&#243;n de una central nuclear civil en Ir&#225;n (Bushehr) y estan en discusi&#243;n para construir nuevas, construiran otra en Turqu&#237;a por 20 mil millones de d&#243;lares. Debe ponerse en marcha en siete a&#241;os. Un proyecto similar est&#225; en estudio en Siria. La falta de electricidad en una regi&#243;n que ha sufrido bombardeos israel&#237;es, es el principal obst&#225;culo al desarrollo econ&#243;mico. Desde la perspectiva del Medio Oriente el af&#225;n de Rusia de construir estas plantas no es tanto debido a un apetito comercial que a la voluntad de dar a los pueblos involucrados la manera de acelerar el desarrollo econ&#243;mico que los occidentales les hace tanto tiempo prohibido.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Adem&#225;s Stroitransgaz y Gazprom proveeran el transporte de gas Sirio al L&#237;bano, Beirut, impedida por su vecino israel&#237; para explotar sus grandes reservas mar adentro.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Militarmente, Rusia se ha hecho cargo de su nueva base naval en Siria. Esto le permitir&#225; restaurar el equilibrio en el Mediterr&#225;neo, del cual est&#225; m&#225;s o menos ausente desde la disoluci&#243;n de la URSS. Tambi&#233;n confirm&#243; la pr&#243;xima entrega de misiles S-300 a Teher&#225;n para proteger de las amenazas de bombardeos estadounidenses e israel&#237;es.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin dejar de condenar la provocaci&#243;n iran&#237;, los diplom&#225;ticos rusos han repetido que no cre&#237;an en las cr&#237;ticas de Occidente sobre el programa de presuntas armas nucleares de Ir&#225;n o Siria. Aunque el protocolo de los estados que bordean el Mar Caspio no prevee un suministro de armas a Ir&#225;n m&#225;s si el es atacado, el presidente Dmitry Medvedev, habl&#243; de una posible participaci&#243;n directa de Rusia y advirti&#243; a Estados Unidos contra de una guerra en Ir&#225;n que podr&#237;a degenerar en una Tercera Guerra Mundial. Sobre esta base, ha proporcionado el apoyo al proyecto de desnuclearizaci&#243;n de la regi&#243;n, es decir, el desmantelamiento del arsenal nuclear israel&#237;. El caso est&#225; siendo llevado ante el OIEA.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Rusia concede especial importancia a ayudar a Turqu&#237;a a resolver sus disputas con Grecia y Armenia, incluidos los conflictos en Chipre y Nagorno-Karabaj. As&#237;, Ankara podr&#237;a alejarse permanentemente de Tel Aviv y Washington, y reanudar su plena independencia. Pasos importantes, pero insuficientes, fueron hechas por el Presidente Abdullah Gul vis-&#224;-vis Erev&#225;n. Haciendo caso omiso de 95 a&#241;os de odio, Turqu&#237;a y Armenia establecieron relaciones diplom&#225;ticas. Otros avances deben seguir en relaci&#243;n a Atenas con la bendici&#243;n del patriarca ortodoxo Cirilo I de Mosc&#250;. Desde este punto de vista, la visita de Recip Erdogan a Grecia es un evento hist&#243;rico que refuerza el proceso de reconciliaci&#243;n en el Mar Egeo, que comenz&#243; en los a&#241;os 30 e interrumpido por la Segunda Guerra Mundial.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La interrupci&#243;n de la estrategia de EE.UU. en el Mar Negro y el Caspio, Ankara acept&#243; una enorme inversi&#243;n de Rusia en la construcci&#243;n de un gasoducto entre Samsun y Ceyhan. Se espera para transportar petr&#243;leo de Rusia desde el Mar Negro al Mediterr&#225;neo sin tener que pedir prestado el estrecho, tr&#225;nsito no apto para contaminantes. Lo mismo, Ankara est&#225; considerando su posible participaci&#243;n en el proyecto del gasoducto ruso South Stream. Si se confirma, ser&#237;a inutilizar el proyecto de la competencia de los Estados Unidos y la Uni&#243;n Europea, Nabucco.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En &#250;ltima instancia, el apoyo de Rusia garantiza la sostenibilidad del tri&#225;ngulo Teher&#225;n-Damasco-Ankara contra la hostilidad de los Estados Unidos y la Uni&#243;n Europea. El equilibrio estrat&#233;gico en Oriente Medio viene de cambiar. La onda de choque podr&#237;a extenderse hasta el C&#225;ucaso.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Para pensar lo imaginario : Una breve lectura de GILBERT DURAND</title>
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		<dc:creator>Mabel Franzone</dc:creator>

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		<description>RESUMEN &lt;br /&gt;Gilbert Durand nos pone en &quot;movimiento&quot;, nos ense&#241;a que todo est&#225; en cambio de manera perpetua. Nos hace pasar en l&#237;nea ascendente desde el conocimiento reflejo al mundo imaginal con una subversi&#243;n epistemol&#243;gica, impulsando un conocimiento que engloba todo. Ya las mitolog&#237;as nos muestran dioses que descienden hasta la animalidad y a hombres subiendo hasta el angelismo. Con las Estructuras Antropol&#243;gicas (1984) se pone en funcionamiento un extenso cuadro de an&#225;lisis que permite comprender, (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;RESUMEN&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Gilbert Durand nos pone en &quot;movimiento&quot;, nos ense&#241;a que todo est&#225; en cambio de manera perpetua. Nos hace pasar en l&#237;nea ascendente desde el conocimiento reflejo al mundo imaginal con una subversi&#243;n epistemol&#243;gica, impulsando un conocimiento que engloba todo. Ya las mitolog&#237;as nos muestran dioses que descienden hasta la animalidad y a hombres subiendo hasta el angelismo. Con las Estructuras Antropol&#243;gicas (1984) se pone en funcionamiento un extenso cuadro de an&#225;lisis que permite comprender, por la sem&#225;ntica de los atributos y de los verbos de los diferentes relatos, unas y otras formas de simbolizaci&#243;n seg&#250;n las geograf&#237;as, como las distintas maneras de vivir la muerte. Del mismo modo, los tiempos lineal y c&#237;clico corresponder&#225;n a diferentes maneras de ver la Naturaleza y los dioses, formas de otredad que son una radiograf&#237;a de las culturas. Lo universal de lo imaginario, as&#237; presentado, se nos antoja una manera de reencantar el Mundo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Palabras claves: Imaginario, imagen, conocimiento, estructuras, tiempo.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;ABSTRACT&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Gilbert Durand sets us in &quot;motion&quot;; showing us that everything is ever changing. He puts us on a fast track going from reflex knowledge to fantasy world through epistemological subversi&#243;n, boosting knowledge that encompasses everything. Mythologies show us Gods that are demoted to animal state and humans that move up to angelism. Thanks to The antropological structures, (1984) an extensive analysis framework is set up. This framework helps understand, through semantics of attributes and verbs of various short stories, some forms of symbolisation according to geographies, as well as, distinctive ways of experiencing death. Similarly, linear and cyclic times coprrespond to various ways to envision Nature and Gods different ways which constitute an x-ray of cultures. The universality of imagination thus presented charms us with a way to delight once again the world.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Key words: Imagination, image, knowledge, symbols, structures, time.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;POR QU&#201; LO IMAGINARIO HOY?&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La &#250;ltima, reciente y espantosa guerra, provocada por Estados Unidos, se llev&#243; a cabo como una cruzada del Bien contra el Mal, pero lo que decimos no es ninguna novedad pues los diarios del mundo entero manejaban estos dos polos. Aunque, tambi&#233;n, la mayor parte del mundo se dio cuenta que todo era una gran mentira. Sin embargo, la prensa segu&#237;a invocando misiones mesi&#225;nicas contra la dictadura y por la libertad y la democracia, por el &quot;bien&quot;.. Algunos intelectuales franceses aplaudieron la &quot;laboramericana&quot; e, incluso, le&#237;mos un art&#237;culo de Jean d'Ormesson -de l'Acad&#233;mie Fran&#231;aise de Lettres- en el que el autor dice con pena que todo el mundo se alegra de la &quot;ca&#237;da del dictador&quot; pero que nadie &quot;agradece a los americanos.&quot; [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-1&quot; name=&quot;nh4-1&quot; id=&quot;nh4-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[1] Y como dir&#237;a Jos&#233; Mart&#237;, el l&#237;der cubano: &quot;hasta el nombre nos han robado&quot;, (...)' &gt;1&lt;/a&gt;]
Una expresi&#243;n como &#233;sta ni siquiera vale la pena comentar, pero, nos muestra hasta qu&#233; &#225;lgido punto lleg&#243; la l&#243;gica de un dualismo exacerbado en donde un elemento, para sobrevivir, tiene que devorar al otro, exterminarlo, dominarlo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Observamos, a lo largo de ese per&#237;odo, que la mayor parte de la gente no solamente padec&#237;a la informaci&#243;n y las im&#225;genes de una guerra que nadie hab&#237;a querido, sino que sent&#237;a un hartazgo y terminaba por no leer m&#225;s o no mirar m&#225;s la televisi&#243;n, asqueados de tanta ignominia, cuando no, perdidos por la contradicci&#243;n de las noticias. Parec&#237;a que nos obligaban a ver una pel&#237;cula de horror de mal gusto. El sentimiento de base era, insistimos, que mataban blandiendo banderas de enga&#241;o, y que los canales de televisi&#243;n y los periodistas aceptaban jugar ese juego. [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-2&quot; name=&quot;nh4-2&quot; id=&quot;nh4-2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[2] Indudablemente hubo otros programas en donde gente inteligente discut&#237;a. (...)' &gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Muchas causas podemos analizar, pero nos referiremos al problema de ruptura entre los medios de comunicaci&#243;n y la sociedad, ligado al exceso de informaci&#243;n como bien lo se&#241;ala Gilbert Durand (1994:78). La informaci&#243;n es -en ella misma- neguentr&#243;pica, es decir, que aumenta indefinidamente sin que lleve en s&#237; el germen de la usura. Citando a Brillouin, Durand sostiene que las instituciones, como toda construcci&#243;n humana, necesitan un gasto de energ&#237;a, son entr&#243;picas, es decir sometidas a la propia muerte, a la propia desaparici&#243;n. (1994). Puede ser, entonces, que el exceso de informaci&#243;n sea un factor de p&#233;rdida para las instituciones sociales. &quot;On peut constater que plus une soci&#233;t&#233; est &quot;inform&#233;e&quot; plus les institutions qui la fondent sefragilisent&#8230;&quot; (1994:78). La balanza se inclina del otro lado, por efecto de la saturaci&#243;n. La l&#243;gica dominante, de la cual el sentido ha sido desterrado y que ha penalizado la dimensi&#243;n de lo sagrado, representa una crisis, que es -primero y principalmente- una crisis del hombre y una crisis de las Ciencias Humanas. No se trata de hacer otra &quot;cruzada&quot; contra del racionalismo moderno sino de buscar un conocimiento que se adapte mejor al mundo, de denunciar las faltas y de anunciar una propuesta. Si a&#250;n tiene sentido la frase de Rabelais &quot;Science sans conscience n'est que ruine de l'&#226;me&quot;, lo m&#225;s adecuado es redefinir otro tipo de ciencia, tratando de evitar la trampa del dominio y la posesi&#243;n del mundo, ya que es esta trampa la que nos hizo caer en un materialismo exagerado, y dej&#243; el camino libre a todo tipo de desmedidas tanto pol&#237;ticas como econ&#243;micas, con las graves consecuencias de un empobrecimiento total del planeta, de la p&#233;rdida de materias primas, de la desaparici&#243;n irreversible de especies vegetales y animales, de epidemias de las cuales nunca se conocen los or&#237;genes, de la mortalidad infantil creciente, del hambre, y de la p&#233;rdida de nuestra dignidad como seres humanos. Nos preguntamos con insistencia qu&#233; planeta dejamos como herencia a nuestros hijos y a las generaciones que vengan despu&#233;s. No podemos encontrar respuesta, como no podemos dejar de sentirnos responsables. El da&#241;o ocasionado nos interpela porque est&#225; dirigido a esa parte de &quot;otro&quot; que tenemos en nosotros mismos. La cara de los muertos y de los mutilados tiene algo de nuestra propia cara y aqu&#237; creemos que se instaura una proximidad, un enfoque de la diferencia que se torna en no-indiferencia. &quot;Yo&quot; y el &quot;otro&quot; se vuelve un &quot;yo por el otro&quot; pero con responsabilidad, como dir&#237;a Emmanuel L&#233;vinas: &quot;L'un-pour-l'autre de la proximit&#233; ne forme pas une conjonction ontologique de la satisfaction. La capacit&#233; de l'&#234;tre - et de la conscience, son corr&#233;lat - est insuffissante pour contenir l'intrigue qui se noue dans le visage d'Autrui, trac&#233; d'un pass&#233; imm&#233;morial&#8230;&quot; (1974:123). La &#250;ltima masacre nos dej&#243; sumergidos en un espacio de silencio, sin reacci&#243;n e, incluso, de negaci&#243;n, como si el cuerpo sabiamente nos pusiera filtros para no pensar, cuesti&#243;n de poder seguir viviendo. La necesidad que sentimos de un cambio mundial se ve, de alguna manera aliviada, si pensamos ya en un cambio de la percepci&#243;n del Otro, en un renovamiento ontol&#243;gico cuya esencia se define de antemano con una metaf&#237;sica que d&#233; lugar a la trascendencia, como dir&#237;a L&#233;vinas (1992:24), una subversi&#243;n epistemol&#243;gica que permita una recepci&#243;n diferente del otro, que reconozca lo invisible del mundo y del ser, la parte de divinidad que hay en todos y cada uno de los seres que habitan este planeta, que despierte nuestra parte de responsabilidad como integrantes del mundo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pero esto lo viene repitiendo G. Durand desde hace mucho tiempo y, en un llamado tr&#225;gico y urgente, interpela al hombre moderno recordando que el humano no debe ser solamente un epicentro fr&#225;gil y vac&#237;o, sino &quot;un lieu de passage o&#249; se comprend et se concr&#233;tise le secret qui lie la Cr&#233;ation au Cr&#233;ateur, le secret de Dieu&quot; [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-3&quot; name=&quot;nh4-3&quot; id=&quot;nh4-3&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[3] Gilbert Durand. L&amp;#39;imagination symbolique, citado por Jean-Jacques (...)' &gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se trata de reincorporar la dimensi&#243;n de lo sagrado, deslindar algunos conceptos que permitan un nuevo enfoque de las representaciones del Universo, aceptando un pluralismo de voces, de visiones, abri&#233;ndose al Otro y al otro con la preocupaci&#243;n de reunificar la ciencia y permite ver al hombre y al mundo integralmente, sin separaciones mutilantes. Tal es la vasta teor&#237;a de lo imaginario de Gilbert Durand.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;SOBRE LA NOCI&#211;N DE IMAGINARIO&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Gilbert Durand evoca primero -m&#233;todo justo- la palabra encerrada all&#237;, la &quot;imagen&quot;. Y, entonces, este imaginario se despliega como un abanico, incluyendo todo. En efecto, la conciencia tiene dos maneras de representarse el mundo: la una es directa, cuando la &quot;cosa misma&quot; aparece presente en la mente como en la percepci&#243;n o la sensaci&#243;n. La otra es indirecta, cuando -por una u otra raz&#243;n- la &quot;cosa&quot; no puede presentarse en carne y hueso a nuestra sensibilidad, como los recuerdos de infancia, o la representaci&#243;n de otra vida m&#225;s all&#225; de la muerte. En todos los casos de representaci&#243;n indirecta, el objeto ausente llega a nosotros por una imagen. (1964:8).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La banalizaci&#243;n y -por qu&#233; no decirlo- el desprecio que ha cubierto todo producto de la imaginaci&#243;n produjo una gran confusi&#243;n entre el significado de los t&#233;rminos relativos a este &quot;imaginario&quot;. Para Durand no s&#243;lo hay confusi&#243;n, sino desvalorizaci&#243;n de la imagen, producto de la devaluaci&#243;n sufrida por la phantasia en el pensamiento occidental y en la Antig&#252;edad Cl&#225;sica. As&#237; &quot;imagen&quot;, &quot;signo&quot;, &quot;alegor&#237;a&quot;, &quot;s&#237;mbolo&quot;, &quot;emblema&quot;, &quot;par&#225;bola&quot;, &quot;mito&quot;, &quot;figura&quot;, &quot;utop&#237;a&quot;, son utilizados por los autores como si significaran lo mismo, dice Durand. (1964:7). Tal vez, es en el terreno literario donde hubo m&#225;s intentos de definici&#243;n de estos t&#233;rminos, aunque nos consta que siempre hay una resistencia a la utilizaci&#243;n exacta de las palabras que forman parte del l&#233;xico de lo imaginario.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En diversas opiniones al respecto -e, incluso, en medios universitarios- surge la cr&#237;tica desde&#241;osa de que aqu&#233;llos que trabajamos sobre lo imaginario, trabajamos con libros y sin ninguna investigaci&#243;n sobre el terreno, por lo que no es nada &quot;racional&quot; ni cient&#237;fico, etc. etc. Algunas tienen como origen la inquisici&#243;n que reina en el pensamiento originada en la lucha entre escuelas; otras, la defensa de &quot;la raz&#243;n&quot; que se quiere conservar como lo &#250;nico v&#225;lido para el pensamiento y que es protegida con un ardor inaudito, con un integrismo quasi religioso, lo que lleva a Eugen Fink a decir que &quot;la raison n'est pas une lumi&#232;re froide et bl&#234;me qui para&#238;t &#224; une humanit&#233; an&#233;mique&#8230;Elle est la plus passionn&#233;e des passions, le d&#233;sir le plus sauvage&#8230;&quot;(1966:30). Y, otras veces, las opiniones que desvalorizan la imagen y lo imaginario son causadas, simplemente, por la ignorancia y por la abulia de no querer saber exactamente de qu&#233; se trata.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La palabra &quot;imaginario&quot; despierta cierto volumen invisible, una presencia que nos rodea pero que no podemos tocar. Nos rodea como nos rodea la Naturaleza. Pero Madre Natura se deja ver y, en cambio, este imaginario es un verdadero misterio. Como todo misterio, a veces se deja aprehender; otras, se esconde en un lugar de sombras. Como todo misterio releva de la po&#233;tica y de lo sensible. Durand lo define como &quot;l'incontournable re-pr&#233;sentation, la facult&#233; de symbolisation d'o&#249; toutes les peurs, toutes les esp&#233;rances et leurs fruits culturels jaillissent contin&#251;ment depuis les quelque un million et demi d'ann&#233;es qu'homo erectus s'est dress&#233; sur la terre.&quot; (1994:77). Este imaginario est&#225; jalonado de s&#237;mbolos y es aqu&#237; donde necesitamos precisar algo m&#225;s sobre este t&#233;rmino. Cuando el significado no es de ninguna manera &quot;presentable&quot;, el signo, la figura o met&#225;fora conducen lo sensible de lo figurado al significado, siendo este significado -por naturaleza inaccesible, afirma Durand- una epifan&#237;a o aparici&#243;n de lo indecible, inaccesible; una representaci&#243;n que hace aparecer un sentido secreto, epifan&#237;a de un misterio. (1964:77).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El significante, parte visible del s&#237;mbolo, posee tres dimensiones concretas: a) c&#243;smica, porque abreva su figuraci&#243;n en el mundo visible que nos rodea, b) on&#237;rica, o sea, arraigada en los recuerdos y en los gestos que surgen en nuestros sue&#241;os, c) po&#233;tica, porque llama al lenguaje y a aquello m&#225;s profundo, que explora las capas del inconsciente [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-4&quot; name=&quot;nh4-4&quot; id=&quot;nh4-4&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[4] Cf. Paul Ricoeur. Finitude et culpabilit&#233;... La Symbolique du mal. 18. (...)' &gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tambi&#233;n, la parte invisible crea todo un mundo de representaciones indirectas, lo que hace que los dos t&#233;rminos del s&#237;mbolo, significante y significado, sean infinitamente abiertos y completamente flexibles. La parte visible se repite y, por redundancia, integra en su figura las cualidades m&#225;s contradictorias. Por este poder de repetirse, el s&#237;mbolo expresa indefinidamente su inadecuaci&#243;n. Este repetirse permite su perfeccionamiento por aproximaciones acumuladas. El conjunto de todos los s&#237;mbolos sobre un tema los va aclarando unos a otros, sum&#225;ndole una potencia simb&#243;lica suplementaria (1964:15).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La redundancia perfeccionante opera en tres terrenos: a) cuando esta redundancia es gestual constituye los s&#237;mbolos rituales, b) cuando es ling&#252;&#237;stica releva del mito y sus derivados, c) cuando lo es de una imagen ya sea -en pintura o en escultura- es lo que se llama el s&#237;mbolo iconogr&#225;fico. Estos tres terrenos hablan de un contenido invisible, de un M&#225;s All&#225;, de un valor que establece un &quot;sentido&quot;, contrariamente a lo que sucedi&#243; con el pensamiento occidental que redujo la imaginaci&#243;n y la imagen a simples vehiculadores de falsedades y produjo una extinci&#243;n simb&#243;lica (1994:17). Para encarar, entonces, una nueva ciencia y una nueva sabidur&#237;a que integren la parte desechada, habr&#225; que tener en cuenta la simbolog&#237;a y, para ello, debemos analizar ciertas premisas que posibiliten un cambio en el conocimiento.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;SUBVERSI&#211;N EPISTEMOL&#211;GICA&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se trata, ahora de encarar una manera de pensar diferente y mencionar ciertas bases epistemol&#243;gicas que implican un cambio en la l&#243;gica del pensamiento. El problema de las Ciencias Humanas que preconizan un conocimiento del Hombre como algo objetivable, matematizable, consecuencia del determinismo de la Ciencia moderna, ha colocado a cient&#237;ficos y a humanistas en abierta oposici&#243;n (Wunenburger 1980:48), los primeros enarbolando los postulados de la ciencia y, los segundos, encerr&#225;ndose en un solipsismo del Yo, levantando barreras infranqueables. Para subvertir esta necesidad de hacer encajar el objeto dentro de ciertas categor&#237;as intelectuales predeterminadas por el sujeto o de definir la realidad con normas est&#225;ticas, el camino -propone Jean-Jacques Wunenburger siguiendo a Gilbert Durand- ser&#237;a, tal vez, salir de una dualidad que enfrenta ciertos t&#233;rminos como movimiento-permanencia, hechos reales a hechos construidos, lo m&#250;ltiple a la unidad, etc. para poder encontrar &quot;une connaissance totale et une pour qui le diff&#233;rentiel, le multiple, ob&#233;issent aussi &#224; des r&#232;gles, mais d'une autre nature que les mesures et les lois abstraites&quot; (1980:49), es decir, que la ciencia debe convertirse en una verdadera gnose, o sea, un conocimiento de la totalidad del objeto gracias a la participaci&#243;n de la totalidad del sujeto y no s&#243;lo de su raz&#243;n. Pero, habr&#237;a que precisar la necesidad tanto epistemol&#243;gica como antropol&#243;gica de tal vuelco, teniendo en cuenta, por otro lado, la credibilidad sicol&#243;gica y la posibilidad de una l&#243;gica del &quot;nuevo esp&#237;ritu cient&#237;fico&quot;. Esto es, tambi&#233;n, el deseo de Gilbert Durand quien ubica el destino de la antropolog&#237;a bajo el signo del renacimiento de una espiritualidad, pues, s&#243;lo ella podr&#225; recordarle su paradigma perdido.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Siguiendo a Gilbert Durand -comentado por Wunenburger- hay tres l&#237;neas decisivas y fuertes que marcaron el pensamiento occidental y cient&#237;fico: 1) El pensamiento racional rompi&#243; la alianza con lo sagrado, con la creencia en Dios, refugi&#225;ndose en un agnosticismo, 2) Con la negaci&#243;n de la trascendencia sobreviene una divisi&#243;n del cosmos. &#201;ste no es m&#225;s un objeto de conocimiento, sino que se cortan y se cierran los campos de investigaci&#243;n y no se los considera m&#225;s como equivalentes a una totalidad. La ciencia, volvi&#233;ndose anal&#237;tica, reduce las conexiones de las cosas y anula las redes de correspondencia o de similitudes simb&#243;licas, 3) Esta reducci&#243;n del mundo concreto a categor&#237;as mentales abstractas supone tambi&#233;n una oposici&#243;n dualista entre un objeto y un sujeto, sin relaci&#243;n el uno con el otro. Seg&#250;n Wunenburger, a partir de Descartes se establece el m&#233;todo de una manera imperialista en Occidente, teniendo como principio el corte, la separaci&#243;n de Identidad y no-Identidad, lo Uno y lo M&#250;ltiple, el Bien del Mal, lo Verdadero de lo Falso, etc. (1980:53). La Historia -seg&#250;n Jean Brun- sufre las consecuencias con sus furores y sus silencios; progreso, optimismo, perfectibilidad y beneficencia han ritmado las historias oficiales, estableciendo, una vez m&#225;s, la &quot;Inquisici&#243;n&quot; con otros tipos de pensamiento, acallando otras vertientes (1996:291).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pero Durand considera que el progreso de las ciencias del hombre debe darse a la luz del conocimiento m&#225;s antiguo, para abrevar en las fuentes de la Tradici&#243;n, teniendo en cuenta que en &#233;sta encontramos m&#233;todos l&#243;gicos de aprehensi&#243;n de las cosas, m&#233;todos que, incluso, las ciencias llamadas &quot;positivas&quot; han retomado a&#250;n ignorando el origen. Wunenburger cita el ejemplo de Paracelso. Para hacer el camino que va del Homo rationalis al Homo symbolicus es necesario precisar algunas nociones que permitan encontrar o reencontrar un conocimiento m&#225;s completo, integral:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; 1) Para el conocimiento del mundo y del hombre se puede hacer jugar un principio de simetr&#237;a identificatoria y otro de semejanza. Esta &#250;ltima noci&#243;n har&#237;a entrar contenidos morfol&#243;gicos (l&#237;neas de la mano, situaciones, proporciones, cualidades descriptivas y substancias) enfocando la atenci&#243;n en la cualidad. El conocimiento antropol&#243;gico solamente ser&#225; fecundo si inserta y asimila este principio de semejanza que, por otra parte, es el fundamento del conocimiento esot&#233;rico y herm&#233;tico tradicional, &lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; 2) Asimismo, para hacer entrar en relaci&#243;n estas cualidades, Durand propone un &quot;no-causalisme objectif&quot;, es decir, un principio de homolog&#237;a por la extracci&#243;n de &quot;l'arch&#233;&#233;&quot; o arcanum com&#250;n. As&#237;, si la causalidad sube hasta &quot;l'arch&#233;e&quot;, la l&#243;gica causal se encontrar&#225; afectada profundamente, pues, el efecto no ser&#237;a ya superior a la causa (como consecuencia de la aplicaci&#243;n de la recurrencia) y varias causas pueden actuar de manera semejante bajo el prisma de una topolog&#237;a cuantitativa, de semejanzas de ritmos, de homolog&#237;as de entidades vivientes que ni se superponen ni se alinean, &lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; 3) La voluntad de acercar la totalidad del cosmos dentro de su diversidad din&#225;mica nos lleva, finalmente, a un principio de no-dualidad l&#243;gica. La ciencia occidental positiva con la l&#243;gica aristot&#233;lica y el principio de exclusi&#243;n (A supone la exclusi&#243;n de no-A) y su &quot;tiers-exclu&quot; (es decir que no hay otro discurso posible que A y no-A), se encontr&#243; reducida a un r&#233;gimen de pensamiento dualista y no pudo tener en cuenta las mediaciones din&#225;micas que introducen el movimiento y la diversidad en las cosas. La l&#243;gica de la homolog&#237;a lleva a recuperar este tercero excluido d&#225;ndole una funci&#243;n de relaci&#243;n o de enlace din&#225;mico, introduciendo una l&#243;gica ternaria por oposici&#243;n a la binaria. E, incluso, este &quot;tercero incluido&quot; m&#225;s los dos elementos que son antag&#243;nicos, forman un todo, del que &quot;l'arcana&quot; es la esencia que los re&#250;ne y llegamos, as&#237;, al n&#250;mero cuatro &quot;qui affirme l'unit&#233; monadologique de ses trois composants&quot; [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-5&quot; name=&quot;nh4-5&quot; id=&quot;nh4-5&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[5] Carl Gustav Jung. 1970. Psychologie et alchimie. Buchet Castel; A. (...)' &gt;5&lt;/a&gt;]
. El mundo y el hombre se comprenden, solamente, desde estructuras de fuerza bipolarizadas y opuestas en la que una potencializa la otra, actualiz&#225;ndose a s&#237; misma [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-6&quot; name=&quot;nh4-6&quot; id=&quot;nh4-6&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[6] St&#233;phane Lupasco citado por Durand, en Mohammed Taleb y Anne Perol. &quot;Les (...)' &gt;6&lt;/a&gt;]. La ciencia llega entonces a &quot;tipos&quot;, es decir a complejos m&#243;viles donde juegan fuerzas contrarias pero unificadas por principios directores hom&#243;logos. Con esta nueva l&#243;gica, Durand propone abandonar los dualismos por lo que &#233;l llama &quot;dualitudes&quot;, concebidas como un equilibrio o desequilibrio de fuerzas que se inclinan hacia el manique&#237;smo, donde se acent&#250;an las oposiciones hasta el dualismo; o por el contrario, hacia -seg&#250;n comenta Wunenburger- una confusi&#243;n monista que consiste en una disoluci&#243;n de los contrarios (1980:64). Gilbert Durand elabor&#243; un cuadro de an&#225;lisis conforme a estos preceptos. Nos referiremos, concretamente, a su aplicaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;SOBRE EL M&#201;TODO DE AN&#193;LISIS Y ALGUNOS CONCEPTOS&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Nuestro conocimiento de la arquetipolog&#237;a, el m&#233;todo instaurado por Gilbert Durand, se hizo a trav&#233;s de una aplicaci&#243;n literaria que, seg&#250;n sus propias palabras, es donde mejor funciona (1984:238). Nuestro alcance llega hasta all&#237; y dif&#237;cilmente podamos hablar de otra ciencia social, aunque tengamos conciencia que es un m&#233;todo que hizo escuela, es decir que se revel&#243; ser eficaz y oportuno, sobrepasando el cuadro para el que hab&#237;a sido creado. Durand dice que se inspir&#243; de Charles Mauron (1962), quien trata solamente textos literarios pero que, al mismo tiempo, dio origen a la mitocr&#237;tica, bas&#225;ndose en un esbozo metodol&#243;gico: la redundancia. Mauron selecciona en un texto las im&#225;genes que se repiten, que llegan a ser &quot;obsesivas&quot;, para justificarlas por la biograf&#237;a del autor (1996:93). Estas redundancias est&#225;n en la base de la metodolog&#237;a durandiana. Por el contrario es lo &quot;personal&quot; que se pone en cuesti&#243;n, pues -seg&#250;n Levi-Strauss, a quien cita Durand- los mitos son transpersonales y, al l&#237;mite, transculturales y metaling&#252;&#237;sticos [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb4-7&quot; name=&quot;nh4-7&quot; id=&quot;nh4-7&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[7] Para Levis Strauss el mito es el discurso que se traduce con mayor (...)' &gt;7&lt;/a&gt;].&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dado que la materia literaria es nuestro instrumento de trabajo, nos ubicamos del lado de la mitocr&#237;tica, es decir, del an&#225;lisis de mitos salidos de un texto. Un soci&#243;logo o un antrop&#243;logo se ubicar&#225; del otro lado, es decir del lado de los contextos sociales o de la &quot;mythanalyse&quot;. Pero, como bien lo se&#241;ala, Durand (1984:38) unos y otros trabajamos sobre la misma materia prima. Y las dos puntas del hilo conductor a las que nos referimos es lo que lleva el nombre de &quot;trayecto antropol&#243;gico&quot;. Es decir, el intercambio constante que existe a nivel de lo imaginario entre las pulsiones subjetivas y asimiladoras y las intimaciones objetivas que emanan del medio c&#243;smico y social. Lo cierto es que, en Literatura, la mitocr&#237;tica es un m&#233;todo cuya aplicaci&#243;n es larga y penosa, pues se tiene constantemente la sensaci&#243;n de tener que inventarlo todo. Pero, cuando se llega a manejar realmente las estructuras y los esquemas, resulta de una riqueza y de un saber indescriptibles. Es aconsejable utilizar la obra de Gaston Bachelard y su fenomenolog&#237;a de las im&#225;genes literarias para poder llegar a un an&#225;lisis conveniente y conforme al caudal de met&#225;foras y de im&#225;genes y su movimiento que contiene una obra literaria; para alcanzar una uni&#243;n intangible, una fusi&#243;n, entre el inconsciente del lector y aqu&#233;l del escritor. Este &quot;fundirse&quot; tiene una explicaci&#243;n m&#225;s l&#243;gica en la subversi&#243;n de la gram&#225;tica que postula Gilbert Durand. (1994:57-58)&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La gram&#225;tica del relato &quot;imaginaire&quot; implica una subversi&#243;n con respecto a las gram&#225;ticas indo-europeas y vemos que ya no es el sujeto -el nombre propio- lo que es determinante sino, m&#225;s bien, son los atributos, los adjetivos y, sobre todo, la acci&#243;n que expresa el verbo. As&#237;, no es el estado civil dado por un nombre propio lo que importa en la identificaci&#243;n de un dios, de un h&#233;roe o de un santo, sino las letan&#237;as que relatan sus atributos. El nombre propio se restringe a un estado residual. Y el atributo aparece siempre insinuado por un verbo: alejar, advertir, ungir, untar, etc. (1994:58). Lo que vehicula el verbo es la verdadera matriz arquetipal.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Siguiendo tales premisas, las individualidades se borran y las palabras van a juntarse con nuestro ser a un mismo r&#237;o. El lenguaje que se usa se hace acuoso, como si las ra&#237;ces profundas que nos unen al mundo y al universo tuvieran su verdadero asidero en las aguas, las de los r&#237;os, la del mar, las subterr&#225;neas. Tambi&#233;n Gilbert Durand -seg&#250;n Taleb y Peral- da su explicaci&#243;n: &quot;l'imaginaire est le soubassement de la r&#233;alit&#233; anthropologique&quot;simplemente, porque el hombre interpreta siempre los est&#237;mulos, a diferencia del animal que la mayor parte del tiempo no simboliza (a pesar de que sea capaz de tener elementos de simbolismo). En el ser humano, todo ocurre en la conexi&#243;n de los l&#243;bulos frontales, por lo que, indefectiblemente, se llega siempre a un pensamiento simb&#243;lico, es decir, un pensamiento que no es directo: &quot;La pens&#233;e de l'homme est une&quot; nos dice Durand y expresa diferentes nociones o constataciones con un vocabulario &quot;acu&#225;tico&quot;: &quot;ruisseau, partage des eaux, confluences, le nom du fleuve, l'am&#233;nagement des rives et le delta et les m&#233;andres.&quot;(1994:241). &#201;stas son las fases de lo que Durand llama &quot;bassin s&#233;mantique&quot;, din&#225;mica de lo imaginario o camino que recorre un mito cuya duraci&#243;n es de, aproximadamente, entre 150 y 180 a&#241;os. Citando a Bachelard, Durand afirma que este concepto din&#225;mico de bassin s&#233;mantique, como todo concepto, tiene un perfil epistemol&#243;gico (1996:161), es decir, que lleva ya en s&#237; una elecci&#243;n que recoge una &quot;isotopie&quot;, una &quot;hom&#233;ologie commune&quot;, teor&#237;as cient&#237;ficas o cierta Visi&#243;n del Mundo (1996:81) que reflejan las evoluciones de los significados. Tal noci&#243;n permite integrar los avances cient&#237;ficos, analizarlos sutilmente en subconjuntos, una era y un aire de lo imaginario, su estilo, sus mitos directivos, sus motivos picturales, tem&#225;ticas literarias. Reunir el todo en una mythanalyse generalizada para poder proponer una medida de an&#225;lisis que justifique el cambio de una manera pertinente, adecuada y comprensible (1994:68). Al mismo, tiempo nos permite ir desde los arroyos existentes hacia los que se est&#225;n formando o volver a buscar otros que existieron antes, al rev&#233;s del tiempo lineal, d&#225;ndole a la historia un tiempo c&#237;clico y un car&#225;cter esf&#233;rico (Taleb y Perol 2002:241). No podemos dejar de relacionar este car&#225;cter esf&#233;rico con la imagen que transmiten ciertos mitos relacionados a la Tierra Madre y que implican la figura circular que tiende a la b&#250;squeda de un centro com&#250;n para todos los seres de la Creaci&#243;n. Un ejemplo, es la Pachamama, figura de una diosa aymara, Madre de los cerros, que rige tanto las relaciones entre los hombres como con los otros seres, equilibrando la caza, la pesca o la vegetaci&#243;n; los dioses le obedecen y est&#225; encargada del equilibrio de la Tierra misma. Podemos imaginar tres c&#237;rculos con un solo centro, la Pachamama y el hombre pertenecen a los tres. Esta diosa rige la relaci&#243;n al s&#237; mismo, al mundo y a los dioses o al universo, como corresponde a una Ontolog&#237;a que opera por c&#237;rculos y cierres sucesivos. Los mitos nos transmiten esta noci&#243;n de esfera, c&#237;rculo o circunferencia como la forma m&#225;s perfecta y acabada y, al mismo tiempo, la noci&#243;n de tiempo c&#237;clico con las estaciones, los ritmos que se repiten y que son los guardianes del equilibrio y los conjuradores de la muerte. Ante el tiempo lineal, esta muerte que nos acongoja es algo que nos acecha y que llega indefectiblemente. El tiempo c&#237;clico, por el contrario, permite eufemizar, suavizar esta tragedia humana. Seg&#250;n Georges Poulet no hay forma m&#225;s acabada que la del c&#237;rculo, ni tampoco forma m&#225;s durable (1984:9). Pero, veamos esta oposici&#243;n de las dos formas del tiempo y c&#243;mo se organizan en el m&#233;todo instaurado por Gilbert Durand.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;LAS ESTRUCTURAS ANTROPOL&#211;GICAS DE LO IMAGINARIO&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A partir de esta angustia ante la muerte, del paso del tiempo que irremediablemente la dibuja en el horizonte y de todas las im&#225;genes y representaciones que estos dos temas suscitan, Gilbert Durand (1984) elabora en un cuadro de an&#225;lisis, una arquetipolog&#237;a, elemento est&#225;tico pero necesario ya que es indispensable saber de qu&#233; se est&#225; hablando. Cuando se habla de onda -dice Bachelard (1994) seg&#250;n cita de Durand (Taleb y Perol 2002:238)- tenemos que saber qu&#233; es lo que ondula. Esta arquetipolog&#237;a contiene las grandes figuras que expresan las distintas formas de vivir la muerte. El hombre encuentra en esta angustia del tiempo que pasa la forma de establecer las relaciones al Otro y al otro, una alteridad que construye una Visi&#243;n del Cosmos y es, aqu&#237;, donde podemos hablar de una verdadera Ontolog&#237;a, pues, veremos nuestras relaciones con el Universo a trav&#233;s de los mitos y los arquetipos; al Mundo por la representaci&#243;n de los elementos y de los otros seres, amigos o enemigos o extranjeros, y al hombre mismo a trav&#233;s de las historias personales expresadas en la redundancia de mitos y la creatividad individual de cualquier tipo. Esta muerte ser&#225; vivida de formas diferentes seg&#250;n las diversas culturas, lo que llev&#243; a Mircea Eliade a establecer un corte entre la representaci&#243;n de la muerte del hombre europeo y del no europeo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si hablamos de muerte, tambi&#233;n se incluyen en el t&#233;rmino las otras muertes, las peque&#241;as, que no implican desaparici&#243;n de la vida: la separaci&#243;n de la madre, el devenir adulto, o un hombre maduro. Ya desde el ritual del nacimiento se van a definir las relaciones de alteridad. De la forma en c&#243;mo es tratado el ni&#241;o apenas nace nos ser&#225; indicada la Visi&#243;n del Cosmos que nutre a su madre biol&#243;gica y la cultura en la que &#233;sta se ba&#241;a. Para ciertas poblaciones ind&#237;genas el ritual consiste en llevar el ni&#241;o al seno de la Tierra Madre, haci&#233;ndolo acostar en el suelo. En Europa, y m&#225;s con la Modernidad, se trata de separarlo de la madre y de levantarlo para que grite, para que sea &quot;independiente&quot; de su genitora, estableciendo desde ya una separaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Luego, la lengua materna transmitir&#225; al beb&#233; todo un mundo fant&#225;stico alimentado de cuentos y leyendas. Este fant&#225;stico es lo que Henri Bergson llama &quot;fabulation&quot; (1992:59) y que act&#250;a como un cord&#243;n umbilical que reemplazar&#225; al cord&#243;n biol&#243;gico. El ritual de separaci&#243;n de la madre o de retorno a ella tendr&#225; una continuidad en la lengua heredada, lengua que actuar&#225; como un factor de transmisi&#243;n simb&#243;lica. Finalmente ser&#225; la escuela y el pensamiento de una sociedad en un momento determinado que terminar&#225;n el trabajo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hemos nombrado las peque&#241;as muertes como el hecho de crecer, de dar los primeros pasos, todo lo que se hace de una forma biol&#243;gica e instintiva. Todo lo que determina la vida misma, los reflejos dominantes y los gestos primordiales. Hay tres reflejos dominantes seg&#250;n la Escuela de Betcherev: el dominante postural, el digestivo y el sexual, de los que Durand se servir&#225; para la construcci&#243;n de sus Estructuras y la formulaci&#243;n en esquemas.(1984:47).El esquema es lo que hace la uni&#243;n entre los gestos inconscientes de la sensori-motricit&#233;, entre los dominantes reflejos y sus representaciones. Son estos esquemas los que forman el esqueleto din&#225;mico y funcional de la imaginaci&#243;n. Lo imaginario tiene ra&#237;ces biol&#243;gicas y numerosos biologistas y eti&#243;logos tratar&#225;n el mito como una cuesti&#243;n animal (Konrad Lorenz, Ren&#233; Thom, Dominique Lestel, Portmann). &quot;Le Mythe est &#224; l'homme ce que l'instinct est &#224; l'animal&quot; nos dice Roger Caillois (1938:72); Jorge Santayana habla de &quot;foi animale&quot;.(1955). Caillois y Tobie Nathan se&#241;alan el gran parecido entre el mundo de los insectos y las sociedades humanas, parecido que para Dominique Lestel es el fundamento o el origen animal de la cultura. (2001). El mundo de las im&#225;genes entonces, ese M&#233;socosmos, est&#225; enraizado profundamente en la materia, en el cuerpo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Entremos en las estructuras: el dominante reflejo-postural es aqu&#233;l del hombre que se pone de pie y que puede caerse. De aqu&#237; los esquemas de Ascenso y de Ca&#237;da que aparecer&#225;n siempre juntos: &quot;il n'y a pas d'ascension sans descente&quot; nos recuerda Bachelard, seg&#250;n comenta Durand. (1980:14). La verticalizaci&#243;n ascendente es tambi&#233;n la divisi&#243;n, el ojo que mira y conoce, el conocimiento, y la actividad manual, el hombre que trabaja, el homo faber, el guerrero que carga las armas. La dominante digestiva est&#225; relacionada con el esquema de descenso: la ca&#237;da se suaviza y se convierte en &#8216;dejarse tragar', lo que corresponde a la &quot;intimidad&quot;. El dominante sexual estar&#225; relacionado a todo lo que corresponde al retorno, a los ciclos, al renacimiento, al &#233;ternel retour del que habla Mircea Eliade.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los gestos diferenciados en esquemas y, al contacto con la Naturaleza y la Sociedad, determinar&#225;n los arquetipos pero est&#225;n siempre sobredeterminados por la relaci&#243;n al tiempo y a la muerte. Las estructuras antropol&#243;gicas de lo imaginario, de Durand, son el an&#225;lisis de la representaci&#243;n del mundo y del universo a trav&#233;s de estas dos visiones -de separaci&#243;n o de retorno- que expresa en los reg&#237;menes diurno y nocturno como un di&#225;logo entre dos polaridades. Para Durand, la noci&#243;n de polaridad implica ya, la existencia de un polo y de su contrario (1980:41-42) pero, debemos a Bachelard el hecho de considerar esta polaridad de la representaci&#243;n como una &quot;diff&#233;rence de potentiel&quot; din&#225;mico y po&#233;tico para la conciencia. Los polos no se excluyen sino que se transforman en dial&#233;ctica complementaria. Es lo que Lupasco -citado por Taleb y Perol (2002:239)- llama actualizaci&#243;n y potencializaci&#243;n. No hay nunca potencializaci&#243;n sin actualizaci&#243;n y viceversa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El primer r&#233;gimen, el diurno, es el tiempo lineal y, tambi&#233;n, el reino de la luz y el miedo a las tinieblas, pues &#233;stas son la expresi&#243;n de la muerte como tiempo final. Es el r&#233;gimen de Ant&#237;tesis, de la separaci&#243;n, de la heterogeneidad. El segundo, el R&#233;gimen Nocturno, es el tiempo c&#237;clico donde la muerte es asimilada de otra manera, por medio de mitos, rituales o relatos que colocan esta muerte del lado de la iniciaci&#243;n, del aprendizaje, como una parte de la vida. Hay, pues, eufemizaci&#243;n de la noche y &#233;sta se llena de colores. Es la &quot;viscosit&#233;&quot; de los temas. Estas dos visiones arrastran tambi&#233;n cierta valorizaci&#243;n del Otro que es la Naturaleza o del animal o de la mujer. En el r&#233;gimen diurno Naturaleza y Mujer son puestas del lado de la animalidad maldita, de lo que es necesario dominar. En el segundo, el Nocturno, es el vientre de la Madre receptiva, el recept&#225;culo, &quot;le creux&quot;, el culto de lo femenino. Pero estos dos reg&#237;menes no aparecen en la pr&#225;ctica en una forma clara y pura. La filiaci&#243;n de las im&#225;genes es dif&#237;cil de establecer y esta divisi&#243;n no es tan evidente en el an&#225;lisis de las sociedades, de mitos o de relatos literarios. Recordamos haber le&#237;do en una entrevista que el escritor argentino Julio Cort&#225;zar dijo: &quot;l'image, c'est putain&quot;, met&#225;fora que sirve para expresar la pluralidad de significados. Ante esta falta de &quot;pureza&quot; y para saber a cu&#225;l r&#233;gimen pertenecen las im&#225;genes estudiadas es necesario recurrir a la din&#225;mica, al movimiento, al esquema y, sobre todo, a la redundancia, las repeticiones de sentido.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El primer cap&#237;tulo de Las estructuras lleva el t&#237;tulo: &quot;Les visages du temps&quot;, es el r&#233;gimen diurno. Se trata aqu&#237; de im&#225;genes th&#233;riomorphes, porque las representaciones animales son las primeras y las m&#225;s comunes. El hombre en el mundo est&#225; mucho m&#225;s cerca del animal que de las estrellas, las plantas, las piedras o cualquier otro ser. Los dos, hombre y animal, forman parte de la categor&#237;a de lo animado. Se trata, tambi&#233;n, de s&#237;mbolos nyctomorphes, de las tinieblas, de la mujer fatal, de la luna negra, de la muerte relacionada con lo femenino y con lo animal. De la sangre menstrual y de la falta temporal, pecado original. Por este pecado, el hombre se &quot;cae&quot; y, de esta manera, se pasa a los s&#237;mbolos cathamorphes y a la primera epifan&#237;a de la muerte, la gravedad, el v&#233;rtigo, la ca&#237;da como penalizaci&#243;n, y a la feminizaci&#243;n de la ca&#237;da, al abismo y a la carne digestiva y sexual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La segunda parte tratar&#225; del esquema de ascenso, de los s&#237;mbolos de trascendencia como la escalera del cham&#225;n, la monta&#241;a, el ala, el p&#225;jaro y el &#225;ngel, s&#237;mbolos de agrandamiento, de poder, de jefes guerreros. Los s&#237;mbolos espectaculares van de la luz y el sol al verbo y la palabra, es decir al conocimiento, al fuego purificador, a las armas de los h&#233;roes. El hombre se ve representado en este r&#233;gimen diurno entre dos l&#237;mites: el &#225;ngel y el animal.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si ascendemos con la luz, con la oscuridad descendemos. El R&#233;gimen Nocturno ser&#225; una ca&#237;da suavizada que se convierte en descenso, nos hacemos &quot;tragar&quot; como Jon&#225;s por la ballena. Ya en el vientre del animal y de la Madre no se tiene m&#225;s miedo de la noche, sus tinieblas son ahora la oscuridad. La gigantizaci&#243;n que revelaba el r&#233;gimen de separaci&#243;n o schizomorphe deviene aqu&#237; &quot;gulliverisation&quot; con gnomos, enanos, trolls y otras fuerzas de lo min&#250;sculo. La noche est&#225; llena de colores y encontramos la Grand-M&#232;re Aquatique o Tel&#250;rica, es el culto rom&#225;ntico de la Mujer. Y los valores de intimidad, de la muerte y de la tumba como reposo: lo contrario del abismo. El descenso se convierte en hueco y en este hueco tiene lugar la b&#250;squeda del Centro. El Graal, el Vaso, el Huevo C&#243;smico o la gulliverizaci&#243;n del continente. El viaje al fondo de la Tierra conlleva la valorizaci&#243;n de las substancias, de la leche, la miel, el vino, los excrementos, el limo y el barro. Todo es viscoso, es homog&#233;neo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Finalmente, los arquetipos c&#237;clicos cerrar&#225;n este R&#233;gimen Nocturno. En primer lugar, con los s&#237;mbolos que tratan el manejo del tiempo, manejo por repetici&#243;n, por medio del progreso en espiral. El calendario es lunar, los ciclos son lunares, el bestiario es tambi&#233;n lunar. Los dragones y monstruos son s&#237;mbolos de totalizaci&#243;n y de renacimiento; la tecnolog&#237;a es la del ciclo, con la rueda, el huso, la rueca. Los arquetipos son la rueda, la cruz y el &#225;rbol, el Hijo y el sacrificio. Es decir, que se hace una s&#237;ntesis entre la heterogeneidad de un lado y la homogeneidad del otro para resolverse en un tercer elemento destinado a encontrar o hacer una s&#237;ntesis.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Las tres grandes clases arquet&#237;picas determinan las estructuras: heroica o schizomorphes para el r&#233;gimen diurno; m&#237;sticas para los s&#237;mbolos de eufemizaci&#243;n en el R&#233;gimen Nocturno y sint&#233;ticas o dram&#225;ticas para los s&#237;mbolos c&#237;clicos. Con esta arquetipolog&#237;a, Gilbert Durand trat&#243; de hacer una fisiolog&#237;a de la imaginaci&#243;n, de dibujar una filosof&#237;a de lo imaginario que &#233;l mismo denomina una &quot;Fantastique Transcendentale&quot;, es decir, una forma de sedimentar universalmente las cosas con otro sentido, un sentido que ser&#237;a algo universalmente compartido: una manera de afirmar que hay una realidad id&#233;ntica y universal de lo imaginario.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;CONCLUSIONES&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El pensamiento de Durand pone en cuesti&#243;n todos los par&#225;metros de representaci&#243;n de nosotros mismos, del mundo y del universo y aqu&#233;llos de la recepci&#243;n del Otro. El viaje que propone es largo y con mucho movimiento: desde lo infinitamente peque&#241;o a lo infinitamente grande, pasando por un reconocimiento del cuerpo, yendo hasta la disoluci&#243;n del &quot;moi&quot; para dejar paso al &quot;soi&quot;. Esto significa manejar de otra forma la materia prima que son las im&#225;genes, ese &quot;m&#233;socosmos&quot; que nos envuelve y para ello deberemos revalorizar la fantas&#237;a, la &quot;fabulation&quot;, el sue&#241;o y el ensue&#241;o; devolverles su poder creativo y, al mismo tiempo, emplear con prudencia epistemol&#243;gica la intimidad de la experiencia. As&#237;, tambi&#233;n, nos queda la libertad de tener siempre un orden abierto a nuestra disposici&#243;n, tomando lo que se dice no como afirmaciones que no dejan lugar a dudas sino como preguntas a las que cada uno responde con su parte de creatividad, de subjetividad. Para nosotros, emplear este m&#233;todo de an&#225;lisis ha sido reencontrar las ra&#237;ces del hombre, las terrestres y las celestes. El terreno enorme de lo imaginario, donde se re&#250;nen las representaciones ligadas al tiempo y a la muerte, est&#225; balizado de s&#237;mbolos irreductibles que son una epifan&#237;a, que juegan con lo visible y lo invisible. El m&#233;todo de Durand posee una parte est&#225;tica y una m&#243;vil: la primera es su arquetipolog&#237;a que nos permite ordenar ese imaginario en estructuras y en esquemas. Las estructuras se presentan como un di&#225;logo entre opuestos, como la no-exclusi&#243;n, como la aceptaci&#243;n de un tercer elemento que haga la s&#237;ntesis entre los otros. &#201;sta es la diferencia fundamental con la l&#243;gica identitaria y excluyente imperante en Occidente y, sobre todo, en la Modernidad. La segunda, la m&#243;vil, son sus nociones de trayecto antropol&#243;gico y de bassin semantique, las que nos permitir&#225;n hacer un an&#225;lisis mucho m&#225;s extenso, incorporando el constante movimiento para ver, asimismo, el camino recorrido por los mitos. Tener en cuenta este m&#233;todo es incorporar la noci&#243;n de tiempo c&#237;clico, es poder suavizar la angustia del final irremediable; es abrirse a una investigaci&#243;n en conjunto con otras disciplinas encontrando puntos de acuerdo, analog&#237;as y met&#225;foras que nos dejen acceder a una visi&#243;n integral del hombre; es reincorporar la Tradici&#243;n y reconocer un lugar de privilegio a lo divino, devolverle al alma lo que le es debido.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;BIBLIOGRAFIA&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;BACHELARD, Gaston. 1994. La philosophie du non. Paris. Quadrigue. PUF. 41-42. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;BERGSON, Henri. 1992.Les deux sources de la morale et de la religion. Paris: PUF. 338 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;BRUN, Jean. 1996. Philosophie de l'histoire. Les promesses du temps. Paris: Stock. 373 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;CAILLOIS, Roger. 1938. Le mythe et l'homme. Paris:Folio Essais Gallimard. 188 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;COLOMBRES, Adolfo. 2000. Seres mitol&#243;gicos argentinos. Buenos Aires: Emec&#233; Editores. 300 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;DURAND, Gilbert. 1980. L'ame tigr&#233;e. Les pluriels de psych&#233;e. Paris: Deno&#235;l. Mediations. 210 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1964. L'imagination symbolique. Paris:PUF. 130 pp. [ Links ]&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
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		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-1&quot; name=&quot;nb4-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-1&quot;&gt;1&lt;/a&gt;] Y como dir&#237;a Jos&#233; Mart&#237;, el l&#237;der cubano: &quot;hasta el nombre nos han robado&quot;, pues, americanos somos todos los que habitamos el Continente Americano, de Norte a Sur. Tal vez, d'Ormesson deber&#237;a hacer un viaje por Am&#233;rica Latina y comprobar a qu&#233; nos han reducido los Estados Unidos y el FMI. El art&#237;culo mencionado apareci&#243; en Le Figaro (abril 2003).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-2&quot; name=&quot;nb4-2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-2&quot;&gt;2&lt;/a&gt;] Indudablemente hubo otros programas en donde gente inteligente discut&#237;a. Nosotros nos referimos aqu&#237; a los noticiarios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-3&quot; name=&quot;nb4-3&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-3&quot;&gt;3&lt;/a&gt;] Gilbert Durand. L'imagination symbolique, citado por Jean-Jacques Wunenburger. &quot;Pour une subversion &#233;pistemologique&quot;, en Maffesoli, Michel 1980. (Ed.). La Galaxie de l'Imaginaire. D&#233;rive autour de l'&#339;uvre de Gilbert Durand. Paris: Berg International. 66.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-4&quot; name=&quot;nb4-4&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-4&quot;&gt;4&lt;/a&gt;] Cf. Paul Ricoeur. Finitude et culpabilit&#233;... La Symbolique du mal. 18. Citado por Gilbert Durand en L&#180;Imaginaire. Essai sur les sciences et la philosophie de l&#180;image, op. cit. 13.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-5&quot; name=&quot;nb4-5&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-5&quot;&gt;5&lt;/a&gt;] Carl Gustav Jung. 1970. Psychologie et alchimie. Buchet Castel; A. Faivre. 1973. L'esot&#233;risme au XVIII si&#232;cle. Ed. Seghers, ambos citados por Wunenburger, art. cit. en ed. cit. 64.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-6&quot; name=&quot;nb4-6&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-6&quot;&gt;6&lt;/a&gt;] St&#233;phane Lupasco citado por Durand, en Mohammed Taleb y Anne Perol. &quot;Les combats transdisciplinaires d'une vie. Entretien avec Gilbert Durand&quot;, en Mohammed Taleb. 2002. (Ed). Sciences et arch&#233;types. Fragments philosophiques pour un r&#233;enchantement du monde. Hommage au prof. Gilbert Durand. Paris: Dervy. 239.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh4-7&quot; name=&quot;nb4-7&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 4-7&quot;&gt;7&lt;/a&gt;] Para Levis Strauss el mito es el discurso que se traduce con mayor facilidad. Cf. La pens&#233;e sauvage.. Paris: Plon&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El surgimiento de lo tr&#225;gico y nuevas formas de insurrecci&#243;n social</title>
		<link>http://www.taciturno.be/spip.php?article113</link>
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		<dc:date>2010-02-25T21:08:47Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Lorenzo Agar Corbinos, Michel Maffesoli</dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique22">Imaginarios</category>


		<description>&#191;Se repite la historia? Lo cierto es que a lo largo de largos per&#237;odos, ella nos refresca la memoria, en particular record&#225;ndonos que el mal es inherente a nuestra pobre naturaleza humana. El humus dentro de lo humano. &lt;br /&gt;Max Weber, incitando a meditar la ense&#241;anza de Nietzsche y previamente la de Las flores del mal de Baudelaire, muestra claramente que, en el momento de instaurarse el orden racional moderno, una cosa puede ser &quot;verdadera&quot; aunque no sea ni bella ni buena. El sentido com&#250;n sabe (...)


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&lt;a href="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique22" rel="directory"&gt;Imaginarios&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Se repite la historia? Lo cierto es que a lo largo de largos per&#237;odos, ella nos refresca la memoria, en particular record&#225;ndonos que el mal es inherente a nuestra pobre naturaleza humana. El humus dentro de lo humano.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Max Weber, incitando a meditar la ense&#241;anza de Nietzsche y previamente la de Las flores del mal de Baudelaire, muestra claramente que, en el momento de instaurarse el orden racional moderno, una cosa puede ser &quot;verdadera&quot; aunque no sea ni bella ni buena. El sentido com&#250;n sabe tambi&#233;n, a su manera, que el infierno est&#225; plagado de buenas intenciones.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tal lucidez, que parece faltar a varios observadores sociales, adquiere una convicci&#243;n incluso m&#225;s grande en una &#233;poca donde se acaba la modernidad. Ellos ven caer &quot;sorprendidos&quot; sobre sus cabezas el trueno que no hab&#237;an previsto. Terrorismo, guerras tribales de distintos &#237;ndoles y, en nuestro entorno urbano, en nuestro vecindario, insurrecci&#243;n latente y manifiesta, con expresiones m&#250;ltiples y cada vez m&#225;s variadas e imaginativas. La violencia se muestra con su expresi&#243;n f&#237;sica y tambi&#233;n con una expresi&#243;n de odiosidad contra lo instituido y contra el tipo de relaciones sociales e interpersonales vigentes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Frente a este regreso de lo tr&#225;gico, es posible continuar con los ojos cerrados, es posible tambi&#233;n desentenderse de la ruidosa sublevaci&#243;n que se inicia en todas partes. O bien, asustado, taparse medrosamente la cara frente al regreso de lo b&#225;rbaro. Esto no impide que dicho regreso sea evidente. Nuestra tarea es, pues, aprender a reflexionar sobre lo impensable, sobre aquello que cre&#237;amos impenetrable desde lo no-racional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Eso no se realizar&#225; profesando los encantamientos racionalistas que se han transformado en las doxa intelectuales. Contrariamente al conformismo de las opiniones comunes, pensar el no-racional est&#225; muy lejos de ser irracional. Todo lo contrario. Quiz&#225; esto corresponda a las flores del mal postmodernas (este &quot;verdadero&quot; que no es ni bueno, ni bello). &#191;Existe un regreso con fuerza de lo que continuamente se ha negado?. Imaginario de todo orden, &quot;ilusiones&quot; religiosas, creencias diversas, sentimiento de pertenencia comunitario y otros fen&#243;menos emocionales. Cosas que escapan a la l&#243;gica mec&#225;nica de un social dominado por la raz&#243;n instrumental.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se puede ciertamente preferir una sociedad o un conjunto de sociedades, nacionalmente o internacionalmente, dirigidas bajo el ideal democr&#225;tico, el del contrato libremente consentido. Pero esa moral del &quot;deber ser&quot; ha amputado el cuerpo social, de una manera dr&#225;stica y totalitaria, de otras dimensiones humanas como son lo on&#237;rico, lo l&#250;dico, los imaginarios colectivos o el deseo de vibrar juntos. Y, al igual que el regreso a la conciencia de lo censurado, estas dimensiones se est&#225;n cobrando su revancha.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Una revancha salvaje, sanguinaria. La exclusi&#243;n de lo que era considerado como un &quot;mal&quot; conduce de hecho a su exacerbaci&#243;n. Un &quot;mal&quot; que no es tratado con dosis homeop&#225;ticas tiende a contaminar a todo el cuerpo social. Al mismo tiempo, el universalismo de los valores elaborado minuciosamente en un peque&#241;o rinc&#243;n del mundo, universalismo occidental que tuvo su eficacia durante la era moderna, se ve desacomodado cuando resurgen los mitos caracter&#237;sticos de las tradiciones locales, enraizadas en los particularismos nuevamente presentes, muy a pesar de las &quot;ideas&quot; globalizadoras. Se observa con claridad que mientras m&#225;s se intenta globalizar con una fuerza similar o aun mayor resurgen las particularidades culturales. Y tambi&#233;n puede aplicarse esta misma secuencia de acci&#243;n para los individuos y sus relaciones humanas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El gran fantasma de la asepsia social, llevando a la fantas&#237;a del &quot;riesgo cero&quot;, ha pretendido expulsar la sombra que roe el cuerpo individual y colectivo. Partiendo desde los higienistas del sigo XIX y otros fil&#225;ntropos &quot;iluminados&quot;, hasta el &quot;vigipirata&quot;, plan antiterrorista a la francesa, la l&#243;gica es id&#233;ntica: erradicar la aventura, lo imprevisible, lo animal dentro lo humano. Temer a todo y sobre todo a su propia sombra. El orden abstracto lleva siempre a un tipo de sociedad donde la seguridad y el bienestar se pagan con la certeza de morirse de aburrimiento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Emanan de all&#237;, las rebeliones juveniles, el desinter&#233;s hacia lo pol&#237;tico, los terrorismos, las creencias arcaicas, los simbolismos diversos, los integrismos y fanatismos de todos tipos, que vuelven a tomar fuerza y vigor, sorprendiendo las buenas intenciones del moralismo ambiente. Empero, al mismo tiempo, esos fen&#243;menos son la expresi&#243;n, m&#225;s o menos perversa, de una vitalidad reencontrada. Sin ir m&#225;s lejos podr&#237;amos incluir en nuestro an&#225;lisis los desnudos masivos que se han producido en varias ciudades del mundo occidental organizados por el fot&#243;grafo Spencer Tunick y que han generado debates morales y &#233;ticos de gran inter&#233;s.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Aunque esta comparaci&#243;n pueda aparecer como chocante, existe en las efervescencias musicales, en los actos sociales y deportivos masivos, en la violencia urbana, en las manifestaciones anti-globalizaci&#243;n, as&#237; como en el terrorismo y la indiferencia pol&#237;tica latente, el mismo deseo de romper con un orden vertical, patriarcal, civilizado, que cree saber con certeza lo que es el bien e intenta imponerlo en forma totalitaria a todo el planeta.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El an&#225;lisis, en t&#233;rminos de contrato social, de ciudadan&#237;a, de ideal democr&#225;tico, es incapaz de explicar los estallidos de pasi&#243;n y emociones tribales. Estallidos que en todos los &#225;mbitos -profesional, cultural, sexual, entre muchos otros- de la vida colectiva e individual, se encuntran s&#243;lo en su inicio.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La geopol&#237;tica es tambi&#233;n incapaz de analizar el resurgimiento de las pasiones en las distintas sociedades.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ya sea en la ex-Yugoslavia, en Nigeria, en Palestina, en Algeria o en Afganist&#225;n, en la memoria imperecedera de culturas y religiones, a las cualesfue negado todo reconocimiento, es posible encontrar alguna explicaci&#243;n a la nueva aparici&#243;n tr&#225;gica de masacres, exterminaciones y otros terrorismos suicidas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es este impensable el que nos debe hacer pensar. Y ya no, simplemente, a trav&#233;s de nuestras categor&#237;as heredadas de los grandes sistemas filos&#243;ficos elaborados en los siglos XVIII y XIX, ni tampoco a partir de un moralismo universalista algo obsoleto, sino m&#225;s bien considerando estos fen&#243;menos por s&#237; mismos, tratando de descubrir la raz&#243;n interna que los impulsa.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;De hecho, &#233;sta es la de una er&#243;tica colectiva: deseo y placer del riesgo, pulsi&#243;n de la p&#233;rdida del sujeto individual en una subjetividad de masa. En un sentido estricto, el &quot;gasto&quot; que tambi&#233;n puede hacer cultura. No se explicar&#237;a de otra manera estos actos de &quot;suicidio&quot; terrorista. Afirmaciones de valores inmateriales, en contra de las leyes implacables de un economicismo obtuso. La importancia creciente de una nueva forma de encuentro y relaci&#243;n social en una comunidad territorialmente arraigada.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se podr&#237;a decir que nos enfrentamos actualmente, en un sentido lato, a una mentalidad orgi&#225;stica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es esta er&#243;tica religiosa, de lenguaje, emocional, er&#243;tico b&#225;rbara, sangrienta o simplemente cotidiana, que escapa a los racionalismos econ&#243;micos y geopol&#237;ticos de los diversos an&#225;lisis actuales. Es ella la que, contra los diversos poderes, recuerda la fuerza de la potencia b&#225;sica, la que hace de una p&#233;rdida una ganancia. El &#233;xtasis est&#225; a la orden del d&#237;a. No basta con estigmatizarlo, m&#225;s bien es necesario detectar la l&#243;gica pasional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No cabe entonces hablar de los &quot;eventos del 11 de septiembre&quot; y de sus consecuencias. Al igual que los eventos del 68, llamarlos as&#237; reduce su alcance. Se vuelven a codificar dentro del esquema pol&#237;tico o hist&#243;rico, buscando adherir a una racionalidad, o una irracionalidad, acabada.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No consiste en un mero &quot;choque psicol&#243;gico&quot;, con sus consecuencias econ&#243;micas, sino m&#225;s bien de un fuerte remez&#243;n en el inconsciente colectivo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por lo tanto, convendr&#237;a mejor hablar de un advenimiento. El del resurgimiento de las comunidades de destino, compartiendo valores &quot;arcaicos&quot; es decir primarios, fundamentales. El de las emociones y de las pasiones localizadas que, contrariamente y en contra de la uniformidad del mundo, atestiguan el retorno a la compleja entereza de la naturaleza humana.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Nos encontramos claramente en presencia de una verdadera cultura de sentimientos. La cultura no es solamente un punto de vista racional, m&#225;s bien pone en juego afectos. Cultura que se encarna y que, por lo tanto, integra a todos los elementos de tal encarnaci&#243;n, incluyendo el aspecto perecible de la carne.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La intensidad er&#243;tica se desprende del v&#237;nculo entre &quot;Eros&quot; y &quot;Tanatos&quot;, cuyo aspecto del gozo, en el grado m&#225;s alto del deseo, recuerda todo lo que lo une a la muerte.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En la explosi&#243;n terrorista o en la rebeli&#243;n cotidiana, al igual que en la secesi&#243;n civil, es sin duda alguna una ambivalencia de esta envergadura lo que se expresa. Lo emocional, el compartir afectos y dolor, tal como un &#243;rgano para la felicidad y su opuesto. Los protagonistas de la Revoluci&#243;n Francesa consideraban la felicidad como una &quot;idea nueva&quot; que hab&#237;a que promover. Sabemos lo que ocurri&#243;. Parece que hemos dejado atr&#225;s esta pretensi&#243;n y que se ha dado inicio, permeando todos los &#225;mbitos de la vida, a una apreciaci&#243;n m&#225;s justa de las cosas. Vivir, al d&#237;a, el dolor y el mal otorg&#225;ndoles un valor m&#225;s com&#250;n, menos excepcional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La interrogante consiste en c&#243;mo poder enfrentar esta realidad social en ebullici&#243;n. La sociedad, palabra &quot;usada&quot; y &quot;utilizada&quot; como referente de an&#225;lisis sociol&#243;gico, est&#225; rodeado de espinas normativas y morales. La socialidad se relaciona con la &#233;tica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;As&#237;, cuando predominan los lugares comunes, las buenas intenciones y dem&#225;s ideas aceptadas, es necesario retornar a ciertas banalidades b&#225;sicas como, por ejemplo, la que estipula que la vida precede las reglas que se da para poder perdurar. Durkheim ya hab&#237;a anotado que &quot;la ley s&#243;lo sigue las costumbres&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si bien es cierto se trata de banalidades, es conveniente recordar, con la ayuda del moralismo reinante, que es bien visto por los due&#241;os de la sociedad, usar y abusar de las leyes por conveniencias personales. En forma individual o colectiva, el esp&#237;ritu de procedimiento legalista es siempre el s&#237;ntoma de una falta de seguridad interna. Una civilizaci&#243;n segura de s&#237; misma encuentra su equilibrio en forma natural. Las leyes que dicta tienen como &#250;nico prop&#243;sito canalizar los excesos de vida que podr&#237;an ocurrir y tornarse en su contra.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esto es totalmente distinto en &#233;pocas menos din&#225;micas, donde las reglas no son simples contendores sino, por el contrario, los amuletos de un cuerpo con s&#237;ntomas de aton&#237;a y envejeciendo. En esas &#233;pocas, la ley antecede y reprime la vida. Es instrumentalizada de esta manera, pierde su car&#225;cter concreto (&quot;cum crecere&quot; significa &quot;que crece con&quot;) para ser abstracta y en muchos aspectos, mort&#237;fera.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pensamos en lo que dec&#237;a el viejo Marx: &quot;la burgues&#237;a no tiene moral, utiliza la moral&quot;. Podemos extrapolar lo anterior y aplicarlo a la ley. Son varios, tanto individuos como instituciones, los que se sirven del derecho cuando les conviene y lo burlan de manera ultrajante cuando no. Consiste en una actitud de alto riesgo, no tanto por los individuos o las instituciones involucradas (tiene poca relevancia) sino por el cuerpo social en su conjunto.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En efecto, someter a otros a unos &quot;imperativos categ&#243;ricos&quot; a los cuales no se astringen, es la forma m&#225;s segura de provocar efectos perversos, tales como los m&#250;ltiples actos violentos que acompa&#241;an a diario nuestra vida urbana. Cada individuo se enfrenta en un momento u otro a una de esas formas de expresi&#243;n de aquella secesi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es f&#225;cil incriminar a los protagonistas o analizarlos a trav&#233;s de las habituales categor&#237;as socioecon&#243;micas en vigor. O bien se les estigmatiza de salvajes delincuentes, ignorantes de los valores comunes republicanos, o bien se condena la exclusi&#243;n de la cual son objeto y que les impide comulgar con dichos valores. En ambos casos se aplican de una manera mec&#225;nica, viejas recetas modernas seg&#250;n las cuales individuos racionales se asociar&#237;an en forma voluntaria en un contrato social tambi&#233;n racional. Este es el d&#233;bil an&#225;lisis que efect&#250;a el conformismo intelectual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No obstante, una investigaci&#243;n m&#225;s profunda y divergente en su estructura y m&#233;todo permite detectar en las insurgencias cotidianas, los &#237;ndices m&#225;s fieles de aquellos fen&#243;menos ya mencionados y que surgen regularmente a lo largo de la historia. Por una parte la inadecuaci&#243;n de la ley a los usos y costumbres, por otra parte el abuso de esta ley por parte de los que son sus garantes. Es necesario que estemos atentos y enfrentemos con gran lucidez la saturaci&#243;n del mecanismo de representaci&#243;n. Cada &#233;poca elabora los mitos y dem&#225;s imaginarios que hacen de ella lo que es. Nuestra(s) representaci&#243;n(es) se ha(n) forjado progresivamente a lo largo de los &#250;ltimos tres siglos. Puede resumirse a trav&#233;s de la bella expresi&#243;n de Hannah Arendt como del &quot;ideal democr&#225;tico&quot;. Es ese ideal, que fue la causa y el efecto de la &quot;representaci&#243;n pol&#237;tica&quot; el que ha moldeado las generaciones (de todas la tendencias) y ha detentado el poder de hablar o de actuar.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Repitamos otra banalidad tan obvia que no se ve: es dif&#237;cil para una parte cada vez m&#225;s importante de la poblaci&#243;n, reconocerse en esas representaciones filos&#243;ficas y pol&#237;ticas. Existe un abismo, un desfase, mientras el cinismo se expande impunemente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es ciertamente destacable, en aquellas &#233;pocas en las cuales un mito importante de bien p&#250;blico se desvanece, que los que son a&#250;n los representantes se encuentren por encima de cualquier sospecha, que no sean objeto de burla ni desacreditados, de tal manera que gracias a su experiencia puedan ayudar al nacimiento de otro mito colectivo. Ellos deben ayudar y no proponer un modo de pensar o de vivir elaborado previamente o, peor a&#250;n, imponerlo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Parece relevante hacer una diferencia esencial entre moral y &#233;tica. Es com&#250;n confundirlos y hasta es usual reforzar uno con el otro juntando moral y &#233;tica. Es m&#225;s &quot;chic&quot; contar con una moral, una &#233;tica, en vez de una visi&#243;n moral y nada m&#225;s. Se suele realizar constantemente esa confusi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Recordemos, sencillamente, que si la moral es general, universal, aplicable en cualquier lugar y momento, la &#233;tica en cambio es m&#225;s particular y tiene sus ra&#237;ces en la experiencia diaria. La moral viene de arriba, la &#233;tica parte de abajo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si bien existe una verdadera desconfianza frente a todo lo que est&#225; arriba, toda obligaci&#243;n legal y algo abstracta, existe una verdadera apetencia hacia todo lo que parece ser vivido en forma aut&#233;ntica. La abstenci&#243;n pol&#237;tica es la respuesta al legalismo o al moralismo instrumentalizado. Las nuevas formas de solidaridad, las innegables generosidades juveniles, el desarrollo del voluntariado &quot;tribal&quot; son actitudes en b&#250;squeda de una &#233;tica de proximidad. Sucede lo mismo con las agitaciones de todo tipo, ya sean deportivas, musicales o religiosas. Pueden estar en varios aspectos, fuera de la ley o inmorales, constituyen sin embargo un nuevo v&#237;nculo social en gestaci&#243;n. Corroboran el certero adagio seg&#250;n el cual lo an&#243;mico de hoy es lo can&#243;nico de ma&#241;ana.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Vamos a ser confrontados cada vez m&#225;s a una verdadera desconfianza frente a la ley abstracta y/o a aqu&#233;llos que usan y abusan de ella por su propio inter&#233;s, ya sea en forma individual o grupal. La abstenci&#243;n, las violencias, las insurrecciones, las indiferencias sociales y pol&#237;ticas son las resultantes m&#225;s destacadas. Otras &#233;pocas conocieron tales &quot;secessio plebis&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No obstante, existe al mismo tiempo el deseo de una figura emblem&#225;tica alrededor de la cual es posible agruparse. Figura que haga vibrar y que reconforte el sentimiento de pertenencia. Deseo de una &quot;autoridad&quot; que en el sentido etimol&#243;gico, sepa &quot;hacer crecer&quot; los innegables valores de una cultura en gestaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Una autoridad as&#237;, enraizada, puede permitir al cuerpo social tomar conciencia del inconsciente colectivo que es suyo, es decir encontrar las palabras que necesita para (re)fundar, siempre y de nuevo, el estar-juntos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Aqu&#237; reside el carisma: saber decir lo que un pueblo desea decir sobre el mismo. &quot;Inventar&quot;, o sea crear, el imaginario que necesita para existir, para &quot;adecuarse&quot; a los otros y al mundo, y de esa manera vivir su propia soberan&#237;a. Lo que emerge desde las ra&#237;ces de la vida en comunidad es la b&#250;squeda de aquellos puntos de encuentro que digan relaci&#243;n con un compartir &#233;tico de la socialidad por sobre lo tradicional, lo que nos aferra a un pasado en v&#237;as de extinci&#243;n, que corresponde a vivir en funci&#243;n de una moral social. La reflexi&#243;n en las ciencias sociales debe tomar en consideraci&#243;n esta nueva realidad y aceptar que nuevas formas de relaci&#243;n humana est&#225;n surgiendo y que ser&#225; necesario utilizar nuevos esquemas de interpretaci&#243;n y modelos para la acci&#243;n, considerando el sentimiento y la intuici&#243;n en un lugar tanto o m&#225;s destacado que el tradicional pensamiento emp&#237;rico.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>



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		<title>Michel Foucault: Sobre El Intelectual</title>
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		<dc:date>2010-01-24T15:27:06Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Fern&#225;n Tazo</dc:creator>

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&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;De la tan extensa cantidad como revolucionaria calidad de los trabajos de Michel Foucault, nos acercaremos solamente a los que testimonien lo que aqu&#237; llamaremos las objeciones a la teor&#237;a sartreana del compromiso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es necesario remontar el texto quiz&#225; m&#225;s consistente en esta l&#237;nea de an&#225;lisis, Microf&#237;sica del poder, a una serie de acontecimientos que constituyen un marco entero de reflexi&#243;n, un marco heredado de la enorme influencia que una d&#233;cada como la de 1960, muy diferente de la del &#180;40, dej&#243; no solo a los intelectuales, sino al concepto de intelectual. El esp&#237;ritu cr&#237;tico de los 60 fue simult&#225;neo y diverso en distintas facciones de la sociedad mundial, a tal punto que si no se comprenden sus alcances, no se podr&#225; comprender tampoco la existencia de Foucault y de Sartre como intelectuales del mismo contexto y &#233;poca.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Nicol&#225;s Casullo, en la obra Itinerarios de la modernidad escrita en colaboraci&#243;n con Ricardo Forster y Alejandro Kaufman (CASULLO, FORSTER, KAUFMAN, 1999), sintetiza la d&#233;cada del sesenta a partir de tres ejes coexistentes: el primero refiere a la rebeli&#243;n pol&#237;tica e ideol&#243;gica estudiantil; el segundo a una cr&#237;tica violenta de las costumbres; y el tercero, a las estrategias de liberaci&#243;n pol&#237;tica que atravesaron a los pa&#237;ses hoy conocidos como del Tercer Mundo. De estos tres ejes que se comunican, se entrelazan y se entraman, abordaremos, en los apartados sucesivos, el primero en t&#233;rminos generales para completar nuestra visi&#243;n sobre Sartre, y el segundo m&#225;s espec&#237;ficamente para adentrarnos en Foucault. Nos basamos en este abordaje general de Casullo para deducir cu&#225;l es la posici&#243;n de Sartre y Foucault en el mapa cr&#237;tico sobre el intelectual que estamos configurando.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La rebeli&#243;n pol&#237;tica e ideol&#243;gica estudiantil es, desde aqu&#237;, una manifestaci&#243;n de la cultura contestataria y joven de los sesenta, s&#243;lo una de las que integran esa d&#233;cada y que ser&#237;a un punto de referencia para la pr&#243;xima. A trav&#233;s de Sartre, se hab&#237;a hecho alusi&#243;n a cierto cambio en el pensamiento del intelectual a ra&#237;z de los acontecimientos de Mayo de 1968 como fecha representativa, de ninguna manera &#250;nica, de una serie de reclamos, protestas y manifestaciones masivas de los estudiantes en Par&#237;s pero tambi&#233;n en Estados Unidos y en Am&#233;rica Latina: &#8220;Aparece la protesta estudiantil, el cuestionamiento a todo el orden universitario, el cuestionamiento al sistema de ense&#241;anza, a las clases de los profesores, a las materias que se dictan, a los programas que contienen estas materias, al r&#233;gimen estudiantil, a los comedores universitarios; absolutamente todo es cuestionado&#8221; (CASULLO, 1999). As&#237; puede leerse el marco de esta cara de los sesenta, solo una faceta de la protesta. Los universitarios ya no quieren reproducir un modelo altamente reprochable o definitivamente derribable. Este momento de los estudiantes, que luego pretender&#225;n contagiar su conciencia y su praxis a la clase obrera, a&#250;n muy bien delimitada e identificable, est&#225;n a punto de corresponderse con lo que Sartre llama t&#233;cnico del saber pr&#225;ctico devenido intelectual: un sujeto que, al tomar conciencia de su condici&#243;n y de su posici&#243;n en la sociedad, decide renunciar a la complicidad con la clase dirigente y pasarse a las filas oprimidas, principalmente porque se siente obligado a hacerlo. El propio Sartre sirve como ejemplo de la s&#237;ntesis de lo dicho hasta aqu&#237;, en una entrevista que le efect&#250;an en L&#180;Idiot International: &#8220;- &#191;Finalmente la verdadera ruptura se habr&#237;a situado en Mayo, cuando los intelectuales comprendieron que ellos mismos eran cuestionados hasta en la forma de su saber?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; En la forma de su saber y en su existencia real. Es decir que no se debe manifestar: son v&#237;ctimas de esa contradicci&#243;n y nada m&#225;s. Es necesario que ellos mismos sientan que esa contradicci&#243;n deben suprimirla en su interior. En el fondo, es una gran verdad que su contradicci&#243;n es la contradicci&#243;n de la sociedad en general, y es bien cierto que un intelectual es un asalariado, que sus verdaderos problemas son problemas de asalariado; tiene un saber y un poder que pone a disposici&#243;n de una sociedad de un cierto tipo. Y all&#237; se descubri&#243; que esas bravas personas que por una parte estaban en el F.L.N. argelino, por el F.L.N. vietnam&#233;s, que tomaban posiciones en todos los dominios, permanec&#237;an en s&#237; mismos totalmente al servicio de un estado de cosas que hac&#237;a que en el fondo fueran ellos mismos perjudiciales. No eran simplemente personas desdichadas que ten&#237;an su contradicci&#243;n; eran perjudiciales precisamente en el sentido de que eran inmediatamente recuperables. Pero en Mayo, no fueron los intelectuales &#8220;llegados&#8221;, es decir los que hab&#237;an pasado sus ex&#225;menes y cobrado ampliamente dinero y un salario quienes comenzaron, sino los aprendices de intelectuales que comprendieron la situaci&#243;n y se dijeron: lo que no queremos es ser eso.&#8221; (SARTRE, 1970). El estudiante cobra conciencia y comienza la cr&#237;tica de sus propios maestros, esos intelectuales cl&#225;sicos en t&#233;rminos sartreanos. Ve en la existencia real de sus profesores, en los programas, en el sistema curricular entero, por haberse convertido en intelectual propiamente dicho, lo que debe abolir. Sartre pertenecer&#237;a, principalmente, a esta arista del an&#225;lisis que efectuamos con Casullo: Sartre que apoya a los estudiantes que no apoyan a los profesores por su condici&#243;n de intelectuales cl&#225;sicos, esto es, comprometidos meramente en t&#233;rminos discursivos; cr&#237;ticos meramente desde su saber, en el mejor de los casos, pero conservadores de su condici&#243;n de org&#225;nicos en su existencia real.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;2. Aportes foucaultianos a la categor&#237;a de poder&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#8220;Jean- Paul Sartre, Michel Foucault y Andr&#233; Glucksmann en una manifestaci&#243;n en 1971&#8221; es el ep&#237;grafe de una fotograf&#237;a que tiene a Foucault en el medio de ambos y hablando a trav&#233;s de un meg&#225;fono [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb6-1&quot; name=&quot;nh6-1&quot; id=&quot;nh6-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[1] Fotograf&#237;a recabada de la revista magaz&#237;n literario n&#186; 0, junio de 1997, (...)' &gt;1&lt;/a&gt;] Foucault pertenece prioritariamente, sin embargo, a la segunda lectura que Casullo presenta de los sesenta y sus influencias: aquella que involucra la cr&#237;tica violenta de las costumbres. Seg&#250;n ella, la de los sesenta es una d&#233;cada contestataria que parte del &#225;mbito estudiantil (Sartre), pero que genera una ola cr&#237;tica m&#225;s abarcativa y compleja que la de las meras instituciones; de estos &#250;ltimos aires se ha contagiado Foucault, o ha sido su emanador. M&#225;s concretamente, diremos que surge una nueva perspectiva para pensar los verdaderos alcances del poder. Es la propia categor&#237;a la que se vuelve a pensar desde una perspectiva que va mucho m&#225;s all&#225; de las instituciones y de un tipo burdo de lectura marxista seg&#250;n el cual el poder est&#225; en las instituciones y en los aparatos jur&#237;dicos de la clase dirigente. Una de las caras de los 60 es, por lo tanto, de cuestionamiento profundo de las normatividades, de los valores, de la cultura y de la moral burguesa de la que ese joven estaba impregnado, constituido: &#8220;Brota fuertemente la cr&#237;tica a un ordenamiento cultural de la vida, a los planteamientos morales y &#233;ticos que los sustentan. En principio, la cr&#237;tica m&#225;s fuerte es a la relaci&#243;n poder- sujetos. La juventud de los `60 plantea que el poder se manifiesta en todas partes, y sobre todo en aquellas circunstancias donde suele camuflarse como que no es &#8220;poder&#8221; &#8221; (CASULLO, 1999). En este momento podemos hacer irrumpir como uno de los referentes de esta nueva lectura del poder a Michel Foucault, especialmente expl&#237;cito a este respecto en su Microf&#237;sica del poder.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Foucault entender&#225; el poder, y por tanto el papel del intelectual, de una forma que le llevar&#225; a hondas discrepancias con el compromiso sartreano. En principio, como hab&#237;amos esbozado, el poder no es simplemente, desde la perspectiva foucaultiana, algo que se posea y que, m&#225;s espec&#237;ficamente, poseen las instituciones de la clase dirigente. De ser realmente as&#237;, &#8220;bastar&#237;a&#8221; con derribar todos los &#225;mbitos y estructuras que lo albergan, tal y como se entiende desde algunas lecturas marxistas y tal y como se entendi&#243;, o en todo caso se termin&#243; entendiendo, en la Uni&#243;n Sovi&#233;tica. La pregunta principal cambia en Foucault: de: &#8220;&#191;C&#243;mo quitarle el poder a sus poseedores?&#8221; pasa a: &#8220;&#191;Qu&#233; es el poder y, por tanto, qui&#233;n lo posee, d&#243;nde ir a reconfigurarlo? &#191;posee alguien el poder en forma fija?&#8221;. La complejizaci&#243;n de la pregunta lleva a nuevas sospechas. Quiz&#225; el poder no se posee, no se alberga, no es, en definitiva, algo tan sencillo de identificar y de ir a derribar. Porque el poder, siguiendo a Foucault, no existe como cosa- en- s&#237;, sino como relaci&#243;n. En t&#233;rminos filos&#243;ficos, podr&#237;a graficarse la diferencia de perspectivas entre Foucault y los marxistas diciendo que en Foucault el poder es relacional, no substancial. Foucault produce con esto un giro espectacular que implica dejar de ver el poder como un contenido en manos de la clase dirigente, para pasar a verlo como una forma, como un tipo de ejercicio. Este giro en la forma de concebir el poder acarrea una manera completamente distinta de pensar su boicot, porque ya no se pretender&#225; seguir el movimiento de derribar solamente las estructuras, sino que habr&#225; que comenzar a descifrar cu&#225;les son las formas en las que esta relaci&#243;n que es el poder se mueve, se ejerce, se manifiesta, funciona. Es decir: repensar el poder es inventar estrategias m&#225;s efectivas para luchar contra &#233;l. Foucault repiensa el poder en t&#233;rminos de microf&#237;sica, unos t&#233;rminos que vuelven m&#225;s sutil la propia pregunta por las relaciones de poder ya no solamente entre instituciones y sujeto, sino tambi&#233;n a nivel sujeto- sujeto. Ver el poder en t&#233;rminos de microf&#237;sica corta transversalmente las discusiones tradicionales entre, diremos globalmente, izquierda y derecha; cuestiona e incluso desarticula la eficiencia estrat&#233;gica del discurso de los marxistas tradicionales, y hace ver, por momentos, que parte del fracaso de la experiencia sovi&#233;tica se debi&#243; a la conservaci&#243;n, precisamente en t&#233;rminos de microf&#237;sica, de las relaciones de poder burguesas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Aqu&#237; podemos hacer entrar en Foucault una categor&#237;a inseparable del poder y vinculado con el abordaje microf&#237;sico del mismo: el saber. La relaci&#243;n que entrama a los sujetos a la estructura del poder, lo que hace que los individuos aprehendan y reproduzcan la dominaci&#243;n y su car&#225;cter de dominados, en casi todos los casos sin saberlo (incluso en casos en los que el propio marxismo est&#225; involucrado), es el conjunto y la configuraci&#243;n de saberes que legitiman cotidianamente cada una de las relaciones de poder en todos los niveles. Los saberes, a trav&#233;s de los discursos dominantes, configuran sutilmente y creciendo de manera exponencial y veloz, un gigantesco efecto de objetividad, de naturalidad, a trav&#233;s del cual se deslizan mecanismos represivos y tambi&#233;n que garantizan la vigencia del poder. De esta manera, se produce una relaci&#243;n entre poder y saber que consiste en que el primero se legitima por los discursos que configuran el saber mientras &#233;ste, con el mismo movimiento, va afianzando, invisibilizando, alejando los mecanismos de dominaci&#243;n de toda posibilidad de discusi&#243;n, va incluyendo los mecanismos de poder como presupuestos, va ubic&#225;ndolos poco a poco y cotidianamente en una dimensi&#243;n cada vez m&#225;s profunda en el seno de los sujetos y, por tanto, cada vez m&#225;s dif&#237;cil de percibir y por ello de cuestionar. En este sentido, las instituciones, el problema central del marxismo tradicional, son en Foucault s&#243;lo un productor, entre otros tantos, de discursos que constituyen al sujeto hasta hacerlo hablar en su dialecto, hasta poseerlo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El poder y el saber, como agentes uno del otro, se amalgaman no solo en un conjunto de instituciones sino que tejen un entramado hist&#243;rico y complejo que va desde los discursos hasta las pr&#225;cticas, desde las pr&#225;cticas hasta la realimentaci&#243;n de los discursos y de all&#237; corta transversalmente todo &#225;mbito, desde la cl&#237;nica psiqui&#225;trica hasta el sistema carcelario, desde los c&#243;digos familiares hasta el propio ejercicio del intelectual cr&#237;tico. Observar todo esto, hacer historias y genealog&#237;as de la legitimidad de los discursos m&#225;s aceptados por la sociedad, ha sido el trabajo de Foucault a lo largo de gran parte de su obra. Fundaba una episteme de la microf&#237;sica del poder, de la observaci&#243;n en lo cotidiano, en lo casi invisible, del funcionamiento del poder en tanto relaci&#243;n omnipresente, no residente en ning&#250;n lado espec&#237;fico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta apertura que Foucault propone al complejizar el concepto del poder, este enriquecimiento en la perspectiva tradicional (com&#250;nmente marxista) en la que se planteaba una relaci&#243;n de poder (en las instituciones) contra los sujetos sociales, m&#225;s esquem&#225;tica pero por ello m&#225;s enga&#241;osa y simplista, lo lleva tan lejos que, de pronto, se encuentra con que, por ejemplo, el intelectual de aspiraciones revolucionarias de Mayo del 68, esto es, el intelectual sartreano, tambi&#233;n ejerce el poder, y lo hace en los mismos t&#233;rminos, con la misma forma con que Foucault mismo analiza la relaci&#243;n de poder en su Microf&#237;sica del poder.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Volvamos a lo que l&#237;neas atr&#225;s hab&#237;amos sugerido como forma de leer los t&#233;rminos de Foucault: el dejar de ver al poder como contenido espec&#237;fico de una clase dirigente para pasar a verlo como una forma, como un ejercicio, un tipo de relaci&#243;n m&#225;s all&#225; de todo contenido, como un ente de lectura obligadamente microf&#237;sica. Si el poder, en t&#233;rminos filos&#243;ficos, no tiene en Foucault una substancia, si es entonces una cuesti&#243;n relacional (poder- saber, por ejemplo), entonces la perspectiva marxista vigente por esos momentos iba a ser observada por &#233;l como un reduccionismo sobre la categor&#237;a de poder, m&#225;s espec&#237;ficamente, una falaz operaci&#243;n por parte de los intelectuales marxistas respecto de la categor&#237;a de ideolog&#237;a. Falaz, porque la ideolog&#237;a, en tanto falsa conciencia, opone dos discursos, dos contenidos: el de una falsa conciencia (que tienen tanto la burgues&#237;a como el proletariado en tanto determinados por la base material y en segunda instancia por la superestructura) y el de una conciencia verdadera (que viene a revelar la revoluci&#243;n en la base material y, como por decantaci&#243;n, en la superestructura). Oposici&#243;n demasiado simplista desde el momento en el que se piensa en un contenido al que hay que reemplazar, tanto en la base (dominaci&#243;n de clase en el sistema burgu&#233;s- fin de dominaci&#243;n de clase en el sistema comunista) como en la superestructura (falsa conciencia- conciencia verdadera). Si los te&#243;ricos del marxismo piensan, desde la perspectiva foucaultiana, en contenidos que hay que reemplazar, se pierden en gran medida de reparar en que, en lo concreto de estas tentativas, las formas revolucionarias pueden caer, como cayeron en la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, en una reproducci&#243;n de las relaciones de poder del sistema contra el que luchaban. La relaci&#243;n discrepante entre los marxistas de Mayo y Foucault se podr&#237;a pensar parecida a la relaci&#243;n discrepante entre las cl&#225;sicas categor&#237;as literarias de forma y contenido.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En su art&#237;culo Lo que digo y lo que dicen que digo, estas cuestiones aparecen bastante claras:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#8220;En mis escritos yo planteaba una cuesti&#243;n: las relaciones de poder, &#191;no representan quiz&#225;, respecto, por ejemplo, a las relaciones de producci&#243;n, un nivel de realidad al mismo tiempo complejo y relativamente (aunque s&#243;lo relativamente) independiente? Y es cierto: esta pregunta se la formulaba yo al marxismo, del mismo modo que lo hac&#237;a con otras concepciones de la historia y de la pol&#237;tica. En otros t&#233;rminos: avanzaba la hip&#243;tesis de la especificidad de las relaciones de poder, de su espesor, inercia, viscosidad, desarrollo e inventiva propios, y afirmaba que era necesario analizar todas estas caracter&#237;sticas. Es decir, simplemente dec&#237;a lo siguiente: quiz&#225;s las cosas no son tan simples como habitualmente se cree. Y para decirlo, me basaba simult&#225;neamente en un an&#225;lisis y en una experiencia. La experiencia es la de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica. Y tambi&#233;n la de los partidos comunistas en general, porque 60 o 70 a&#241;os de experiencia contempor&#225;nea nos han ense&#241;ado que la idea de la conquista del Estado, de la extinci&#243;n del Estado, del centralismo democr&#225;tico, etc., s&#243;lo son f&#243;rmulas demasiado esquem&#225;ticas, incapaces de dar realmente cuenta de lo que sucede al nivel del poder.&#8221; (FOUCAULT) He aqu&#237; los peligros, desde Foucault, de concebir al poder como un contenido y no como una relaci&#243;n: que, al reemplazar contenidos, se conserva la relaci&#243;n, que es nada menos que la especificidad del poder. Los objetivos marxistas podr&#237;an ser le&#237;dos, entonces, como algo hasta cierto punto necesario pero insuficiente. En ocasiones se advierte en el discurso foucaultiano, como se ver&#225; en las citas subsiguientes, una necesidad de la episteme marxista y una posible complementariedad de tal episteme. Pero por otros, sin embargo, Foucault parece no tener otra opci&#243;n m&#225;s que desarticular el discurso marxista en boga, que insiste en ubicar al poder en determinados lugares espec&#237;ficos y amenaza con equivocarse una y otra vez en la praxis. Pero no dejemos de citar al propio Foucault, que siempre es m&#225;s claro:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#8220;Si bien la teor&#237;a y la historia econ&#243;mica proveen de buenos instrumentos para las relaciones de producci&#243;n, (&#8230;) no sucede lo mismo en el caso de las relaciones de poder. Tradicionalmente, se ha recurrido a formas de pensar en el poder basadas en modelos legales, esto es: &#191;qu&#233; legitima el poder? O se ha recurrido a pensar el poder basadas en modelos institucionales, esto es: qu&#233; es el Estado?&#8221; (FOUCAULT) dice en El Sujeto y el poder; y respecto de su inclinaci&#243;n al c&#243;mo del poder antes que al qu&#233;, a su inclinaci&#243;n formal, relacional, en el abordaje del poder, dice m&#225;s adelante: &#8220;Para concluir, el objetivo principal de estas luchas no es atacar tanto tal o cual instituci&#243;n de poder, grupo, elite, clase, sino m&#225;s bien a una t&#233;cnica, a una forma de poder&#8221;; en M&#225;s all&#225; del bien y del mal, perteneciente a la revista Actuel, 1971 (&#191;C&#211;MO PORONGU&#205;N SE FICHA ESTO DE LA MICROF&#205;SICA DEL PODER?), respecto del car&#225;cter complementario, no simplemente antag&#243;nico, de la perspectiva foucaultiana al marxismo: &#8220;Para simplificar, el humanismo consiste en querer cambiar el sistema ideol&#243;gico sin tocar la instituci&#243;n; el reformismo en querer tocar la instituci&#243;n sin cambiar el sistema ideol&#243;gico: la acci&#243;n revolucionaria se define por el contrario como una conmoci&#243;n simult&#225;nea de la conciencia y de la instituci&#243;n&#8221; (FOUCAULT, 1971); y, ya cerrando todos los formatos en cuanto refiere al poder, en Poder y cuerpo: &#8220;No pretendo en absoluto negar la importancia del aparato de Estado, pero me parece que entre las condiciones que deben reunirse para no repetir la experiencia sovi&#233;tica, para que no encalle el proceso revolucionario, una de las primeras cosas que deben comprenderse es que el poder no est&#225; localizado en el aparato de Estado, y que nada cambiar&#225; a la sociedad si no se transforman los mecanismos de poder que funcionan fuera de los aparatos de Estado, por debajo de ellos, a su lado, de una manera mucho m&#225;s minuciosa, cotidiana&#8221; (FOUCAULT, 1975). Ya nos hemos preguntado hasta qu&#233; punto complementa Foucault al marxismo y hasta qu&#233; punto lo desarticula por completo. En las p&#225;ginas siguientes comenzaremos a abordar este problema.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Un cambio de perspectiva respecto de la noci&#243;n del poder conlleva, entre otras consecuencias, la de reformularse el papel del intelectual tradicional que Sartre, desde hac&#237;a dos d&#233;cadas, ven&#237;a trazando. Si para Sartre el rol del intelectual era contribuir a la conscientizaci&#243;n del proletariado presuponi&#233;ndose un poseedor de la conciencia verdadera, Foucault, al otro lado de la barricada, ver&#225; a un Sartre con un meg&#225;fono y ejerciendo el poder en forma tradicional.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;3. Construcci&#243;n foucaultiana del intelectual&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si desde Foucault pudi&#233;ramos inferir que el poder es relacional, no substancial, esto es, si el poder no es una cosa en s&#237;, sino un ejercicio complejo, entonces nadie que no haya reparado en esto podr&#225; socavar las bases del mismo poder al que quiere derribar. Simplemente, y esta es la principal objeci&#243;n al marxismo tradicional, cambiar&#225; superficialmente el contenido ideol&#243;gico (lo que Foucault, seg&#250;n una de las citas del apartado anterior, llama humanismo) y aparentar&#225; derribar las viejas instituciones, pero construir&#225; unas iguales aunque refuncionalizadas. Podr&#237;amos decir, entonces, que Foucault es esc&#233;ptico respecto de una categor&#237;a que varios cr&#237;ticos marxistas (entre ellos, marcadamente Bertolt Brecht) han utilizado: la de refuncionalizaci&#243;n. En Foucault, contrariamente a lo que sostienen los marxistas que protagonizaron la historia sovi&#233;tica, refuncionalizar, vale decir, creer que un dispositivo de poder burgu&#233;s puede ser utilizado con fines revolucionarios, es ya estar atrapado en el sistema contra el que se est&#225;, porque cambiar&#225;n los colores del tipo de relaci&#243;n de poder, pero no su configuraci&#243;n en s&#237;, y en este punto, por ejemplo, estaremos frente al origen hist&#243;rico del fracaso sovi&#233;tico: haber pensado un comunismo con los dispositivos de poder burgueses, que en rigor, y por esa falencia estrat&#233;gica, nunca flaquearon: &#8220;Si usted quiere que en lugar de la instituci&#243;n oficial exista otra instituci&#243;n que pueda desempa&#241;ar las mismas funciones, mejor y de otro modo, usted ya est&#225; cogido en la estructura dominante&#8221; (FOUCAULT, 1971: M&#193;S ALL&#193; DEL BIEN Y DEL MAL).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Lo que Foucault tiene para decir, entonces, del intelectual de corte marxista, tiene su base en la forma relacional en la que piensa el poder. Cuando Sartre hable, entonces, de que la funci&#243;n del intelectual propiamente dicho debe ser la de contribuir al cambio de consciencias en las masas, Foucault comenzar&#225; a sospechar de la combinaci&#243;n de ideolog&#237;a, consciencia verdadera y mediaci&#243;n del intelectual entre ambas. La pregunta de Foucault ser&#225;: &#191;El intelectual debe cumplir una funci&#243;n prof&#233;tica? En otras palabras: &#191;el intelectual debe decir qu&#233; hay que hacer y qu&#233; no, como exige Sartre? &#191;debe ser un portavoz de aquellos que a&#250;n no tienen el poder? Desde Foucault se hace tangible otra sospecha: que Sartre presupone, impl&#237;citamente, una jerarqu&#237;a de conciencias que va del m&#225;s consciente al menos consciente. Si el menos consciente es el proletariado, el m&#225;s consciente es el t&#233;cnico del saber pr&#225;ctico en v&#237;as de su devenir intelectual, en tanto fue formado por la clase dirigente y comienza a percibir la objetividad de las contradicciones del sistema enraizadas en &#233;l mismo como poseedor de un saber universal pero de aplicaci&#243;n elitista [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb6-2&quot; name=&quot;nh6-2&quot; id=&quot;nh6-2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[2] En esta jerarquizaci&#243;n, quiz&#225;s el t&#233;rmino medio lo constituya una franja (...)' &gt;2&lt;/a&gt;]. Lo importante de todo esto es que Sartre ve al intelectual, exiliado (en t&#233;rminos de Edward Said) de su funcionalidad org&#225;nica a las clases dirigentes, en una escala jer&#225;rquica superior en consciencia respecto de los dem&#225;s. Como tal, tiene (y se ve en) una obligaci&#243;n: conducir a los otros hacia su estad&#237;o de consciencia verdadera, elevar toda falsa consciencia a su lugar privilegiado en tanto consciente. El intelectual es construido por Sartre, visto desde Foucault, como un verdadero profeta, como un pastor de reba&#241;o. El intelectual sartreano desde Foucault, es demasiado aur&#225;tico, en los t&#233;rminos en los que Walter Benjamin relaciona la experiencia aur&#225;tica con un embelesamiento acr&#237;tico de parte del sujeto hacia el objeto. Ese intelectual tiene algo que la recepci&#243;n no tiene, es una figura que solo sale a las calles con barricadas para decir la verdad objetiva (de tal o cual marxismo), mucho se parece a un ser m&#237;tico, demasiadas cosas penden y dependen de lo que sale de su meg&#225;fono. Por eso, lo que en realidad hace es, dir&#237;a Foucault, en el mejor de los casos, una operaci&#243;n discursiva como &#233;sta: &#8220;no elijan su vieja verdad: elijan esta otra, porque es m&#225;s verdad que la que tienen&#8221;. En el propio inicio de esta frase, en el &#8220;no elijan&#8221;, comienza a reproducirse la relaci&#243;n de poder tradicional. Y es esto, la forma de la relaci&#243;n de poder, lo que Foucault advierte.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pero, como el intelectual sartreano es, seg&#250;n se sospecha, alguien superior en t&#233;rminos de consciencia respecto de los otros, no solamente sabe qu&#233; hay que hacer, sino que tambi&#233;n puede sintetizar cu&#225;les son las necesidades de la masa a&#250;n no del todo consciente a la que representa. Pretende conocer sus intereses, o mejor, conoce los intereses que, cuando cobren consciencia verdadera, tendr&#225;n. En este estricto sentido es profeta. Con lo cual, adem&#225;s de decirles: &#8220;no elijan esta verdad: elijan esta otra, porque es m&#225;s verdad que la que tienen&#8221;, les dice tambi&#233;n a veces: &#8220;Sus necesidades son estas y aquellas, seg&#250;n sabr&#225;n alg&#250;n d&#237;a&#8221;. El intelectual sartreano es un portavoz de aquellos a los que representa o cree representar. Porta- voz, las voces de todos est&#225;n en su meg&#225;fono. Foucault se preguntar&#225;: &#191;es que el intelectual es tan universal que por el solo hecho de haber sido un t&#233;cnico del saber pr&#225;ctico puede ahora convertirse en profeta y portavoz de las masas? &#191;No se dedicaba a algo antes, algo que lo hac&#237;a t&#233;cnico, algo de lo que realmente sab&#237;a, es decir: un campo espec&#237;fico que realmente podr&#237;a comenzar a revolucionar? (&#191;No est&#225; improvisando con ese meg&#225;fono?)&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Saben claramente, perfectamente, mucho mejor que ellos; y lo afirman extremadamente bien&lt;/i&gt;. Pero existe un sistema de poder que obstaculiza, que prohibe, que invalida ese discurso y ese saber. Poder que no est&#225; Por lo tanto, las preguntas imaginarias de Foucault sugieren los peligros del modelo del intelectual universal, en la medida en que reproduce el tipo de relaci&#243;n de poder que desear&#237;a rechazar, en la medida en que es adem&#225;s demasiado aur&#225;tico, demasiado confiable. En una clar&#237;sima alusi&#243;n a Sartre, Foucault rechaza, junto con Gilles Deleuze, esta jerarquizaci&#243;n sartreano- marxista ya sugerida l&#237;neas arriba y seg&#250;n la cual las masas conforman el grupo social menos consciente de todos: &#8220;Ahora bien, lo que los intelectuales han descubierto despu&#233;s de la avalancha reciente, es que las masas no tienen necesidad de ellos para saber; solamente en las instancias superiores de la censura, sino que se hunde m&#225;s profundamente, m&#225;s sutilmente en toda la malla de la sociedad. Ellos mismos, intelectuales, forman parte de ese sistema de poder, la idea de que son los agentes de la &#8220;conciencia&#8221; y del discurso pertenece a este sistema. El papel del intelectual no es el de situarse &#8220;un poco en avance o un poco al margen&#8221; para decir la muda verdad de todos; es ante todo luchar contra las formas de poder all&#237; donde &#233;ste es a la vez el objeto y el instrumento: en el orden del &#8220;saber&#8221;, de la &#8220;verdad&#8221;, de la &#8220;conciencia&#8221;, del &#8220;discurso&#8221; &#8221; (FOUCAULT- DELEUZE, 1972). He aqu&#237;, manifestado claramente, el reparo de Foucault y Deleuze al marxismo y al modelo sartreano de intelectual: las relaciones de poder siguen estando all&#237; donde los marxistas tradicionales a&#250;n no pueden verlas. El propio intelectual sartreano- marxista, desde Foucault y Deleuze, es un modelo de aquel poder al que todav&#237;a no se est&#225; combatiendo, mientras siga siendo un portavoz, un profeta, agente de la conciencia de los oprimidos. Y se sugiere, tambi&#233;n, el error estrat&#233;gico sartreano (y marxista en general) de no aprovechar, por su propia condici&#243;n de intelectual devenida obst&#225;culo, el saber pr&#225;ctico que portaba y comenzar a romper desde all&#237;, epistemol&#243;gicamente, d&#237;a a d&#237;a, los saberes espec&#237;ficos que son los que realmente entraman de manera compleja el poder: &#8220;Durante mucho tiempo, el intelectual llamado &#8220;de izquierdas&#8221; ha tomado la palabra y se ha visto reconocer el derecho de hablar en tanto que maestro de la verdad y de la justicia. Se le escuchaba, o &#233;l pretend&#237;a hacerse escuchar como representante universal. Ser intelectual, era ser un poco la conciencia de todos. Pienso que se encontraba aqu&#237; una idea tomada del marxismo, y de un marxismo ins&#237;pido: del mismo modo que el proletariado, por la necesidad de su posici&#243;n hist&#243;rica, es portador de lo universal (pero portador inmediato, no reflexivo, poco consciente de s&#237; mismo), el intelectual, por su elecci&#243;n moral, te&#243;rica y pol&#237;tica, quiere ser portador de esta universalidad, pero en su forma consciente y elaborada. El intelectual ser&#237;a la figura clara e individual de universalidad de la que el proletariado ser&#237;a la forma sombr&#237;a y colectiva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hace ya bastantes a&#241;os que no se le pide al intelectual que juegue este papel. Un nuevo modo de &#8220;ligaz&#243;n entre la teor&#237;a y la pr&#225;ctica&#8221; se ha constituido. Los intelectuales se han habituado a trabajar no lo &#8220;universal&#8221;, lo &#8220;ejemplar&#8221;, lo &#8220;justo- y- verdadero- para- todos&#8221;, sino sectores espec&#237;ficos, puntos precisos en los que los situaban sus condiciones de trabajo, o sus condiciones de vida (la vivienda, el hospital, el manicomio, el laboratorio, la universidad, las relaciones familiares o sexuales). Han adquirido as&#237; una consciencia mucho m&#225;s inmediata y concreta de las luchas. Y han encontrado problemas que eran inmediatos, &#8220;no universales&#8221;, diferentes con frecuencia de los del proletariado y de las masas. Y entre tanto se han acercado, creo, por dos razones: porque se tratan de luchas reales, materiales, cotidianas, y porque encontraban con frecuencia, pero bajo una forma distinta, al mismo adversario que el proletariado, el campesinado o las masas (las multinacionales, el aparato judicial y policial, la especulaci&#243;n inmobiliaria, etc.); es lo que llamar&#233; intelectual &#8220;espec&#237;fico&#8221; por oposici&#243;n al intelectual &#8220;universal&#8221; &#8221; (FOUCAULT, VERDAD Y PODER). Edward Said, para incluir otra voz en esta lectura comparativa entre el intelectual sartreano y el foucaultiano, observa de acuerdo con lo que se ha venido diciendo: &#8220;&#8230;el fil&#243;sofo franc&#233;s Michel Foucault ha dicho que el llamado intelectual universal &#8211;probablemente estaba pensando en Jean- Paul Sartre- ha sido sustituido por el intelectual &#8220;espec&#237;fico&#8221;, que trabajando en una disciplina determinada es capaz de utilizar su competencia en cualquier otro campo.&#8221; (SAID, 1994). Es decir, por un lado, no alcanza con abandonar su especialidad para tomar el meg&#225;fono, pero por otro, tampoco basta con refuncionalizar su saber espec&#237;fico, sino que hay que reconfigurar de ra&#237;z las orientaciones epist&#233;micas, hacerles su genealog&#237;a para desnudar sus rumbos y virar en pos de la construcci&#243;n de nuevas formas de saber, deshacer la complicidad, tal y como desde Foucault se la conoce, del saber con el poder. Cuando Foucault dice, en M&#225;s all&#225; del bien y del mal, revista Actuel, muy posiblemente objetando a Sartre: &#8220;No bastar&#237;a suprimir o transformar la universidad, es pues necesario atacar tambi&#233;n otras represiones&#8221; (FOUCAULT, 1971); o cuando, m&#225;s adelante, dice: &#8220;debemos estar presentes en todos los frentes, universidades, prisiones, psiquiatr&#237;as, no al mismo tiempo &#8211;nuestras fuerzas no son suficientes- sino sucesivamente. Se pega, se golpea contra los obst&#225;culos m&#225;s s&#243;lidos; el sistema se resquebraja en otra parte, se insiste, se cree haber ganado y la instituci&#243;n se reconstruye m&#225;s lejos, se comienza de nuevo. Es una larga lucha, repetida, incoherente en apariencia: el sistema cuestionado le da su unidad, as&#237; como el poder que se ejerce a trav&#233;s de &#233;l&#8221; (FOUCAULT, 1971), est&#225; demarcando tres aspectos del papel del intelectual: en primer lugar, una lucha desde todos los frentes que existen en el seno del propio sistema; en todo caso, la universalidad sartreana tendr&#237;a, vi&#233;ndola desde Foucault, pretensiones siderales en la medida en que ansiar&#237;a habitar esa totalidad que Foucault ve como un entramado en expansi&#243;n permanente, habitado por especificidades de distintos campos; la figura sartreana se torna, desde Foucault, aur&#225;tica de acuerdo con la posici&#243;n en la que presupone al intelectual, poseedor de La Conciencia; esa posici&#243;n es, visto con perspectiva foucaultiana, peligrosa en tanto reproductora de la relaci&#243;n de poder establecido y, adem&#225;s, poco estrat&#233;gica en tanto abandona el campo de sus saberes espec&#237;ficos para tomar el meg&#225;fono. En segundo lugar, una reformulaci&#243;n de la distinci&#243;n que por ese entonces sol&#237;an hacer algunos marxistas entre teor&#237;a y praxis, reformulaci&#243;n que se basa en considerar a la teor&#237;a como praxis, en la medida en que, si el poder configura al saber y &#233;ste construye los presupuestos del poder, entonces el intelectual foucaultiano, al revolucionar desde su propia disciplina espec&#237;fica la misma disciplina y por ello los saberes dominantes que entraman la sociedad, est&#225;, al mismo tiempo que teorizando (y causa de ello), ejerciendo su praxis [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb6-3&quot; name=&quot;nh6-3&quot; id=&quot;nh6-3&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[3] Algo similar a esta &#250;ltima consideraci&#243;n estar&#225; en Theodor W. Adorno (...)' &gt;3&lt;/a&gt;]. As&#237;, retomando, deber&#237;a entenderse al menos uno de los puntos que une a Foucault con Gilles Deleuze y el sentido del di&#225;logo que mantuvieron ambos para la revista L`Arc en 1972 reunido tambi&#233;n en el volumen de Microf&#237;sica del poder: &#8220;(&#8230;) la teor&#237;a no expresa, no traduce, no aplica una pr&#225;ctica; es una pr&#225;ctica.&#8221; (FOUCAULT- DELEUZE, 1972). Finalmente, Foucault pretende dentro de la revoluci&#243;n epist&#233;mica en el saber espec&#237;fico del intelectual no el cl&#225;sico ejercicio marxista de hablar por los que carecen de consciencia o no pueden hablar, sino m&#225;s bien un trabajo que se desprende de la conclusi&#243;n foucaultiana de que las masas son conscientes de aquello de lo que los marxistas las quieren conscientizar, y que por otro lado pueden expresar perfectamente aquello que los intelectuales portavoces creen que no pueden expresar: incluir, en las propias disciplinas espec&#237;ficas, los discursos que por la propia estructura del poder- saber est&#225; prohibido incluir, hacer confrontar los archivos de quienes diagnostican con los discursos de los diagnosticados; hacer, en fin, la genealog&#237;a de las disciplinas espec&#237;ficas, esto es, la historia de la forma en que se fueron constituyendo como saberes al servicio de la conservaci&#243;n sutil y capilar del poder. Veamos este fragmento del di&#225;logo entre Foucault y Deleuze: &#8220;G..D: (&#8230;) A mi juicio usted ha sido el primero en ense&#241;arnos algo fundamental, a la vez en sus libros y en un terreno pr&#225;ctico [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb6-4&quot; name=&quot;nh6-4&quot; id=&quot;nh6-4&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[4] Supongo que, luego de todo lo dicho, esta distinci&#243;n se le habr&#225; escapado (...)' &gt;4&lt;/a&gt;]: la indignidad de hablar por los otros. Quiero decir; la representaci&#243;n provoca risa; se dec&#237;a que hab&#237;a terminado pero no se sacaba la consecuencia de esta reconversi&#243;n &#8220;te&#243;rica&#8221; &#8211;a saber, que la teor&#237;a exig&#237;a que las personas concernidas hablasen al fin pr&#225;cticamente por su cuenta.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;M.F: Y cuando los prisioneros se pusieron a hablar, ten&#237;an una teor&#237;a de la prisi&#243;n, de la penalidad, de la justicia. Esta especie de discurso contra el poder, este contradiscurso mantenido por los prisioneros o por aquellos a quienes se llama delincuentes es en realidad lo importante, y no una teor&#237;a sobre la delincuencia&#8221; (FOUCAULT- DELEUZE, 1972).&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;4.-Dos conclusiones y una impresi&#243;n sobre la objeci&#243;n foucaultiana&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es de notar c&#243;mo las conclusiones de Sartre y de Foucault sobre la experiencia del 68 son completamente opuestas. Citar&#233; un fragmento de mi propio trabajo de tesis, que me sirviera de prototipo para la presentaci&#243;n del presente trabajo: &#8220;Sartre dice: &#8220;Nada mejor que denunciar la guerra de Vietnam para los profesores de la Universidad norteamericana. Pero esa denuncia es poca cosa (ineficacia relativa) despu&#233;s de los trabajos que algunos de ellos efect&#250;an, en los laboratorios puestos a su disposici&#243;n, para dar nuevas armas al ej&#233;rcito de los Estados Unidos. (SARTRE, 1970)&#8221;. Con todo esto no sostiene Sartre sino que, y en esto mucho tuvo que ver el Mayo franc&#233;s de 1968, la figura del intelectual cl&#225;sico no contenta o no deber&#237;a contentar llanamente al t&#233;cnico del saber pr&#225;ctico devenido intelectual. Es de suponerse que ese intelectual siga siendo org&#225;nico mientras no pliegue radicalmente su existencia real y sus saberes (ahora &#8220;hurtados&#8221; a la clase dirigente) a las clases oprimidas.&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A Sartre no le alcanza con el trabajo sobre los textos: para &#233;l, eso contribuye a la representaci&#243;n &#8220;cerebral&#8221;, esto es, relativamente ineficaz, del intelectual. Mayo de 1968 le dio esta lecci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A Foucault, Mayo del 68 le deja muy otra lecci&#243;n: &#8220;No se ve de qu&#233; lado &#8211;a derecha o a izquierda- habr&#237;a podido ser planteado este problema del poder. A la derecha, no se planteaba m&#225;s que en t&#233;rminos de constituci&#243;n, de soberan&#237;a, etc., por lo tanto en t&#233;rminos jur&#237;dicos. Del lado marxista, en t&#233;rminos de aparato de Estado. La manera como se ejerc&#237;a el poder concretamente y en detalle, con toda su especificidad, sus t&#233;cnicas y sus t&#225;cticas, no se planteaba; uno se contentaba con denunciarlo en el &#8220;otro&#8221;, en el adversario, de un modo a la vez pol&#233;mico y global: el poder en el socialismo sovi&#233;tico era llamado por sus adversarios totalitarismo; y en el capitalismo occidental era denunciado por los marxistas como dominaci&#243;n de clase, pero la mec&#225;nica del poder jam&#225;s era analizada. S&#243;lo se ha podido comenzar a realizar este trabajo despu&#233;s del 68, es decir a partir de luchas cotidianas y realizadas por la base, con aquellos que ten&#237;an que enfrentarse en los eslabones m&#225;s finos de la red del poder.&#8221; (FOUCAULT, VERDAD Y PODER). Esas &#8220;luchas cotidianas&#8221;, aquellos que deb&#237;an enfrentarse en los eslabones &#8220;m&#225;s finos de la red del poder&#8221; no son sino, entre otros, los intelectuales &#8220;espec&#237;ficos&#8221; de Foucault. Desde su perspectiva, Mayo del 68 sirvi&#243; para que el intelectual se convirtiera definitivamente en &#8220;espec&#237;fico&#8221;. Para Sartre, en cambio, el mismo Mayo sirvi&#243; para que el intelectual se salga de su especificidad- organicidad y contribuya a la barricada.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Nos hemos basado, al comienzo de esta secci&#243;n sobre Foucault, el esquema de Nicol&#225;s Casullo para abarcar los sesenta a partir de tres ejes de los cuales atendimos dos. En el primero de ellos incluimos a Sartre, y en el segundo, a Foucault. Ambos, probablemente, signados por el 68 como franceses y como intelectuales (cada uno, claro est&#225;, desde su propia construcci&#243;n del intelectual). Si bien esos ejes de lectura de los sesenta son simult&#225;neos y se entrecruzan, no es tan f&#225;cil determinar con seguridad si lo que Foucault y Sartre pretenden del intelectual es conciliable. Cada vez que Foucault habla de atender a las formas de la relaci&#243;n de poder, est&#225; objetando al intelectual sartreano. No obstante ello, una fotograf&#237;a junto con Sartre en Mayo de 1968, o la fotograf&#237;a cuyo ep&#237;grafe fue citado al comienzo del Apartado I de esta Secci&#243;n, relativiza sus propias palabras. Cada vez que, por su parte, Sartre menciona que el t&#233;cnico del saber pr&#225;ctico debe tender a renunciar a su viejo lugar estructural como c&#243;mplice de la clase dirigente para convertirse en intelectual, est&#225; impugnando la figura del intelectual espec&#237;fico. Podr&#237;amos arriesgar, y no ser&#237;a poca cosa, que tanto la construcci&#243;n sartreana del intelectual como la foucaultiana, al tener como momento de s&#237;ntesis un objetivo com&#250;n que involucra el fin de la relaci&#243;n de poder existente, ser&#237;an lecturas antag&#243;nicas pero dentro de lo que Sartre llama, en Alrededor del 68, un acuerdo dial&#233;ctico: &#8220;&#8230;los intelectuales deben intentar establecer, mantener o restablecer una unidad antag&#243;nica entre ellos, es decir, un acuerdo dial&#233;ctico afirmando que las contradicciones son necesidades y que la superaci&#243;n unitaria de los contrarios siempre es posible, que no se trata entonces de querer llevar obstinadamente al otro hacia su propio punto de vista, sino crear por una comprensi&#243;n profundizada de ambas tesis, las condiciones de posibilidad para la superaci&#243;n de una y otra.&#8221; (SARTRE, 1965). Es decir, uno o dos pasos m&#225;s arriba de estas diferencias entre Foucault y Sartre sobre la construcci&#243;n del intelectual, podr&#237;amos inscribirlos, desde una lectura general y abarcadora, con diferencias y por ellas, dentro del marco de esa d&#233;cada como una d&#233;cada esencialmente contestataria, revolucionaria. No se busca, con esta segunda conclusi&#243;n, homogeneizar dos posiciones que son m&#225;s opuestas que conciliables (tampoco funciona as&#237; la propia dial&#233;ctica), sino enmarcarlas en una d&#233;cada de b&#250;squedas afines (las fotograf&#237;as de Sartre con Foucault trabajando juntos no est&#225;n trucadas) aunque las posturas fueran, como efectivamente lo son, dis&#237;miles.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No obstante todo esto, debe existir alguna raz&#243;n para que nuestra percepci&#243;n, que suele ser bastante aut&#243;noma, suela considerar a Foucault posterior a Sartre aunque haya muerto con s&#243;lo cuatro a&#241;os de diferencia respecto de &#233;l y m&#225;s all&#225; de que haya nacido veinti&#250;n a&#241;os despu&#233;s que Sartre. Esta raz&#243;n debe tener que ver, intuyo, con la sensaci&#243;n de que la construcci&#243;n foucaultiana supera, deja atr&#225;s, a la sartreana. Quiz&#225; porque un intelectual sartreano va siendo cada vez m&#225;s anacr&#243;nico y quijotesco a medida que pasan los a&#241;os; quiz&#225; porque los propios escritos sartreanos sobre el compromiso fueron tan din&#225;micos y cambiantes, que nos da la sensaci&#243;n de que la lucidez de Sartre, una vez agotadas las posibilidades del intelectual- vocero, se hubiera plegado al modelo foucaultiano como se pleg&#243; al marxista en tiempos del Sartre burgu&#233;s; quiz&#225;s por lo inobjetable de la prosa foucaultiana, clara y minuciosa, que deja frases como: &#8220;La figura en la que se concentran las funciones y los prestigios de este nuevo intelectual, no es ya la del &#8220;escritor genial&#8221;, no es la del &#8220;sabio absoluto&#8221;, no es aquel que lleva sobre s&#237; mismo los valores de todos, se opone al soberano o a los gobernantes injustos, y hace o&#237;r su grito hasta en la inmortalidad; es aquel que posee con algunos otros, al servicio del Estado o contra &#233;l, poderes que pueden favorecer o matar definitivamente la vida. No es ya el cantor de la eternidad, sino el estratega de la vida y de la muerte. Vivimos actualmente la desaparici&#243;n del &#8220;gran escritor&#8221; &#8221; (FOUCAULT, VERDAD Y PODER).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desde Foucault, la d&#233;cada del setenta, concretamente los tiempos posteriores al 68, son entonces los de la muerte del &#8220;gran escritor&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Foucault mata a Sartre ya en los setenta, por eso parece &#233;l mucho m&#225;s posterior respecto de Sartre de lo que en realidad es.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh6-1&quot; name=&quot;nb6-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 6-1&quot;&gt;1&lt;/a&gt;] Fotograf&#237;a recabada de la revista magaz&#237;n literario n&#186; 0, junio de 1997, Buenos Aires.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh6-2&quot; name=&quot;nb6-2&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 6-2&quot;&gt;2&lt;/a&gt;] En esta jerarquizaci&#243;n, quiz&#225;s el t&#233;rmino medio lo constituya una franja de hombres de la clase media que est&#225;n a caballo entre el no ser conscientes y el no querer serlo, actuando de mala fe.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh6-3&quot; name=&quot;nb6-3&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 6-3&quot;&gt;3&lt;/a&gt;] Algo similar a esta &#250;ltima consideraci&#243;n estar&#225; en Theodor W. Adorno desde sus consideraciones est&#233;ticas, seg&#250;n se detallar&#225; en la Segunda Objeci&#243;n a la teor&#237;a sartreana del compromiso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh6-4&quot; name=&quot;nb6-4&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 6-4&quot;&gt;4&lt;/a&gt;] Supongo que, luego de todo lo dicho, esta distinci&#243;n se le habr&#225; escapado a Deleuze en un descuido conceptual originado por las condiciones de la oralidad, que atentan contra una minuciosidad que s&#237; puede conducirse con coherencia en un trabajo escrito.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Cinismos.</title>
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		<dc:creator>Carlos Ignacio Soto Olhab&#233;</dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique32">Michel Onfray</category>


		<description>Michel Onfray es un importante fil&#243;sofo y ensayista poco conocido en Chile. Naci&#243; en Argentan, Francia, el 1 de enero del a&#241;o 1959. Actualmente, es ya autor de numerosas obras, un escritor jovial y prol&#237;fico de cuarenta y siete a&#241;os, cuyos libros fueron y siguen siendo traducidos a diversos idiomas, adem&#225;s de ser muy le&#237;dos y comentados. &lt;br /&gt;Doctor en filosof&#237;a, ense&#241;&#243; esta materia en el Lyc&#233;e de Caen (una escuela t&#233;cnica de provincia) desde 1983 al 2002. Sin embargo, de acuerdo a su experiencia, la (...)


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&lt;a href="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique32" rel="directory"&gt;Michel Onfray&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Michel Onfray es un importante fil&#243;sofo y ensayista poco conocido en Chile. Naci&#243; en Argentan, Francia, el 1 de enero del a&#241;o 1959. Actualmente, es ya autor de numerosas obras, un escritor jovial y prol&#237;fico de cuarenta y siete a&#241;os, cuyos libros fueron y siguen siendo traducidos a diversos idiomas, adem&#225;s de ser muy le&#237;dos y comentados.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Doctor en filosof&#237;a, ense&#241;&#243; esta materia en el Lyc&#233;e de Caen (una escuela t&#233;cnica de provincia) desde 1983 al 2002. Sin embargo, de acuerdo a su experiencia, la educaci&#243;n francesa, en general, ense&#241;aba entonces s&#243;lo la historia oficial de la filosof&#237;a y, de hecho, no a filosofar.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En consecuencia, decide dimitir en el a&#241;o 2002 y crea luego la Universidad Popular de Caen (escuela transdisciplinaria abierta a un p&#250;blico heterog&#233;neo y a temas interesantes y usualmente olvidados), posteriormente escribe en 2004 su respectivo manifiesto (Communaut&#233; philosophique) para su difusi&#243;n, el que contribuy&#243; al pronto &#233;xito del proyecto. &#201;l considera, en efecto, que no hay filosof&#237;a sin psicoan&#225;lisis ni sociolog&#237;a, sin cr&#237;tica pol&#237;tica o art&#237;stica ni ciencias. Un fil&#243;sofo -seg&#250;n &#233;l- ha de pensar en funci&#243;n de las diversas herramientas de que se dispone; si no, piensa en abstracto, fuera de la realidad. Sus escritos celebran sobre todo la est&#233;tica, la libertad, el hedonismo, la sensualidad, lo l&#250;dico y la figura del fil&#243;sofo-artista, quien propone especialmente un modo de vivir (exhortando a otras singularidades a llevar a cabo libremente su desarrollo). Intenta adem&#225;s entroncar con la tradici&#243;n de los antiguos fil&#243;sofos c&#237;nicos y epic&#250;reos, asociando filosof&#237;a y arte de vivir.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Cinismos es su tercer libro y data de 1990. Contiene, por cierto, diversas peculiaridades dignas de destacarse. Se trata de una obra que ofrece un nuevo aporte: expone un modo de presentar un pensamiento vivaz, sugerente e incitantemente, m&#225;s all&#225; de las fechas y los datos objetivos. Implica as&#237; sobre todo una manera de entender la filosof&#237;a, algo que el mismo Onfray reconoce como rasgo propio de la m&#225;s exquisita antig&#252;edad cl&#225;sica: su ejercicio es una invitaci&#243;n a llevar a cabo un estilo de vida, o lo que Kierkegaard llamaba &quot;una est&#233;tica de la existencia&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro comienza con un ep&#237;grafe que predispone al excitante tono del ensayo. Es una cita de Friedrich Nietzsche, quien ha sido, sin duda, el autor m&#225;s influyente y aludido en el conjunto de la obra de Onfray. Sus l&#237;neas corresponden a un fragmento de Ecce Homo, en el cual se afirma:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&quot;El cinismo es &#8216;lo m&#225;s elevado que puede alcanzarse en la tierra; para conquistarlo hacen falta los pu&#241;os m&#225;s audaces y los dedos m&#225;s delicados'&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este libro, cuya caracter&#237;stica principal sea tal vez su cariz entusiasta, l&#250;dico y efervescente, comienza con un peculiar Prefacio (pp. 11 a 29) que lleva por subt&#237;tulo La filosof&#237;a, el maestro y la vida. En &#233;l, Onfray rinde un delicado y c&#225;lido homenaje a quien fue su antiguo profesor de filosof&#237;a antigua, Lucien Jerphagnon, como muestra de sincera gratitud, y aprovecha la instancia para ofrecer, con el relato de una aut&#233;ntica y v&#237;vida experiencia, un modo de concebir la filosof&#237;a y su forma de ense&#241;arla.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En este Prefacio, en efecto, Onfray parte por describir el entusiasmo y la afici&#243;n que despertaron en &#233;l las lecciones de su maestro a partir de la filosof&#237;a de Lucrecio y de Plotino, autores entre s&#237; muy distintos, pero que justamente por eso sirven para dar cuenta del m&#233;rito singular del docente, quien sobre todo hace accesible un pensamiento. De ah&#237; que Onfray, al referirse a las clases de su maestro, sostiene: &quot;Lucrecio se transformaba en un contempor&#225;neo, y sus palabras parec&#237;an salir como un eco y encontrar su actualidad en un lenguaje completamente moderno y cotidiano&quot; (p. 17). Se incita, pues, a una aventura que cada cual habr&#225; de completar por s&#237; mismo. En consecuencia, el autor destaca la importancia de la relaci&#243;n fundamental entre maestro y disc&#237;pulo -algo que excede sin duda las aulas y anfiteatros- y la describe a partir de &quot;esa extra&#241;a paradoja que consiste en que un maestro pueda ense&#241;ar a su disc&#237;pulo a desprenderse de &#233;l, a librarse de &#233;l lo m&#225;s pronto posible&quot; (p. 15); as&#237;, en definitiva, se celebra a un &quot;maestro de libertad al mismo tiempo que maestro de sabidur&#237;a&quot; (p. 15).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otro lado, para Onfray, al faltar esa relaci&#243;n fundamental no es posible la proped&#233;utica y la distancia, el di&#225;logo, el trato afectuoso y la distancia, que exige toda ense&#241;anza de una pr&#225;ctica filos&#243;fica. En tal sentido, &quot;toda la antig&#252;edad conoci&#243; esa relaci&#243;n espec&#237;fica sin la cual no hay sabidur&#237;a pr&#225;ctica. Por esto, para el autor, hasta los lugares se asocian a los maestros, y as&#237; es como recordamos la Academia (de Plat&#243;n), el Liceo (de Arist&#243;teles), el P&#243;rtico (de Zen&#243;n) y el Jard&#237;n (de Epicuro). Adem&#225;s, exist&#237;an las relaciones epistolares que remediaban la falta de proximidad. Con este esp&#237;ritu, S&#233;neca le escribi&#243; ciento veinticuatro cartas a Lucilio, cartas en las que le prodiga consejos, hace observaciones, da respuesta a cuestiones precisas o comenta alg&#250;n detalle de la vida cotidiana. La relaci&#243;n entre maestro y disc&#237;pulo le permite al fil&#243;sofo especificar los ejercicios y proponer los m&#233;todos apropiados: el disc&#237;pulo recibe una ense&#241;anza particular, en la que cada momento de su evoluci&#243;n encuentra su justo lugar&quot; (p. 16). De esa manera, &quot;el ejercicio filos&#243;fico de estilo antiguo propone tambi&#233;n la m&#225;s refinada reducci&#243;n de la intersubjetividad: cara a cara, un maestro y un disc&#237;pulo que en com&#250;n simpat&#237;a practican la amistad como un argumento pedag&#243;gico&quot; (p. 16). A esto, Onfray opone lo gregario o masivo, donde abunda toda clase de inhibici&#243;n y gravedad, al se&#241;alar que, generalmente, &quot;en la universidad, es raro que un profesor muestre esa preocupaci&#243;n por el ense&#241;ar en la construcci&#243;n de uno mismo: muchas veces, se trata simplemente de analizar la evoluci&#243;n de un concepto entre dos fechas, de hacer trabajar la memoria, pero sobre todo de no apelar a la inteligencia. A veces s&#243;lo se hacen ejercicios de iniciaci&#243;n: hay entonces que relacionar una idea con el pasado para determinar fuentes y encontrar ra&#237;ces, o con el futuro, para extrapolar influencias o hacer pron&#243;sticos&quot; (p. 14). Tal actitud tiene como resultado, seg&#250;n Onfray, olvidar lo indispensable y propio de la filosof&#237;a antigua, pues &#233;sta &quot;se distingue de todas las que la siguieron en que propone ejercicios para el esp&#237;ritu con el objetivo de producir una transformaci&#243;n en el sujeto que las practica&quot; (p. 15). Esta consideraci&#243;n lleva al autor a aseverar en su obra una observaci&#243;n radical: &quot;pronto advert&#237; que con el fin de la filosof&#237;a antigua desaparec&#237;a una manera caracter&#237;stica de practicar la disciplina&quot; (p. 14).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En cuanto a este punto, el fil&#243;sofo normando recuerda y agradece: &quot;de mi viejo profesor aprend&#237; entonces la libertad de esp&#237;ritu y la independencia, el gusto por una filosof&#237;a pr&#225;ctica y concreta&quot; (p. 29).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ahora bien, el punto es que, en mi opini&#243;n, ya en el Prefacio este libro muestra lo que esta obra destaca principalmente: un peculiar modo de transmitir lo vivo de un antiguo pensamiento. Sorprendentemente, basta la lectura de esta parte inicial para que el libro ya resulte estimulante.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro contiene doce cap&#237;tulos cuyo contenido se caracteriza por la propuesta de distinci&#243;n entre un cinismo vulgar (hip&#243;crita, fr&#237;o y solipsista) y un cinismo filos&#243;fico, que Onfray describe como &quot;una gaya ciencia, un alegre saber insolente y una sabidur&#237;a pr&#225;ctica eficaz&quot; (p. 32), un arte &quot;de hacer caer una tras otra las m&#225;scaras de la vida civilizada y de oponer a la hipocres&#237;a en boga las costumbres feroces e ind&#243;mitas del perro vagabundo y sin amo&quot; (p. 32). Por lo dem&#225;s, el autor sostiene que el mejor remedio contra el cinismo vulgar es precisamente el cinismo filos&#243;fico (en el que se cuentan como ejemplares exponentes: Ant&#237;stenes, Di&#243;genes, Crates y Hiparquia), por lo que aqu&#237; se exhorta tambi&#233;n a la aparici&#243;n de nuevos c&#237;nicos en este sentido, a quienes &quot;corresponder&#237;a la tarea de arrancar las m&#225;scaras, de denunciar las supercher&#237;as, de destruir las mitolog&#237;as y de hacer estallar en mil pedazos los bovarismos generados y luego amparados por la sociedad&quot; (p. 32).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ahora bien, el car&#225;cter ins&#243;lito del ejercicio c&#237;nico estribar&#237;a en que se desmarca de la habitual gravedad idealizada y considera &quot;la &#233;tica como una modalidad del estilo, proyectando la esencia de &#233;ste en una existencia que se vuelve l&#250;dica&quot; (p. 33). Posteriormente, el autor expone los diversos e hipot&#233;ticos significados del nombre &quot;perro&quot; (kyn&#243;s), que se asocia al fil&#243;sofo apelado y calificado de &quot;c&#237;nico&quot;. El nombre, atribuido en un comienzo con prop&#243;sito infamante, es apropiado por el fil&#243;sofo c&#237;nico, quien adem&#225;s trueca su sentido y lo convierte en un emblema. Justamente, el perro caza, vigila y protege; en &#233;l, &quot;ladrar y morder son modos de llamar la atenci&#243;n sobre la direcci&#243;n que conviene seguir, de mostrar el camino que recorrer&quot; (p. 42).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Luego, se subraya el cariz excepcional de la apariencia del c&#237;nico: total falta de afeites, escandalosa sencillez, austera independencia, franca dureza en la expresi&#243;n, propenso a la reveladora interrupci&#243;n en p&#250;blico. Se desprende de esa presencia, en efecto, una ausencia de pudor e inhibici&#243;n, &quot;una voluntad de hacerse salvaje&quot; (p. 49). Por lo mismo, la obra desarrolla las diferentes especies del bestiario ligado al fil&#243;sofo c&#237;nico (el perro sabueso, la rata hurgadora y saciada, el pez que satisface &#233;l mismo su excitaci&#243;n, el resistente batracio, las cig&#252;e&#241;as, los corzos y las liebres, con car&#225;cter n&#243;mada; el ave que requiere amplios espacios de libertad). Tales son, para el c&#237;nico, maestros naturales de simplicidad, insumisi&#243;n y contento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Onfray sostiene, como base, que &quot;fil&#243;sofo es aquel que, en la sencillez y hasta en la indigencia, introduce el pensamiento en su vida y da vida a su pensamiento&quot; (p. 69). De tal manera, el retrato hecho por Di&#243;genes Laercio (cuya Vidas de los m&#225;s ilustres fil&#243;sofos griegos es la principal fuente de conocimiento del cinismo con que contamos) confirma al cinismo como una excepcional filosof&#237;a liberadora y, m&#225;s aun, pone en relieve que Di&#243;genes de S&#237;nope, tal vez su exponente paradigm&#225;tico, fue siempre consecuente respecto a esa concepci&#243;n: &quot;Llevaba el tipo de vida que hab&#237;a caracterizado a H&#233;rcules, quien elevaba la libertad por encima de cualquier otra cosa&quot; (p. 78).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El autor alude adem&#225;s a la expresi&#243;n franca del cinismo en lo que tiene de asalto, golpe y purgaci&#243;n. El c&#237;nico invade el &#225;gora, interrumpe a los paseantes, alza su b&#225;culo por encima de sus cabezas o les ilumina el rostro a plena luz del d&#237;a. En ese marco, el fil&#243;sofo-actor expone a todo espectador al juego (en que se busca diagnosticar el padecimiento de los hombres). As&#237;, por ejemplo, &quot;Di&#243;genes detesta m&#225;s que nada a los hombres que contribuyen con ardor y determinaci&#243;n a su propia alienaci&#243;n y se abandonan al azar y la suerte con la mayor de las pasividades&quot; (p. 85). Se trata de un juego ag&#243;nico, de combate, con los temores y las inhibiciones que cada cual padece. En esa operaci&#243;n, seg&#250;n parece mostrar el cinismo, &quot;uno soporta los infortunios despreci&#225;ndolos; cuando los abordamos diligentemente nada pueden hacer contra nosotros, pero si les rehuimos, si retrocedemos ante ellos, tenemos inmediatamente la impresi&#243;n de que son m&#225;s poderosos y m&#225;s temibles&quot; (p. 88). A continuaci&#243;n, Onfray destaca: &quot;a diferencia de una &#233;tica preventiva que subordinar&#237;a la acci&#243;n a una teor&#237;a pura y la har&#237;a proceder de &#233;sta, la &#233;tica c&#237;nica confunde la voluntad y el instante, confiando plenamente en la inventiva y contando con el entusiasmo, t&#233;rmino cuya etimolog&#237;a expresa la proximidad con el transporte divino. Di&#243;genes y sus compadres (o comadres: no olvidemos a Hiparquia) dan nueva direcci&#243;n a sus creaciones, sin preocuparse por seguir un programa, lo que estorbar&#237;a la espontaneidad: la &#233;tica de los c&#237;nicos es po&#233;tica, por cuando expone la carga creativa que la invade&quot; (p. 90).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Onfray explica las estrategias c&#237;nicas a partir del cometido de una perspectiva que se opone met&#243;dicamente al malestar que procuran varios de los usos de la civilizaci&#243;n, al ser demasiado idealistas y desnaturalizados. Conforme a esto, &quot;el c&#237;nico quiere hacer estallar las estructuras culturales caducas en nombre de lo que, desde un punto de vista nietzscheano, podr&#237;a llamarse una supercultura definida como una civilizaci&#243;n m&#225;s exigente y m&#225;s rigurosa en el sentido de la liberaci&#243;n de las necesidades naturales&quot; (p. 139). Luego, se describe un extraordinario programa de &#233;tica sin prohibici&#243;n, orientado a una transmutaci&#243;n de los valores. De este modo, se confirma y acent&#250;a el rechazo c&#237;nico a todo elemento heter&#243;nomo, supersticioso y jer&#225;rquico en la organizaci&#243;n social y se asevera que para el cinismo &quot;el rechazo de la ley religiosa tiene su paralelo en una cr&#237;tica de la ley civil y en una legendaria insolencia ante los hombres de poder&quot; (p. 153).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Finalmente, se revisa la relaci&#243;n entre cultura y cinismo, por lo cual se analizan las nociones de: trabajo, familia y patria. Ahora bien, al oponerse a este triple ideal social, el c&#237;nico hace la ferviente apolog&#237;a de la independencia, el desapego, la singularidad y la autonom&#237;a. Se incita, pues, a crearse un espacio vasto, una amplitud de miras, una visi&#243;n de altura y un temple fuerte, aristocr&#225;tico y distante; es decir, un estilo de vida y de pensamiento directamente opuesto a la comodidad de los lugares comunes. Tal objetivo ligado al cinismo pone en evidencia, para Onfray, que la filosof&#237;a se concibe como una pr&#225;ctica y una ascesis, nunca colectiva, sino individual. Se trata de una construcci&#243;n po&#233;tica de s&#237; mismo y no de una ideolog&#237;a. Por lo tanto, es algo que apela a lo singular y no a lo masivo. Para cada maestro de cinismo: &quot;s&#243;lo unos pocos ser&#225;n captados, los dem&#225;s seguir&#225;n su vida desordenada y mezquina&quot; (p. 193).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al final, Onfray, en retrospectiva, formula la siguiente pregunta: &quot;&#191;Qu&#233; nos conviene rescatar de este viaje a la antigua Grecia?&quot;. En ese marco, se nos invita a la cuesti&#243;n y propuesta radical de su libro: &#191;qu&#233; significa &quot;convertirse en c&#237;nico&quot;? Tal interrogante, una vez que ha sido actualizada, conduce de por s&#237; a la m&#225;s espont&#225;nea e ir&#243;nica cuesti&#243;n &quot;. Para ser c&#237;nico, &#191;acaso es necesario convertirse en onanista y can&#237;bal, exhibicionista e incestuoso?&quot; (Comportamientos practicados, en su tiempo, por uno u otro de los antiguos c&#237;nicos mencionados a lo largo del libro). La respuesta no se hace esperar y es el punto nuclear de la conclusi&#243;n: eso ser&#237;a, por cierto, malentender una vez m&#225;s lo que es una propuesta filos&#243;fica. No se trata, pues, de un culto, una ortodoxia o un haz de prescripciones. &quot;Convertirse a una filosof&#237;a&quot; no significa &quot;seguir al pie de la letra&quot; un modelo (lo que ya involucrar&#237;a la abstenci&#243;n de un pensamiento singular y un estilo propio). Eso es quiz&#225; a lo que apela una simplificaci&#243;n ideol&#243;gica, pero lo que aqu&#237; sugiere el autor es que, al imitar al modelo, uno no realiza la condici&#243;n de c&#237;nico, precisamente porque &quot;convertirse a una filosof&#237;a&quot; implica atenderla y transfigurarla en una experiencia singular. M&#225;s aun, la filosof&#237;a c&#237;nica invita sobre todo a la libertad de un pensamiento que se lleva a cabo efectivamente en un estilo aut&#243;nomo de vida. De ah&#237; que el libro proponga, fundamentalmente, el cinismo filos&#243;fico como remedio o ant&#237;doto contra lo masivo y la mediocridad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro termina por incluir un Ap&#233;ndice cuyo t&#237;tulo es Fragmentos de cinismo vulgar (pp. 199-219), donde se se&#241;ala la hipocres&#237;a como s&#237;ntoma de nuestra civilizaci&#243;n, algo que ha llegado incluso a contaminar lo que es la fuente misma de la cultura, esto es, la docencia. Adem&#225;s, se complementa el ensayo con una Bibliograf&#237;a comentada, que hace especial referencia a los siguientes libros: Les Cyniques grecs: Fragments et t&#233;moignages de L&#233;once Paquet; Antist&#232;ne de Charles Chappuis; L'asc&#232;se cynique de Marie-Odile Goulet-Caz&#233;; Rationalit&#233; et cynisme de Jacques Bouveresse y Critique de la raison cynique de Peter Sloterdijk, adem&#225;s del art&#237;culo &quot;Des paradoxes &#224; la philodoxie&quot; (en L'&#194;ne, 1989, II, pp. 44-45). (pp. 221-225) y, por &#250;ltimo, una Bibliograf&#237;a general, que registra todos los libros citados a lo largo de la obra, por cap&#237;tulos y orden de aparici&#243;n (pp. 227-236). En suma, este libro de Michel Onfray es quiz&#225; una l&#250;dica y entusiasta invitaci&#243;n a realizar, a partir de la lectura y m&#225;s all&#225; de ella, la reactualizaci&#243;n de una filosof&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;MICHEL ONFRAY 249
ONOM&#193;ZEIN 14 (2006/2): 249-255
MICHEL ONFRAY&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Cinismos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Retrato de los fil&#243;sofos llamados &quot;perros&quot;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;(Paid&#243;s, 2002; t&#237;tulo original: Cynismes. Portrait du
philosophe en chien (1990), traducci&#243;n al espa&#241;ol
de Alcira Bixio, 236 p&#225;gs.)&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Carlos Ignacio Soto Olhab&#233;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>En que se equivoc&#243; Marx</title>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Michel Foucault</dc:creator>

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		<description>En: Obras Completas de Focault. Tomo 2. Barcelona: El Viejo Topo. 1999. p&#225;gs. 128 &lt;br /&gt;Pregunta: La traducci&#243;n japonesa de Las palabras y las cosas por desgracia a&#250;n no est&#225; terminada, mientras que la Arqueolog&#237;a del saber est&#225; publicada desde hace ya dos a&#241;os. Esta inversi&#243;n cronol&#243;gica de sus obras ha provocado en Jap&#243;n una serie de malentendidos para comprender su pensamiento, y concretamente lo que usted ha escrito al final de Las palabras y las cosas. La prensa japonesa le ha presentado como un (...)


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&lt;a href="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique8" rel="directory"&gt;Michel Foucault&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En: Obras Completas de Focault. Tomo 2. Barcelona: El Viejo Topo. 1999. p&#225;gs. 128&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Pregunta:&lt;/strong&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;La traducci&#243;n japonesa de Las palabras y las cosas por desgracia a&#250;n no est&#225; terminada, mientras que la Arqueolog&#237;a del saber est&#225; publicada desde hace ya dos a&#241;os. Esta inversi&#243;n cronol&#243;gica de sus obras ha provocado en Jap&#243;n una serie de malentendidos para comprender su pensamiento, y concretamente lo que usted ha escrito al final de Las palabras y las cosas. La prensa japonesa le ha presentado como un &quot;fil&#243;sofo estructuralista que ha destrozado la historia del hombre&quot; y pese a su conferencia de Tokio sobre &quot;Retornar a la historia', este mito persiste a&#250;n en la actualidad. Esta entrevista tiene como finalidad tratar de disipar esos malentendidos&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Respuesta:&lt;/strong&gt; &quot; En Las palabras y las cosas intent&#233; describir tipos de discursos. Me parece que la clasificaci&#243;n institucional, enciclop&#233;dica, pedag&#243;gica de las ciencias, por ejemplo en biolog&#237;a, psicolog&#237;a, sociolog&#237;a, no da cuenta de fen&#243;menos de agrupamiento m&#225;s generales que pueden ser detectados. Trat&#233; de aislar formas normativas y regladas de discursos. Por ejemplo, en los siglos XVII y XVIII existi&#243; un tipo de discurso que era a la vez descriptivo y clasificador, y que se encuentra tanto en el &#225;mbito del lenguaje como en el de los seres vivos y la econom&#237;a. Intent&#233; mostrar c&#243;mo, en el siglo XIX, un nuevo tipo de discurso, o varios nuevos tipos de discursos, estaban a punto de formarse, de constituirse, y entre estos tipos de discursos figuraba el de las ciencias humanas&quot;. Realic&#233; por tanto esta descripci&#243;n, este an&#225;lisis, si usted prefiere, de la transformaci&#243;n de los tipos de discursos. A lo largo de todo el libro advert&#237; que este an&#225;lisis se situaba &#250;nicamente en una esfera determinada, que no pretend&#237;a resolver en este libro el problema de saber en torno a qu&#233; realidades hist&#243;ricas se articulaban estos tipos de discursos, ni cu&#225;l era la raz&#243;n profunda de los cambios que se pod&#237;an observar en ellos. Es pues una descripci&#243;n, una descripci&#243;n superficial realizada de forma deliberada. Algunas cr&#237;ticas, dando prueba de una evidente mala fe, y en general las provenientes de marxistas empiristas y blandos a los que me enfrento con gusto, pasaron por alto las frases expl&#237;citas en las que afirmaba: &quot;Aqu&#237; no hago m&#225;s que describir, se plantean un determinado n&#250;mero de problemas que tratar&#233; de resolver posteriormente&quot;. Se negaron a leer estas frases y me echaron en cara que no resolv&#237;a estos problemas&quot;.&quot;Me encuentro precisamente en este momento intentando plantear estos problemas, es decir, he cambiado de nivel: tras haber analizado los tipos de discursos, intento ver c&#243;mo estos tipos de discursos pudieron formarse hist&#243;ricamente, y sobre qu&#233; realidades hist&#243;ricas se articulan. Lo que denomino &quot;la arqueolog&#237;a del saber&quot; es la relaci&#243;n que existe entre estos grandes tipos de discursos que se pueden observar en una cultura determinada y las condiciones hist&#243;ricas, econ&#243;micas y pol&#237;ticas de su aparici&#243;n y de su formaci&#243;n. De este modo Las palabras y las cosas se ha convertido en la Arqueolog&#237;a del saber, y lo que estoy a punto de comenzar a hacer se sit&#250;a al nivel de la din&#225;stica del saber&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;P.&lt;/strong&gt; &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Ha utilizado usted la expresi&#243;n &quot;marxistas blandos&quot; pero &#191;cu&#225;l es su cr&#237;tica fundamental al m&#233;todo marxista? En Jap&#243;n se plantea la cuesti&#243;n de si Michel Foucault intentar&#225; superar a Marx o si est&#225; al margen de estas cuestiones.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;R. &quot; Tengo que decir que estoy especialmente molesto por el modo en que una serie de marxistas europeos practican el an&#225;lisis hist&#243;rico, y tambi&#233;n me molesta su modo de referirse a Marx. Recientemente le&#237; un art&#237;culo, por otra parte muy bueno, en La Pens&#233;e. Este art&#237;culo est&#225; escrito por un joven, al que conozco bien; es un colaborador de Althusser y se llama Balibar. Balibar ha escrito un art&#237;culo muy notable sobre el problema del Estado y de la transformaci&#243;n del Estado seg&#250;n Marx. Este art&#237;culo me interesa, pero no pude dejar de sonre&#237;r cuando lo le&#237; porque en &#233;l se trata de mostrar en veinte p&#225;ginas, a partir de una o dos frases de Marx, que &#233;ste hab&#237;a previsto claramente la transformaci&#243;n del aparato del Estado en el interior del proceso revolucionario, en cierto modo desde el inicio mismo del proceso revolucionario. Balibar muestra, con una gran erudici&#243;n, con una gran capacidad para el comentario de textos, que Marx hab&#237;a dicho esto, que lo hab&#237;a previsto. Admiro por tanto este art&#237;culo ya que es un buen an&#225;lisis textual, y sonr&#237;o porque conozco la raz&#243;n por la cual Balibar hace esto&quot;.&quot;Lo hace porque, de hecho, en la pr&#225;ctica real de la pol&#237;tica, en los procesos revolucionarios reales, la solidez, al permanencia del aparto del estado burgu&#233;s, incluso en los Estados socialistas, es un problema con el que uno se encuentra actualmente. Pero me parece importante plantear este problema a partir de datos hist&#243;ricos reales que est&#225;n a nuestra disposici&#243;n, estudiar la permanencia de las estructuras del Estado, por ejemplo, la permanencia de la estructura del ej&#233;rcito zarista en el interior del propio ej&#233;rcito rojo en la &#233;poca de Trotski, permanencia que constituye un proceso hist&#243;rico real. Me parece tambi&#233;n que el problema marxista del Estado se debe resolver a partir de problemas como &#233;stos, y no a partir de un an&#225;lisis de textos para saber si Marx lo hab&#237;a previsto o no...&quot;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;P&lt;/strong&gt;. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Es decir, a partir de un proceso hist&#243;rico...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;R.&lt;/strong&gt; &quot;A partir de un proceso de la realidad hist&#243;rica que el propio Marx permiti&#243; pensar, ya que &#233;l estableci&#243; un determinado n&#250;mero de planos, un determinado n&#250;mero de mecanismos y modos de funcionamiento. Si podemos hacer todos estos an&#225;lisis se lo debemos a Marx. Y esto es algo absolutamente claro. Pero, despu&#233;s de todo, incluso si Marx no hubiese llegado a decir absolutamente todo lo que es necesario pensar actualmente sobre el Estado, con los instrumentos que nos proporcion&#243; podr&#237;amos reflexionar sobre una realidad hist&#243;rica y hacer avanzar el an&#225;lisis, y ello no s&#243;lo en lo que se refiere al contenido sino tambi&#233;n a las formas, los instrumentos, y esto ya me parecer&#237;a suficiente. A mi no se me plantea la necesidad de estar convencido de que Marx previ&#243; la urgencia de transformar el Estado desde el comienzo mismo del proceso revolucionario. No necesito que Marx haya dicho esto para estar convencido de que es una tarea que es preciso hacer. El estudio de la realidad sociohist&#243;rica es un terreno que me interesa. El primer reproche, por tanto, que planteo a estos marxistas que denomino &quot;blandos&quot;, es la desconfianza que tienen respecto al material hist&#243;rico, a la realidad hist&#243;rica con la que se enfrentan, y su respeto infinito por los textos, algo que los encadena necesariamente a la tradici&#243;n acad&#233;mica del comentario de textos. Se cierran en banda en el academicismo movidos incluso por su respeto a los textos de Marx. &#201;ste es mi primer reproche&quot;.&quot;Mi segundo reproche est&#225; ligado al primero, y se refiere a la historia. Me parece que tambi&#233;n en esto un grupo de marxistas, no digo absolutamente todos, pero s&#237; una serie de marxistas est&#225;n de tal forma aprisionados por el canon, prendidos en las reglas que han cre&#237;do extraer de los textos de Marx, que no son capaces de realizar un an&#225;lisis hist&#243;rico efectivo. Voy a poner un ejemplo: la historia de las ciencias es sin duda un campo enormemente importante al que se han incorporado toda una serie de conceptos, de m&#233;todos, de perspectivas &#250;tiles que debemos a Marx. Pues bien, la verdad es que la historia de las ciencias, en la tradici&#243;n marxista que podemos denominar ortodoxa, fue desde muy pronto esbozada por Engels. Tambi&#233;n, hasta cierto punto, ha sido esbozada por Lenin en su libro sobre el Empiriocriticismo. En realidad, cualquiera que fuese la competencia de Engels, que era grande, el estado de las ciencias cambi&#243; enormemente nuestras perspectivas, cambi&#243; desde los tiempos en que ellos escrib&#237;an uno el Anti- Duhring o la Dial&#233;ctica de la Naturaleza, y el otro el Empiriocriticismo. En realidad su perspectiva no era la de hacer la historia de las ciencias, sino algo absolutamente distinto. Estaban implicados en una pol&#233;mica ideol&#243;gica o te&#243;rica, y al mismo tiempo pol&#237;tica, librada contra una serie de personajes de la &#233;poca&quot;.&quot;Se puede por tanto afirmar que el campo de la historia de las ciencias se mantuvo virgen y que ninguna tradici&#243;n marxista se ha adentrado todav&#237;a en &#233;l. A mi juicio este campo seria est&#233;ril si se pretendiese abordarlo &#250;nicamente a partir de conceptos, o de m&#233;todos, o de temas retomados de los textos de Marx o de Lenin. En esto consiste por tanto el reproche de pereza, el reproche de academicismo, el reproche de falta de inventiva que yo critico en todos aquellos a los que denomino marxistas &quot;blandos&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;P&lt;/strong&gt;. &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Se contentan con recurrir al comentario de la &#233;poca cl&#225;sica. Van as&#237; comentando palabra por palabra...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;R.&lt;/strong&gt; &quot;As&#237; es. Han clausurado el uso que se puede hacer de Marx y lo han encorsetado en el interior de una tradici&#243;n puramente acad&#233;mica. Esto, por otra parte, es algo interesante, pues ellos mismos se encuentran pillados en el interior de una extra&#241;a contradicci&#243;n, Y as&#237;, por un lado, dicen: el marxismo es una ciencia. Es posible que, por ser en cierto modo un historiador de las ciencias, no me parezca ning&#250;n cumplido decir de un tipo de discurso que es una ciencia. No creo que un tipo de discurso se vea sacralizado o realmente valorado por el hecho de decir que es un discurso cient&#237;fico. Me parece, en todo caso, que un discurso cient&#237;fico se caracteriza, al menos actualmente, por un determinado n&#250;mero de rasgos y, entre ellos, por los siguientes: toda ciencia tiene un fundador, pero el desarrollo hist&#243;rico de esta ciencia no es nunca, ni puede ser, el puro y simple comentario de texto de ese autor. Si bien es cierto que la f&#237;sica fue fundada por Galileo, precisamente en nombre de la cientificidad de la f&#237;sica podemos saber hasta d&#243;nde lleg&#243; Galileo, hasta d&#243;nde por tanto no lleg&#243;..., en qu&#233; se equivoc&#243;. Lo mismo ocurre con Newton, con Cuvier o con Darwin. Los marxistas, algunos marxistas que consideran el marxismo como una ciencia, deben saber, en nombre de esa ciencia y a partir de ella, en qu&#233; se equivoc&#243; Marx. Cuando un marxista me dice que el marxismo es una ciencia yo le respondo:creer&#233; que usted practica el marxismo como una ciencia el d&#237;a en que me muestre, en nombre de esta ciencia, en qu&#233; se equivoc&#243; Marx&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;(*)&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Extracto del texto publicado por El Viejo Topo en su edici&#243;n de abril de 1999. Fuente: El Viejo Topo, 1999 ABRIL;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Creencia y sentido en las Ciencias Sociales.</title>
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		<dc:date>2009-12-07T17:28:31Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Marta Fern&#225;ndez</dc:creator>

<category domain="http://www.taciturno.be/spip.php?rubrique1">Teor&#237;a del Conocimiento</category>


		<description>Comunicaci&#243;n efectuada por el Dra. Marta Fern&#225;ndez en la sesi&#243;n privada extraordinaria de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires del 18 de agosto de 2006 &lt;br /&gt;La publicaci&#243;n de los trabajos de los Acad&#233;micos y disertantes invitados se realiza bajo el principio de libertad acad&#233;mica y no implica ning&#250;n grado de adhesi&#243;n por parte de otros miembros de la Academia, ni de &#233;sta como entidad colectiva, a las ideas o puntos de vista de los autores. &lt;br /&gt;Der Tragoedie erster Teil &quot;Nacht Die Botschaft hoer' (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Comunicaci&#243;n efectuada por el Dra. Marta Fern&#225;ndez en la sesi&#243;n privada extraordinaria de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires del 18 de agosto de 2006&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La publicaci&#243;n de los trabajos de los Acad&#233;micos y disertantes invitados se realiza bajo el principio de libertad acad&#233;mica y no implica ning&#250;n grado de adhesi&#243;n por parte de otros miembros de la Academia, ni de &#233;sta como entidad colectiva, a las ideas o puntos de vista de los autores.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;table border=&quot;0&quot; align=&quot;right&quot;&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;Der Tragoedie erster Teil&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&quot;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Nacht&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Die Botschaft hoer' ich wohl, allein&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;mir fehlt der Glaube&lt;/i&gt;&quot; [&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nb9-1&quot; name=&quot;nh9-1&quot; id=&quot;nh9-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title='[1] Agradezco al Dr. Julio Olivera, la menci&#243;n de Johann W. Goethe, Faust (...)' &gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Johann W. Goethe&lt;/strong&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/table&gt;&lt;br style=&quot;clear:both&quot; /&gt;
Las creencias o sistema de creencias son analizadas en el devenir de las ciencias sociales como portadoras del sentido de la interacci&#243;n humana. Los hombres las elaboran a trav&#233;s de procesos que desde la interioridad subjetiva se proyectan a las relaciones con los &quot;otros&quot; y, desde ese &#225;mbito, reconfiguradas, vuelven a moldear lo cre&#237;do subjetivamente, y generan de esa forma secuencias inacabadas y recursivas.
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En esta manifestaci&#243;n de la dimensi&#243;n no tangible del existir humano confluyen historias personales y circunstancias, cuyos efectos orientan las conductas de los hombres y son observados por algunos analistas como resultado de la amalgama que forma el imaginario colectivo. Ortega y Gasset, en su prosa galana, sostiene que las creencias &quot;constituyen la base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece. Porque ellas nos ponen delante lo que para nosotros es la realidad misma. Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cu&#225;l sea el sistema de nuestras creencias aut&#233;nticas&quot; (Ortega y Gasset, 1968: 24).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En las ciencias sociales, en particular la sociolog&#237;a, las creencias son analizadas desde la funci&#243;n que cumplen en las relaciones sociales, mediante planteos te&#243;ricos orientados a comprenderlas y explicarlas. Su objeto est&#225; conformado por un &quot;continuum&quot;, cuyos extremos oscilan entre los aspectos de m&#225;xima racionalidad hasta los de un m&#237;nimo nivel de reflexividad que, en su despliegue, comprende desde la interacci&#243;n personal hasta otras formas espor&#225;dicas y no necesariamente realizadas de manera presencial, como pueden ser las re- laciones virtuales. Con todo, las &quot;expectativas de los otros&quot; son referencias y le otorgan sentido a la orientaci&#243;n de la acci&#243;n. En definitiva, constituyen productos de la actividad social y no se entienden fuera de ella.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los v&#237;nculos as&#237; conformados tienden a expresarse en complejos sistemas simb&#243;licos, creados y reformulados en el fluir del tiempo; posibles de estudiar empleando instrumentos anal&#237;ticos diferentes con el fin de comprender el quehacer humano, tanto en sus expresiones subjetivas como sociales y pol&#237;ticas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los tipos de creencias que sustentan esas relaciones conforman un amplio abanico, en el cual se pueden reconocer dos principios axiales. Uno, fundado en la reflexividad que tiene como funci&#243;n orientar la acci&#243;n conforme al logro de un fin, y son las llamadas &quot;creencias racionales&quot;. El otro, tiene por cimiento diferentes creencias no racionales o a-l&#243;gicas al decir de Pareto. Dentro del espectro que las comprenden, otros tipos resultan de sus combinaciones. Por ello, se puede inferir que cualquiera sea el tipo de creencia que da sentido a la acci&#243;n, brinda los elementos de justificaci&#243;n necesarios para realizarla, mantenerla, modificarla, suspenderla o finalizarla. Por otro lado, estas diversidades sirven para explicar los repliegues que, en algunos casos, son &#250;tiles para distinguir conductas sociales de cooperaci&#243;n o de antagonismo. Esas diferencias devienen de los distintos valores sustentados y son posibles de ser observados en las distintas &#233;pocas hist&#243;ricas. Mannheim define a este fen&#243;meno como &quot;crisis de la estimativa&quot;, al analizar la falta de acuerdo o concordancia en los fundamentos de las creencias sociales.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Cabe preguntarse &#191;qu&#233; son las creencias? Con un alcance provisorio, se puede decir que poseen un sentimiento de adhesi&#243;n a algo o a alguien de cuyo sentido es dif&#237;cil dar raz&#243;n. En este orden de ideas, se puede sostener que su contenido puede cambiar de una sociedad a otra, como tambi&#233;n entre los distintos sectores que la componen. Si presentan un car&#225;cter normativo, se las denomina &quot;valorativas&quot;. Si se combinan con otras, conforman &quot;visiones del mundo&quot;, las fundamentadas en la fe y la trascendencia son &quot;religiosas&quot;, y las &quot;pol&#237;ticas&quot; se hallan incorporadas en las ideolog&#237;as. Pero en todas ellas existe un proceso de internalizaci&#243;n individual y colectivo. Y constituyen el fundamento justificativo de la acci&#243;n humana, a pesar de que en ocasiones es dif&#237;cil dar cuenta de aquello que se cree.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En efecto, su funci&#243;n es satisfacer la necesidad que tiene el hombre de comprender el sentido de su vida y del mundo que comparte con sus semejantes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Este razonamiento permite formular el siguiente supuesto de trabajo: los sistemas de creencias elaborados y transmitidos por el hombre conforman contextos significativos dentro de los cuales se desarrollan las relaciones sociales. La aceptaci&#243;n de esta propuesta permite comprender el sentido del comportamiento social. En consecuencia, se observa que existen diferentes tipos de &#225;mbitos en donde se desarrollan creencias que conforman el entramado de la interacci&#243;n social. Los seleccionados en este caso son: el de la subjetividad-objetividad, el de la dominaci&#243;n pol&#237;tica y el de la ideolog&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La creencia en el &#225;mbito subjetivo y objetivo&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En el &#225;mbito subjetivo-objetivo la tradici&#243;n sociol&#243;gica ofrece un amplio debate. A los fines anal&#237;ticos y con el prop&#243;sito de sistematizar aquellas creencias compartidas y aceptadas por los miembros de una comunidad, a trav&#233;s de las cuales el comportamiento social se desarrolla, pueden ser distinguidas en dos facetas posibles de disociar anal&#237;ticamente. Una, la faz &quot;subjetiva o individual&quot;. La otra, la &quot;objetiva o colectiva&quot;. Esta dualidad, en el proceso de elaboraci&#243;n por el sujeto, conforma una unidad inseparable, sin perjuicio de que en cada hombre y contexto social gravite una m&#225;s que otra.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El doble car&#225;cter de lo social como conjunto de creencias y pr&#225;cticas que el hombre encuentra al nacer, como un complejo de significados subjetivos, orient&#243; respectivamente las teor&#237;as de Emile Durkheim y de Max Weber. Durkheim pone de relieve la exterioridad y el car&#225;cter objetivo de la realidad social. Considera a los hechos sociales como &quot;cosas&quot;, desarrolladas fuera del sujeto y susceptibles de ejercer influencia coercitiva sobre las conciencias particulares. En este sentido, sostiene que puede llamarse instituci&#243;n &quot;a todas las creencias y a todas las formas de conducta instituidas por la colectividad&quot; (Durkheim, 1961: 36).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Agrega luego que la sociolog&#237;a es la ciencia de las instituciones, de su g&#233;nesis y funcionamiento, y extiende as&#237; la significaci&#243;n que posee la creencia a su definici&#243;n de sociolog&#237;a. Asimismo, dice: &quot;el conjunto de creencias y de sentimientos comunes al t&#233;rmino medio de los miembros de una misma sociedad, constituye un sistema determinado que tiene su vida propia&quot;, definiendo as&#237; la conciencia colectiva. (Durkheim, 1961: 89). La recurrencia a este concepto permite observar el &#233;nfasis que le asigna a su funci&#243;n como uno de los elementos claves de su sistem&#225;tica sociol&#243;gica, al otorgarle la tarea de integraci&#243;n, adaptaci&#243;n y cohesi&#243;n social.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Para Max Weber, en cambio, la creencia constituye uno de los &quot;motivos&quot; sobre los cuales se basa el &quot;orden&quot; social. Profundiza este punto al decir que: &quot;el actuar referido por su sentido a terceros puede estar orientado de manera exclusiva hacia &#8216;el valor', subjetivamente cre&#237;do de su contenido de sentido en cuanto tal (&#8216;deber'), en cuyo caso no se orienta en vista de expectativas sino de valores&quot; (Weber, 1977: 190). Esta perspectiva subjetiva constituye un argumento justificador del contenido del comportamiento social, y ser&#237;a la proposici&#243;n incorporada que cumple un papel arquitect&#243;nico fundamental en la construcci&#243;n del mundo social.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ortega y Gasset al meditar sobre la capacidad que tiene el hombre para ensimismarse, contin&#250;a de alguna manera con el planteo weberiano, al sostener que: &quot;no hay vida humana que no est&#233; desde luego constituida por ciertas creencias b&#225;sicas y, por decirlo as&#237;, montada sobre ellas. Vivir es tener que hab&#233;rselas con algo: con el mundo y consigo mismo. Mas ese mundo y ese &#8216;s&#237; mismo' con que el hombre se encuentra aparecen ya bajo la especie de una interpretaci&#243;n, de &#8216;idea' sobre el mundo y sobre s&#237; mismo&quot; (Ortega y Gasset, 1968: 18).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Estas dos perspectivas no se contradicen. Por un lado, la sociedad presenta una realidad objetiva y, por otro lado, los sujetos son los portadores del sentido. Sociedad e individuo conforman una misma realidad o fen&#243;meno y el sistema de creencias puede ser categorizado como perteneciente al sistema cultural, en donde el individuo las internaliza a trav&#233;s del proceso de socializaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La creencia en el &#225;mbito de la legitimidad pol&#237;tica&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otra parte, cabe destacar que las representaciones intelectuales del ordenamiento social que posee el individuo de su propio mundo no s&#243;lo est&#225;n referidas a los motivos que gu&#237;an el desarrollo de su vida cotidiana, sino tambi&#233;n a aqu&#233;llos que forman parte del sistema pol&#237;tico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al respecto cabe preguntarse: &#191;de qu&#233; manera, o, en qu&#233; principios se sustenta la legitimidad de una forma de dominaci&#243;n? O dicho de otra manera: &#191;sobre la base de qu&#233; criterios se logra la obediencia de los dominados?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tratar de desentra&#241;ar los motivos por los cuales la legitimidad de un ordenamiento social es posible se halla ligado a la divisi&#243;n entre los que gobiernan y aquellos que son gobernados. Los primeros deben recurrir a un conjunto de proposiciones para fundamentar sus decisiones pol&#237;ticas a fin de que sean obedecidas. Los motivos en los cuales se basa la legitimidad, conforman un continuo que va desde lo irracional hasta la m&#225;xima racionalidad; ellos determinan las caracter&#237;sticas del dominio, que presenta un proceso circular retroalimentado por la &quot;pretensi&#243;n&quot; que corresponde al que ejerce el dominio y la &quot;creencia&quot; que es propia del dominado y constituye la base de esa pretensi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sobre este punto Weber expresa que: &quot;el fundamento de toda dominaci&#243;n, por consiguiente de toda obediencia, es una creencia: creencia en el &lt;prestigio&gt; del que manda o de los que mandan&quot; (Weber, 1977: 172). Por lo tanto, hablar de legitimidad supone tener en cuenta los motivos (&#233;stos est&#225;n relacionados con aquello que se cree), y esto &#250;ltimo se sostiene en alg&#250;n valor. La tipolog&#237;a weberiana de la dominaci&#243;n est&#225; basada en distintas creencias, las que responden a un orden impersonal sostenido por leyes y normas, las sustentadas en la aceptaci&#243;n de la costumbre inmemorial y las referidas al liderazgo del profeta u h&#233;roe. Con todo, esta sistem&#225;tica es un esfuerzo por descubrir conexiones significativas; pues todos los sistemas de poder implican, aunque en diferentes proporciones, la combinaci&#243;n de esos elementos. Los fundamentos de la legitimidad no son est&#225;ticos, por el contrario sufren las transformaciones propias del devenir social. Por ejemplo, la racionalizaci&#243;n burocr&#225;tica ha sido una fuerza revolucionaria en el imperio de la tradici&#243;n. Esta transformaci&#243;n se ha realizado &quot;desde afuera&quot;, o sea que primero se modifican las organizaciones, luego los sistemas de ideas y creencias y, por &#250;ltimo, las formas en c&#243;mo los hombres se interrelacionan con sus semejantes. La clave explicativa de esta secuencia es percibida en los cambios que se verifican en el contexto de actuaci&#243;n del hombre, mutante por la influencia de la t&#233;cnica que cataliza en gran medida el incremento de la racionalidad y, en consecuencia, al proceso de transformaci&#243;n presentado. La autoridad carism&#225;tica modifica &quot;desde adentro&quot; a los hombres y a las organizaciones seg&#250;n su fuerza revolucionaria, subversiva de valores, leyes, tradiciones y creencias.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La creencia tiene la funci&#243;n de servir como contenido justificador de la obediencia de los dominados, a fin de satisfacer los requerimientos de la autoridad. Para que &#233;sta sea aceptada, los que ejercen el dominio deben tener en cuenta los criterios sobre los cuales se basa la relaci&#243;n. Asimismo, cabe destacar que toda creencia pol&#237;tica es falible, aunque incorpore un conocer, por medio de la &quot;evidencia&quot; (aquello que surge claramente al entendimiento) o por medio de la &quot;voluntad&quot; (lo que se quiere creer).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Otra dimensi&#243;n del contexto pol&#237;tico en donde es posible hallar la influencia de la creencia es en la mutua imbricaci&#243;n entre pol&#237;tica y cultura, y esto constituye uno de los componentes b&#225;sicos del concepto de cultura pol&#237;tica. La interrelaci&#243;n entre el campo del simbolismo expresivo con las distintas formas de ejercer la pol&#237;tica en las sociedades dentro de las dimensiones de tiempo y espacio, da lugar a la creaci&#243;n de una cultura pol&#237;tica determinada. En este sendero, Pareto, Mosca, Michels, Wright Milis, Arnold Rose, entre otros, la identifican como una de las fuentes explicativas de los comportamientos pol&#237;ticos. En este concepto se integran distintas perspectivas. Una, corresponde a la acci&#243;n pol&#237;tica subjetiva, y la otra, es propia de su vinculaci&#243;n con el &#225;mbito sociopol&#237;tico, en pos de conocer las motivaciones, actitudes, expectativas, esperanzas, deseos y aspiraciones del hombre en su interacci&#243;n con el ordenamiento posible de una sociedad.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;La creencia en el &#225;mbito de la ideolog&#237;a&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La vinculaci&#243;n entre ideolog&#237;a y creencia, es m&#225;s bien de grado que de naturaleza, ya que la segunda forma parte del concepto de ideolog&#237;a. Para la corriente estructural-funcionalista, representada por Talcott Parsons y Edward Shils, la ideolog&#237;a est&#225; compuesta por un sistema de creencias que cumplen la funci&#243;n de integraci&#243;n de los miembros de una sociedad. Para el primero &quot;una ideolog&#237;a, pues, es un sistema de creencias, mantenido en com&#250;n con los miembros de una colectividad ( ...) un sistema de ideas que orienta a la integraci&#243;n evaluativa de la colectividad, mediante la interpretaci&#243;n de su naturaleza emp&#237;rica y de la situaci&#243;n en que se encuentran, de los procesos por los que ha llegado a un estado dado, de las metas colectivamente orientadas a sus miembros y de su relaci&#243;n con el curso futuro de los acontecimientos&quot; (Parsons, 1966: 355). Uno de los cuatro componentes del AGIL parsoniano con el cual analiza el sistema social, es el de integraci&#243;n logrado a trav&#233;s del subsistema cultural, que tiene por funci&#243;n proporcionar normas y valores para fundamentar la acci&#243;n social. Edward Shils reafirma esta posici&#243;n al decir que: &quot;la ideolog&#237;a es una de las formas que pueden revestir los diversos modelos integradores de las creencias morales y cognitivas sobre el hombre, la sociedad y el universo que florecen en las sociedades humanas&quot; (Shils, 1977: 598; cfr. ideolog&#237;a).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desde la hermen&#233;utica de Paul Ricoeur, la ideolog&#237;a -tambi&#233;n- tiene una funci&#243;n legitimadora pues &quot;consiste en servir como posta para la memoria colectiva a fin de que el valor inaugural de los acontecimientos fundadores se convierta en objeto de creencia de todo el grupo&quot; (Ricoeur, 1984: 93).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En estas concepciones, la ideolog&#237;a se orienta por creencias sustentadas en valores, cumpliendo la funci&#243;n de &quot;integrar&quot; a los miembros de una colectividad. En el sentido inverso, es un factor de &quot;desintegraci&#243;n&quot; con respecto a otros grupos que creen en distintos sistemas valorativos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Lo dicho hasta aqu&#237; permite sostener que es posible realizar la integraci&#243;n de los aspectos subjetivos y objetivos en la elaboraci&#243;n de la ideolog&#237;a, pues constituyen orientaciones valorativas que se encuentran en cada individuo y ellas se proyectan en la faz pol&#237;tica y orientan la navegaci&#243;n de los particulares en el mar de la pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Estos argumentos de autoridad plantean que el sistema de creencias es el cimiento sobre el cual se elabora la ideolog&#237;a. Entendida como el conjunto de ideas sustentadas por los sectores de poder -ya sea que tengan una impronta de disimulo o de legitimaci&#243;n-, tiene como elemento constitutivo aquello que una comunidad elabora, sobre la base de la cual se aceptan o no las propuestas originadas por las &#225;reas de poder, que son emitidas en pos de lograr sus aceptaciones.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El mayor o menor grado de sus acatamientos permiten observar los niveles de legitimidad pol&#237;tica y sirven como gu&#237;as de la acci&#243;n social en el contexto hist&#243;rico en el que se desarrollan. Ellas, a veces, presentan un car&#225;cter rudimentario, pero cuando se organizan en un sistema ideol&#243;gico, se convierten en una f&#243;rmula de control social que perdura y se consolida a pesar de haber perdido su congruencia con un movimiento social.&lt;/p&gt; &lt;h3 class=&quot;spip&quot;&gt;A modo de conclusi&#243;n&lt;/h3&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En el an&#225;lisis realizado se ha intentado comprender uno de los fundamentos del comportamiento del hombre y, por el car&#225;cter de la &#233;poca, se percibe como una de las claves que permiten comprender los desencuentros entre sociedades que detentan diferentes sistemas de valores y creencias.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La magnitud de este fen&#243;meno contempor&#225;neo lleva a conjeturar que un nuevo sistema social est&#225; deviniendo, y se suele afirmar que una fuente de ese proceso se manifiesta en el desarrollo cient&#237;10 fico y tecnol&#243;gico, que produce nuevos conocimientos y herramientas. Y de manera concomitante surge, como fruto amargo, una cultura hedonista que no repara en la violencia, en la exclusi&#243;n, el hambre, el desempleo y otras consecuencias negativas para el hombre.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A diferencia de lo acontecido en el pasado, estas controversias son potenciadas por la cercan&#237;a de lo lejano y la presencia de lo ausente, al decir de Ortega y Gasset. En nuestros d&#237;as, en la secuencia inacabada que tiene por t&#233;rminos: mundializaci&#243;n, globalizaci&#243;n, se observan posiciones orientadas a la imposici&#243;n de formas de creencias estandarizadas que, en algunos casos, perciben al distinto como enemigo o lo convierten en &quot;vagabundo&quot; al decir de Zgmunt Bauman. Lo dicho hasta aqu&#237; es fruto de una interpretaci&#243;n de pensamientos sobre la realidad cambiante. El conocimiento de la historia muestra que los cuestionamientos o rechazos de los sistemas de creencias pueden ser observados una vez concluida la etapa de transformaci&#243;n, cuando se percibe que fueron incorporados por vastos segmentos sociales dando como resultado cambios en sentido de las relaciones sociales.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Lo analizado puede ser una v&#237;a posible de transitar para contribuir al conocimiento de los fundamentos del comportamiento social y con ello hacer viable una mayor integraci&#243;n y solidaridad social. El hombre tiene capacidad para tomar posici&#243;n ante el mundo y de conferirle sentido. Est&#225; en su conocimiento y voluntad lograr que las creencias que pierden vigencia sean superadas por otras que ayuden a la construcci&#243;n de un mundo m&#225;s justo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Durkheim, E. Sociolog&#237;a: Las reglas del m&#233;todo sociol&#243;gico. C&#243;rdoba,
Assandri, 1961.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ortega y Gasset, J. Ideas y creencias. Madrid, Espasa-Calpe,1968.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Parsons, T. El sistema social. Madrid, Revista de Occidente, 1966.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ricoeur, P. Educaci&#243;n y pol&#237;tica. Buenos Aires, Docencia, 1984.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Shils, E. Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales, Madrid, Aguilar,
1977.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Weber, M. Econom&#237;a y sociedad. M&#233;xico, Fondo de Cultura Econ&#243;mica,
1977.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;MESA DIRECTIVA
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.taciturno.be/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-68c92.gif&quot; width='8' height='11' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' class='' /&gt; 2005-2007 -&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Presidente&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. JULIO H. G. OLIVERA&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Vicepresidente 1&#176;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. ROBERTO J. WALTON&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Vicepresidente 2&#176;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. AM&#205;LCAR E. ARG&#220;ELLES&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Secretario&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. HUGO F. BAUZ&#193;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Prosecretario&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. JORGE SAHADE&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tesorero&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ing. PEDRO VICIEN&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Protesorero&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dr. FAUSTO T. L. GRATTON&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Director de Anales&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Acad&#233;mico Titular Dr. Alberto Rodr&#237;guez Gal&#225;n&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Consejo Asesor de Anales&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Acad&#233;mico Titular Dr. Am&#237;lcar E. Arg&#252;elles&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Acad&#233;mico Titular Dr. Mariano N. Castex&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Acad&#233;mico Titular Dr. Roberto J. Walton&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Secretaria de Redacci&#243;n&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Dra. Isabel Laura C&#225;rdenas&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Impreso durante el mes de enero de 2007 en Ronaldo J. Pellegrini Impresiones,
Bogot&#225; 3066, Depto. 2, Ciudad Aut&#243;noma de Buenos Aires, Rep&#250;blica Argentina
correo-e: rjpellegrini@fibertel.com.ar&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;p class=&quot;spip_note&quot;&gt;[&lt;a href=&quot;http://www.taciturno.be/#nh9-1&quot; name=&quot;nb9-1&quot; class=&quot;spip_note&quot; title=&quot;Notas 9-1&quot;&gt;1&lt;/a&gt;] Agradezco al Dr. Julio Olivera, la menci&#243;n de Johann W. Goethe, Faust (v.
765): &quot;El mensaje bien lo escucho, pero me falta la creencia&quot;, con ocasi&#243;n de la presentaci&#243;n
de esta comunicaci&#243;n en la Academia Nacional de Ciencias de Buenos
Aires.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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